Caza de buzos en La Habana

Escrito el 12. abr, 2007. Por , en Cuba

(publicado por Diario Las Américas)

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Mientras me deleito con el uso sonoro, casi sensual y conspicuo de la ZETA, la sexta letra del alfabeto griego, y acompaño ese deleite con la lectura del libro “La Habana en el Siglo XXI”, escrito por el emérito profesor y arquitecto cubano don Osvaldo de Tapia-Ruano, que recomiendo a mis amigos lectores, las autoridades castristas han declarado la CAZA de los BUZOS  en la hermosa capital cubana.
Como el lenguaje cotidiano del castrismo siempre es represivo, pues me parece oportuno aclarar el hecho de que esta CAZA de BUZOS, escrita con zeta de zapote, no es ni más ni menos, que la persecución y el acorralamiento a esos humildes cubanos, que por las carencias materiales extremas que padece la ciudad capital, se lanzan cotidianamente a buscar en los latones de basura, un mendrugo de pan o un objeto antiguo con algún valor para el mercado paralelo de las antigüedades.
 Nada que el vicio de persecución de las fuerzas policíacas del castrismo en La Habana no tiene límites ni obstáculos de nivel social. El cerco represivo se cierne ahora sobre esos humildes ciudadanos de la población habanera, que son los que viven de los desperdicios que se acumulan en los latones de basura.
Pero veamos otra visión de la ciudad, que no deja de tener también aspectos catastróficos: “A pesar del deterioro y de la escasez de viviendas, que es un problema muy grave de La Habana actual”, según afirma el arquitecto Tapia-Ruano en su libro, “la ciudad sigue siendo el conjunto colonial más genuino de América Latina”.
Resulta lastimoso palpar como por ese resentimiento que siempre albergó Fidel Castro hacia La Habana durante su juventud por diversas razones sicológicas de complejos de inferioridad, que van desde sus traumas electivos en la Universidad de La Habana, pues nunca los estudiantes lo eligieron ni para ser el payaso de la Colina, hasta el pasado gansteril bochornoso que profesó con resultados criminales, hoy la ciudad ha quedado virtualmente en ruinas, después de varias décadas de abandono real.
La orden reciente del gobierno castrista para que las autoridades de la policía y de Salud Pública persigan a los humildes ciudadanos especializados en ser los buzos de la basura, es penosa e indignante.
Con los más humildes de cualquier sociedad, el llamado debe ser de comprensión y de misericordia, como elocuentemente repetía el Apóstol José Martí: “con los pobres de la tierra, quiero yo mi suerte echar”.
Pero la dictadura castrista ya ha demostrado desde hace tiempo, que carece de linderos espontáneos para entender la naturaleza del ser humano y respetarlo en su dignidad, por sobre todas las cosas.
Y siguiendo el paralelismo con La Habana deseada por el maestro y arquitecto Tapia-Ruano, vale la pena divulgar sus ideas fundamentales de que la ciudad necesita dentro de su casco urbano, una gran área verde de expansión,  como el Parque Central de Nueva York, la Ciudadela de Barcelona o el Parque del Retiro de Madrid, para dar oxígeno y libertad al marco humano de la ciudad.
También La Habana requiere de un gran bulevar que concluya muy cerca de la estación Central de Ferrocarriles y que transite por las calles  Compostela y Habana, desde la Avenida de las Misiones, para así dar expansión emocional a todos sus pobladores.
Pero lo más importante, según el maestro Tapia-Ruano, son los 20 Oasis de Servicios dentro del perímetro de la Gran Habana, que requieren los viejos edificios de Centro Habana y el Cerro, para evitar que en unos años los mismos desaparezcan como estructuras en agonía. 
También dentro del desvelo profesional para preservar, reconstruir y hacer atractiva a La Habana, Tapia-Ruano plantea que hay que habilitar la Bahía para recibir a los buques de cruceros turísticos, desviando hacia otros puertos las terminales de mercancía.
Y añade el maestro de la arquitectura “que el Malecón sigue siendo un lugar de desahogo para la población habanera, que necesita áreas verdes, sobre todo para los días del calor veraniego”.
Para llevar a cabo ese proyecto, Tapia-Ruano sugiere suspender la circulación de vehículos por el tramo del Malecón, desde la Calle Belascoaín hasta el Paseo del Prado, conviertiéndolo en paseo peatonal y jardines con plantaciones adecuadas para resistir el batir de las olas.
Que contraste la preocupación por La Habana de un maestro, como Tapia-Ruano, que quiere preservar la capital del deterioro destructivo a que la ha sometido el castrismo, con ese plan represivo y bochornoso del gobierno contra los humildes buzos que deambulan alrededor de los latones de basura.
Si el BUZO llega al latón para sacar su contenido, es que en La Habana hay hambre física. Y si el gobierno reprime a los BUZOS sin un ápice de misericordia, es que entre las autoridades comunistas cubanas hay hambre moral o mejor dicho, no hay moral.
Y todo este desastre de La Habana en ruinas, más un arquitecto develando un plan urgente para salvar la infraestructura de la ciudad, mientras la CAZA de los BUZOS en la capital cubana se lleva a cabo con perfiles represivos, nos permite decir que el uso sonoro, casi sensual y conspicuo de la ZETA, da como resultado que bien vale la pena una mutación hacia la democracia en Cuba, aunque tengamos que comenzar a pronunciar BUZO con S.
Hay algunos estudiosos de la lingüística que afirman que la ESE (S) es más humana y melodiosa que la ZETA (Z), que aparenta durezas entre los dientes y en el corazón.
Exijamos respeto para los buscadores en los latones de basura, que en el fondo son cubanos y seres humanos con plena dignidad.

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Un comentario a “Caza de buzos en La Habana”

  1. Tapiarun

    03. may, 2009

    Don Alberto Muller: me ha parecido un artículo muy interesante, y desde la gran admiración que yo le tengo, y con una enorme humildad, me atrevería a hacerle dos sugerencias.

    1.- ¿Usted se ha documentado suficientemente comprobando la Universidad en la que impartió clases su homenajeado Sr. Tapia?, y ¿está usted enterado de los afortunados alumnos que tuvieron la suerte y el honor de disfrutar, aprender y formarse en sus clases?.

    2.- También le invito a que al Sr. Tapia le solicite el título de su licenciatura que, como sabe, es la base de todo lo anterior.

    Un saludo de su admirador.