Hablemos de la Iglesia Católica

Escrito el 17. dic, 2007. Por , en Cuba

http://www.palabranueva.net/contens/0703/302c.JPG Monseñor Pedro Meurice

Quiero dedicar esta viñeta periodística a mi colega Andrés Reynaldo, que emitió recientemente una opinión sobre la Iglesia Católica cubana, que considero inapropiada y hostil, por no ajustarse con fidelidad a la verdad histórica.
Valorar la conducta actual de la Iglesia Católica cubana ante el totalitarismo comunista en Cuba, como una actitud de “cobardía colaboracionista”, no me parece que se corresponde con el sacrificio que con entera humildad ha ofrecido en el pasado y en el presente, esa comunidad del catolicismo ante los desafueros opresivos del comunismo castrista.

Intentar comparar la actitud de la jerarquía católica cubana con sus pares latinoamericanos, como hace Reynaldo, es como comparar zapotes con manzanas, pues la realidad en todos los países del continente, incluida Venezuela, no se parece un ápice con la realidad totalitaria y estalinista que el castrismo ha impuesto en Cuba a golpe de fusilamientos, abusos, encarcelamientos y turbas a puertas de residencia.
Pero además, acusar a la Iglesia Católica cubana de “dialéctico angelismo” me parece un irrespeto innecesario, teniendo en cuenta todo el trabajo religioso, humanitario y social  que realiza esa institución en la isla en forma callada y cotidiana.
Además de todo el heroísmo que sus hombres y mujeres han desplegado generosamente durante las casi cinco décadas de comunismo en Cuba.
Pero vayamos por etapas para poder ser más preciso en este hablar sobre la Iglesia Católica:
¿Cómo se explica Andrés Reynaldo que una institución colaboracionista, según él, como la Iglesia Católica, acabe de sufrir una profanación violenta y agresiva en la Parroquia de Santa Teresita en Santiago de Cuba, por parte de las fuerzas policiacas del castrismo?
Todavía reciente está fresca en la memoria de los cubanos la Carta Pastoral del Cardenal cubano Jaime Ortega Alamino en ocasión del 150 Aniversario de la muerte de Félix Varela, en donde denunció la pobreza imperante en Cuba y la angustia infinita que esta genera entre los ciudadanos, señalando que esta es la causa de la fuga constante de los cubanos que prefieren emigrar, aunque sea en frágiles balsas, antes que soportar las tinieblas de la pobreza en su propia tierra.
Tal vez el colega Reynaldo desconozca que la Iglesia Católica cubana mantiene un activo trabajo social sobre las necesidades materiales del pueblo cubano, con la actuación humanitaria de la organización CARITAS.
En otro ángulo, la acción pastoral de la Iglesia Católica en las prisiones, visitando a los presos y aliviando las necesidades de sus familiares, es reconocida en todos los rincones de la isla.
Y otra de las obras más hermosas de esa Iglesia Católica es su acción pastoral de la salud, atendiendo a cientos de miles de cubanos aquejados de enfermedades infecciosas y terminales. Trabajo este que los propios centros de salud oficial prefieren no realizar por lo contagios.
No se debe olvidar, que mientras muchos cubanos se refugiaron aterrorizados en la marea populista de Fidel Castro en los primeros años de la revolución, las Cartas Pastorales del episcopado católico cubano denunciaron el peligro comunista que se cernía sobre Cuba, con un coraje ejemplarizante.
Cuando Virgilio Campanería, entre otros, se paró ante el paredón de fusilamiento y estremeció la conciencia nacional cubana con los gritos de Viva Cristo Rey, Viva el Directorio Revolucionario y Viva Cuba Libre antes de morir, era la voz de un hombre grande de la Iglesia la que hablaba, que representaba a todo ese cuerpo de la Iglesia maltratada y martirizada.
¡Cómo olvidar de aquella etapa primeriza del proceso totalitario castrista, las voces de Monseñor Eduardo Boza Masvidal, de Monseñor Enrique Pérez Serantes, de Monseñor Evelio Díaz, o de los dirigentes seglares como Andrés Valdespino, Ángel del Cerro y José Ignacio Rasco por mencionar sólo a algunos!
¡Cómo olvidar la homilía vibrante y crítica de Monseñor Pedro Meurice durante la visita del Papa Juan Pablo II a Cuba!
¡Cómo olvidar el heroísmo de los sacerdotes Loredo, Lebroc, Rojo, Macho, Santana y Conrado, por mencionar a un grupo menor, lleno de coraje!
Que se han vista voces más apagadas y discretas dentro de la Iglesia Católica, no lo negamos. Que en ocasiones hubiese sido preferible una afirmación crítica más enérgica ante un hecho impositivo y criminal por parte del régimen castrista, es cierto.
Pero de ahí a decir que la Iglesia Católica es colaboracionista me parece una exageración tremendista por parte del colega periodista, teniendo en cuenta el rosario de presos católicos que aún guardan prisión; los cientos de miles de católicos que fueron maltratados y perseguidos; las decenas de católicos que murieron en el paredón de fusilamiento; los sacerdotes injustamente expulsados en masa de la isla; la multitud de católicos que tuvieron que abandonar el país; las voces de protestas en las Cartas Pastorales del episcopado y desde el púlpito las voces erguidas de los curas de las parroquias.
El hecho de que el colega Andrés Reynaldo y otros quisieran una actitud más beligerante de la que ha mostrado la Iglesia Católica, no creo que les otorgue el derecho a una declaración tan injusta e irrespetuosa contra ella.
La Iglesia no es política, no debe inmiscuirse en política, no debe caer en la tentación de la política. La misión de la Iglesia es la de salvar almas y dar refugio espiritual para dar testimonio de la palabra de Dios.
Existe erróneamente la tendencia contemporánea, muy extendida, de pedirle objetivos políticos a la Iglesia, que los solicitantes no son capaces de realizar. Y eso no es justo ni elegante…
 

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10 Comentarios a “Hablemos de la Iglesia Católica”

  1. Miriam Cardet

    17. dic, 2007

    Alberto: Estoy completamente de acuerdo contigo con este articulo.
    Nos olvidamos, que la mayoria del pueblo cubano, le dio la espalda a la Iglesia, ya sea catolica o de otra denominacion, por mucho tiempo.
    La Iglesia catolica tuvo que recuperar su posicion poco a poco y que el Gobierno no se diera cuenta de eso. Es muy comodo exigir a otros lo que nosotros no hacemos y sobretodo desde un pais de libre expresion.
    Saludos,
    Miriam

  2. Pablo Morilla

    17. dic, 2007

    La Iglesia Catolica como el viaje del Papa a Cuba esta presentado “un plan” diferente a lo que propugna el regimen; cuando yo veia al Papa hablar parecia como otro candidato opuesto al oficialismo con rspecto a concepciones del hombre, la sociedad, etc. Esa era la impresion que uno sacaba, como otro candidato en giras y el Estado se lo tuvo que tragar calladito…Ahora ocurre lo mismo con las revistas de la Iglesia cuya critica esta ahi para que el pueblo elija o la lea. Lea otra realidad a la que le impone el regimen y es mejor algo que nada bajo esas circustancias de control completo.Esto es lo que yo creo y nada tiene de coloboracionista…Pablo Morilla, New Jersey

  3. Pablo Morilla

    17. dic, 2007

    nada de colaboracionista

  4. Eduardo Pelaez

    17. dic, 2007

    He leido con deleite tu articulo. Hacia mucha falta que alguien le saliera al paso a este periodista confundido que le dedica la energia de su estilo de barricada a fustigar a la unica organizacion en Cuba independiente del sistema totalitario.
    Andres Reynaldo muestra una ignorancia incomprensible en este tema que desdice mucho de su brillante pluma.

  5. Raul Fernández Rivero

    17. dic, 2007

    No creo que tenga nada que quitar o agregar a lo señalado por mi apreciado compañero de prisión por largos años Alberto Müller.
    Según el documento de Aparecida donde se expresa la misión de la Iglesia Latinoamericana en el duro presente actual, su misión primera es evangelizadora.
    Y eso es lo que hace la Iglesia cubana que ha luchado duramente pro no desaparecer, pro conseguir que las iglesias visitadas solo por ancianos lograran llenarse de jóvenes otra vez. La amenaza a los cubanos y las presiones de un régimen que se proclamaba ateo, lograron vaciar las Iglesias, la misión de ella era traer de nuevo a los cristianos a los centros de oración , de conseguir que se perdiera el temor de reconocer su militancia religiosa y en el pensamiento cristiano, y eso ha sido muy difícil y muy en cuesta arriba.
    La Iglesia está separada del Estado y sus fines no son de este mundo, pero su solidaridad es parte de su actuar y la Iglesia Cubana a tenido constantes problemas por ejercer su solidaridad. Los que somos políticos somos los católicos seglares y dejamos una muestra de nuestra sangre en los campos de batalla, en las montañas y las ciudades en el Paredón y en las cárceles y allí llegó la solidaridad de nuestra iglesia.
    El pueblo católico, la iglesia somos todos cada cual con su misión personal y su deber colectivo. Y con mucho dolor se ha cumplido.
    Raúl.

  6. Santiago Cardenas

    18. dic, 2007

    Recuerden que Andresito es un brillante subprducto de la generacion del Mariel,,educado con la impronta de la Cuba insular,,librepensador,,protestante,,y asociado emerito del director del periodico Humbertico Castello……..Siempre ensenaran la orejita,,y no le pidan peras al olmo;;ni boniatillo al dulce de leche..Besitos de Santiago

  7. GABRIEL ASTENGO.

    18. dic, 2007

    Alberto:
    No estoy de acuerdo en el estilo de Reynaldo porque me parece parcial. Pero lo que si no se puede negar es el tristisimo papel de la alta jerarquia catolica de Cuba en estos ultimos tiempos, salvo rarisimas exepciones,entre las que se encuentra por supuesto el
    Monseñor Pedro Meurice y otros pocos.
    Verguenza da la actitud servil del Cardenal Ortega y de otros en su entorno “que bien bailan” al son que toque la tirania.
    El respeto, Alberto, hay que ganarselo y estos ultimos no se lo merecen porque se encuentran de espaldas al dolor de su pueblo.
    Te aprecia y respeta tu amigo
    Gaby.

  8. Germán Miret

    18. dic, 2007

    Gracias Alberto porque has puesto en palabras mis pensamientos mucho mejor de lo que yo hubiese podido hacer.
    Las opiniones maliciosas las repudio; pero respeto la opinión de los que no conociendo toda la historia, todos los detalles (las amenazas que sufre la jerarquía, no contra ellos, sino contra sus feligreses y contra las obras que realizan con los más necesitados del pueblo: los ancianos, los enfermos, los niños retrasados mentales) le piden una postura más antagónica.

    Llevo 7 años participando anualmente en los Encuentros Laicales (católicos del exilio y católicos que vienen de Cuba) y para mí ha sido una experiencia enriquecedora. He llegado a comprender mejor su situación. No siempre he estado de acuerdo con ellos, pero conociéndoles mejor, les doy un voto de confianza.

    Creo que la posición de la Iglesia no es meterse en política, es formar ciudadanos con criterios cristianos que se metan en política y eso está haciendo la Iglesia Católica en Cuba, prueba de ello es la militancia católica de la mayoría de los activistas por los derechos humanos en la Isla.

    Tendría mucho que decir en defensa de la Iglesia, pero la discreción me obliga a callar.

    Fraternalmente,
    Germán Miret

  9. Domingo Hernandez

    06. ene, 2008

    Sr. Alberto:

    Hay que señalar que para aquellos que mal-
    intensionadamente hablan de nuestra Iglesia
    Católica en la isla, y juzgan que su acción con-
    tra la dictadura no ha sido combatiente, acorde
    con las exigencias que piden los aconteciemien-
    tos; hay que recordarles a todos esos que la
    Iglesia Católica es la menos agraciada ante las
    autoridades gubernamentales de la Isla, pero
    además hay que decir que cuando los líderes
    de las congragaciones Evangélicas, fundamental-
    mente, andaban por toda la isla haciéndoles loas
    al Gobierno, para buscarse un lugar cómodo
    frente a las autoridades; la Iglesia Católica siem-
    pre mantuvo su posición y sus criterios, no beli-
    gerantes con la política del Estado, pero sí
    calificando lo que se entendía incorrecto; pero
    además hay que destacar que en cada una de
    las homilias de los sacerdotes en sus parroquias,
    se hace un ruego por todos los presos políticos,
    por todos los pobres y los necesitados; hay que
    recordarle a aquellos olvidadizos que es la
    Iglesia Católica y sus representantes los que se
    han hecho eco de los activistas de los Derechos
    Humanos y gracias a la solidaridad de los líderes
    católicos: sacerdotes, obispos, diáconos; estos
    han podido desarrollar campañas de ayuda y
    un mensaje de amor y paz a los presos políticos
    o a los miles de perseguidos por el Gobierno.
    No podemos olvidar los discursos sin miedo ni
    dependencia política con el régimen que ofre-
    cieron los distintos obispos de la isla con motivo
    de la visita del papa Juan Pablo II. Quiere esto
    decir que nuestra Iglesia Católica su actuación
    en todos estos tiempos ha sido más positiva
    que negativa, y ha jugado su papel evangelizador,
    concientizador y amoroso fielmente hasta el
    presente.

  10. Conchita Bouza

    04. sep, 2009

    Andres Reynaldo no es un sub- producto . Andres conocido por sus amigos por el apodo de Chesburgo, es un sensitivo ser humano. Reynaldo responde a su propia experiencia. La Iglesia cubana, forjada por ciento de
    hombres y mujeres de otras nacionalidades, crecio con simientos flojos.
    Prueba de ellos fue la reaccion ciudadana contra la iglesia, su dogma y sus
    representantes . Sacerdotes golpeados , apedrados, insultados, por el unico delito de ejercer su sacerdocio y vestir sotana. Intervension masiva de todas las instituciones catolicas. De la noche a la mañana los feligreses, enterraron a Cristo . Al tiempo, nadie bautizo a sus hijos…….ni mucho menos ayudarlos a recibir la Comunion……..sin embargo al final del camino
    en el Cementerio Colon….de treinta entierros, diez entraban a la iglesia
    a recibir la ultima bendicion

    ex- salesiana