El debate infinito ante un aniversario de Girón
Escrito el 14. abr, 2008. Por Alberto Müller, en Cuba
(publicado en el Diario Las Américas
Se vuelve a cumplir un aniversario más del fiasco de Playa Girón para la memoria de los Estados Unidos, que obviamente la historia recoge como una victoria decisiva para la prolongación en el poder del régimen comunista de Fidel Castro.
Otra historia se contaría si los que dirigieron la política de los Estados Unidos en esa época, hubiesen conocido mejor el escenario cubano y hubiesen sido más leales, que no lo fueron, con el esfuerzo enorme de toda una generación, que lo entregó todo – física y espiritualmente – por evitar esa tragedia ya conocida y sufrida hasta los tuétanos, de que una isla caribeña y hermosa, cayera en manos del totalitarismo estalinista.
Empecemos por mencionar los principales focos de resistencia que enfrentó la cúpula de Fidel Castro durante el primer año de la revolución:
Todo el movimiento revolucionario triunfante estaba integrado por el Movimiento 26 de Julio, el Directorio 13 de Marzo, los Grupos Auténticos y el Partido Socialista Popular (Partido Comunista).
Con excepción de los comunistas, que vieron su oportunidad dorada en la algarabía reinante de 1959, en los restantes sectores que habían luchado denodadamente por el derrocamiento de la dictadura de Fulgencio Batista, se miraba a Fidel Castro con cierta reserva por su participación en el gansterismo universitario, por su personalismo caudillista mostrado desde la Sierra Maestra, y por ciertos elementos marxistas que se habían infiltrado en el tren revolucionario.
Al Partido Socialista Popular (Partido Comunista), el primero de enero fue como una bandeja de plata con manjares políticos inesperados, pues nunca mostraron los comunistas del patio, un apoyo entusiasta y transparente con el movimiento revolucionario de la Sierra Maestra y mucho menos con el Directorio 13 de Marzo, por la autoridad moral y la filiación católica de José Antonio Echeverría y de muchos de sus dirigentes y militantes.
A menos de dieciocho meses del triunfo revolucionario, cuando todavía la cúpula que rodeaba a Fidel Castro no había consolidado su poder, dirigentes cubanos revolucionarios y políticos, de reconocida talla moral, se apartaban del giro traicionero que trazaba Fidel Castro.
En esa lista vemos a Aureliano Sánchez Arango, Felipe Pazos, Manolo Ray, Miró Cardona, Manuel Urrutia, Justo Carrillo, José Ignacio Rasco, Manuel Antonio de Varona, Raúl Chibás, Enrique Ros, Rogelio González Corzo, Jorge Fundora, Néstor Carbonell Cortina; de los oficiales del Ejército Rebelde, Huber Matos, Humberto Sorí Marín, Jorge Sotús, Nino Díaz, Oswaldo Ramírez, Díaz Lanz, Manuel Artime; de los sindicalistas David Salvador, José de Jesús Planas, Reinol González; de los dirigentes universitarios Porfirio Ramírez, Pedro Luis Boitel y Juan Manuel Salvat, entre otros, que harían intermianble esta relación.
Se materializa entonces una oposición sólida y con enorme autoridad política en el escenario nacional frente a la jugarreta comunista del castrismo, mientras de América Latina, voces del enorme prestigio de Rómulo Betancourt, Pepe Figueres y Rafael Caldera se mostraban solidarias con la causa democrática cubana.
Entonces, el gobierno del general Eisenhower en los Estados Unidos decide apoyar la causa democrática cubana, agrupada en el Frente Democrático Cubano, que posteriormente se ampliaría al Consejo Revolucionario Cubano.
La Cuba oposicionista de intramuros se preparaba para evitar a toda costa la consolidación de la traición de Fidel Castro a los postulados democráticos que habían servido de fundamento a la revolución de 1959. Había que salvar el pensamiento de hombres como Frank País, José Antonio Echeverría, Menelao Mora y Fructuoso Rodríguez, entre otros, que dieron generosamente sus vidas por los principios de la democracia, la libertad y la decencia pública.
Todo se planifica para que una fuerza de cubanos que se entrenaba en el exterior, accionaran en el escenario interno en apoyo a los poderosos focos insurreccionales anticastristas, tanto de la clandestinidad por toda la isla, como en la guerrillas del Escambray, la Sierra Maestra y los llanos de Matanzas.
Estamos hablando de un escenario de más de 200 mil hombres en la clandestinidad, de más de 20 mil hombres alzados en le Sierra del Escambray, de alrededor de 2 mil hombres alzados en la Sierra Maestra, de más de 200 hombres en la guerrilla urbana de Campitos en Matanzas, entre otros focos de singular penetración por toda la isla, todos perfectamente organizados y con un compromiso de derrocar al gobierno castrista.
Pero esa planificación inicial de apoyo que se recibiría del exterior, bajo el compromiso del gobierno de los Estados Unidos, lamentablemente fracasó.
Se supo entonces del cambio del plan hacia una invasión directa, en lugar de fortalecer los focos existentes de resistencia, como se había acordado con mucha lógica.
El resto de la historia es más conocida. La brigada de cubanos del exterior desembarcó heroicamente en Playa Girón el 17 de abril de 1961, pero sin el apoyo aéreo y logístico requerido. El fiasco fue estremecedor. Todo el montaje organizativo de una oposición cubana legítima que tenía en verdadero jaque a los castristas, se derrumbó. Vinieron otros esfuerzos posteriores también heroicos, pero con la misma suerte.
La revolución de Fidel Castro se consolidó en el poder y la pesadilla totalitaria sobre Cuba ha durado 50 años.
Por los documentos norteamericanos que ya se han desclasificado, se conoce de cierta desconfianza de los funcionarios de Estados Unidos hacia los demócratas cubanos y de la incapacidad del presidente Kennedy y de los que lo rodeaban, de entender el escenario cubano, con sus hombres y mujeres, y con su compromiso, todavía en pie de alcanzar una Cuba libre.
El debate del fiasco de Playa Girón todavía está abierto y sangrante. La historia es así. Las derrotas cicatrizan con mucha lentitud. Y las victorias de las causas oscuras se regodean en el abuso y en el crimen.
Pero el pueblo cubano, hoy personalizado en la Primavera Negra del 2003, se alza nuevamente reclamando la misma liberad que se reclamó en el escenario de 1961 y posteriormente en otros escenarios.
Hombres y mujeres banderas, como Oscar Elías Biscet, Martha Beatriz Roque, Jorge Luis García Pérez (Antúnez), Oswaldo Payá, Regis Iglesias Ramírez y Vladimiro Roca, entre otros, hoy representan la soberanía de un pueblo que no descansará hasta conseguir la anhelada libertad para Cuba.
Ojalá que el debate que dejamos abierto, permita a los historiadores y académicos, encontrar una visión más cercana a la realidad de los hechos, que explique el fiasco de Playa Girón, que hoy recordamos.



M.LUISA TRUEBA
14. abr, 2008
Ojala algun dia se sepa bien aquellos tristes dias de Plya Giron, lo que paso verdaderamente……
Eduardo Zayas-Bazán
14. abr, 2008
El 17 de abril de 1961 fue el momento propicio para derrocar a Castro. Como bien dices, la revolución en ese momento no se había consolidado y muchos demócratas cuestionaban el rumbo que había tomado.
Estoy convencido que si la Brigada de Asalto 2506 hubiera controlado el aire, nos hubiéramos librado de casi medio siglo de dictadura.
GABRIEL ASTENGO.
15. abr, 2008
Hermano:
Articulo veridico sobre aquella tristisima y a la vez, gloriosa epopeya de nuestra rebelde historia, detallada con sencillez y acierto.
Te felicito y abrazo fraternalmente.
Gaby.
“SIN PATRIA PERO SIN AMO”
(JOSE MARTI)
MANUEL COMELLA
15. abr, 2008
QUE TRISTE ME SIENTO HOY, 14 DE ABRIL DE 1961 SE QUEMA ELENCANTO UN GRAN AMIGO QUE SIEMPRE ME ACOMPANO ME
LLAMO ESA NOCHE, Y ME DIJO ESTOY COMO NERON VIENDO EL FUEGO DESDE UNA AZOTEA. UN GRAN AMIGO CON SOBRE NOMBRE DE ALGO DEL FUEGO EL FOSFORO.
EN MENOS DE 90 LINEAS HAS NARRADO TRES ANOS DE LUCHA 60, 61
Y 62 QUE BELLEZA, COMPLETISIMO. LO UNICO QUE SE ME OCURRE RECORDAR CON TRISTEZA ES LA ACEPTACION DE LOS CUBANOS,
QUE FUERAMOS MANEJADOS POR LA CASA BLANCA EL DUENO DE LOS RECURSOS. UNA VEZ MAS HAN ACTUADO EN NUESTRA TIERRA O FUERA DE ELLA, EN NUESTROS ASUNTOS; COMO EL TRATADO DE PARIS. LA ENMIENDA PLAT, Y MUCHOS MAS, MUY AGRADECIDOS PORQUE EN SU MAYORIA NOS FAVORECIERON. Y CREIAMOS EN ELLOS A FE CIEGA, AL FINAL PENSARON COMO AMERICANOS NO COMO CUBANOS. SE EQUIVOCARON; NOS HA COSTADO 50 ANOS Y TRES GENERACIONES DE JOVENES PERDIDA. BUENO YA NO LO VEREMOS
ESO CAMBIARA Y YA COMENZO, DESGRACIADAMENTE CON GRAN CHANCE DE NO VERLO MUCHOS DE NOSOTROS.
Daniel Torres Castillo
26. ago, 2008
Creo que lo que hablas es erroneo, ya que si Fidel
Castro hubiese dejado el poder en los 80′s, 90′s he incluso a comienzos
del 2000 los Estados Unidos ubiesen acaparado a Cuba
nuevamente como una Colonia Norteamericana. Te aseguro que antes del 2010 Cuba tendrá elecciones democraticas.
Antes de eso VIVA CUBA, VIVA LA REVOLUCION