Horacio Gutierrez, el mejor pianista del mundo

Escrito el 20. oct, 2007. Por , en Entrevistas

(Entrevista exclusiva para el Diario Las Américas por Alberto Muller
en colaboración con el periodista Jorge Sotolongo)

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¿Por qué eres pianista?

Empecé mis estudios de piano con mi madre que era pianista y debo decir que por esta rama familiar todos eran músicos, mi abuela, mi abuelo, mi bisabuelo y hasta mi tatarabuelo en España.
Según las historias familiares, con apenas dos años me sentaba en el piano para tocarlo e imitar a mi madre. A los cuatro años ya estaba dando clases con un profesor privado. O sea que en mi memoria, siempre recuerdo estar tocando el piano.
Y es muy interesante, pues yo no tuve que escoger, yo sabía que sería pianista, estaba determinado, la música era mi pasión. Cuando escuchaba música clásica, siendo niño mi reacción era muy fuerte emocionalmente.
La señal clave ocurrió cuando mi madre tratando de enseñarme una canción, sin yo saber hablar todavía, vio como me sentaba al piano y comenzaba a tocarla.
En Cuba mi maestro de piano fue Pérez Sentenat, un pianista muy reconocido y respetado.

¿Otros intereses en tu vida?

Mis otros intereses eran la astronomía, el teatro y el cine. Yo estoy emparentado con el director de cine cubano, Tomás Gutiérrez Alea, alias Titón, primo de mi padre. No lo conocí a fondo como hubiese deseado, pero mi padre y él se querían mucho. Ya de mayor lo conocí posteriormente en Nueva York.
¿Por donde empieza tu carrera en Estados Unidos?
Mi carrera en Estados Unidos empezó cuando con 18 años fui a San Francisco a una audición del San Francisco Audit Competition y en aquella época estaba el afamado Joseph Krips de Director de Música y gané la competencia. El premio fue que me permitieron dar un concierto especial con la Orquesta de San Francisco.
Pero adicionalmente, Krips me invitó a tocar en la serie regular de conciertos. Eso cuando yo todavía era un estudiante desconocido en Julliard.

   

¿Tú recorrido por el mundo?
Voy a Moscú a la competencia internacional de Tchaikovsky, donde obtuve el segundo premio. Allí estaba el empresario Ygor Guirot, que hacía muchos negocios representando al Ballet de Bolshoi y demás artistas soviéticos. Guirot me escuchó y ofreció contratarme ante de saber el premio.
Pero realmente donde comenzó mi carrera reconocida fue cuando con la Orquesta Filarmónica de Los Ángeles toqué bajo la dirección de Zubin Mehta y el concierto tuvo mucho éxito. A Mehta le gustó mucho mi forma de interpretar el piano. Con Zubit Mehta pude tocar en Filadelfia, Montreal, Madrid y otros lugares. Con la Orquesta Filarmónica de Los Ángeles tocamos en varias ocasiones.
Después otro momento clave fue cuando toque con Lorin Maazel en un concierto con la Orquesta de Cleveland en el año 1973 y él estaba en el concierto. Mientras él estuvo de Director Titular en Cleveland me contrató varias veces.
Otro momento cumbre fue con André Previn, que me escuchó tocar con la Orquesta de París cuando sustituí a Martha Argerish y me contrató.

¿Cómo se entrega un pianista al piano?
Es un fenómeno muy curioso, porque uno se entrega totalmente, se envuelve en la música. No hay otro pensamiento. Pero en otro ángulo, siempre hay una parte del intérprete que queda afuera, que está escuchando, que tiene que quedarse para escuchar, estás obligado a escucharte.
Son muchos factores, el piano no es siempre el mismo, no dan los mismos efectos. La concentración tiene que ser grande. Es un todo que no puede tener distracción alguna.

¿Tus recuerdos de Cuba?
Mi recuerdo de Cuba es muy interesante, pues por muchos años ya en el exterior yo había hecho una separación de mi vida con Cuba.
Yo abandoné Cuba con doce años y realmente había tenido una vida tranquila, protegida en Almendares, en La Habana, que fue donde nací. Ibamos a Cárdenas en los veranos a visitar a mi abuela. Tengo un recuerdo muy vívido de Varadero.
Recuerdo el barrio de Almendares perfectamente.
Pero cuando llegué a éste país traía la desilusión de mis padres, que habían confiado inicialmente en la revolución y sufrieron mucho al ver en lo que se había convertido el proceso.
Mi padre añoró mucho siempre a Cuba hasta que murió el año pasado. He pensado mucho en él éste fin de semana.
No sé porqué razón psicológica borré a Cuba de mi mente. Pienso que fue para no continuar con el hondo sufrimiento de mis padres. Fue como un proceso defensivo. Fue como una amnesia, pero en el fondo quedaba Cuba.
Pero hace cuatro años leí “Waiting for Snow en Havana” y fue una conmoción por la experiencia que él describe, que es un árbol que no crece, pero que las raíces quedan.
Ahora en los últimos cinco años la semilla de Cuba ha germinado y crece con fuerza.
De niño siempre tuve la ambición de acercarme a Julliard, la famosa escuela de música. Fue como perseguir un sueño. Esto unido a los sufrimientos de mis padres, me alejaron de Cuba, pero las raíces seguían esperando su momento.
Hoy añoro y siento a Cuba, como cuando era niño.

¿Tú estás consciente que eres una gloria de Cuba?
Gracias por la pregunta. He tenido mucha suerte y mucha ayuda emocional y financiera. Pero realmente no estoy muy consciente de ser una gloria de Cuba, porque no he tocado en Cuba.
Y esto es paradójico, cuando voy a Puerto Rico, en donde he tocado mucho y es un país latino, me siento como si estuviese cerca de Cuba.
Tengo mucha nostalgia de Cuba y cuando he escuchado algunos pianistas cubanos de mi generación, como a Jorge Luis Prats y Gustavo Rodríguez, que también fueron ganadores del concurso de Thaicoskvy, me hacen sentir más cerca de Cuba.
Mi sueño sería ir a Cuba con la Orquesta de Cleveland cuando las cosas cambien y en Cuba haya libertad. En honor a la generación de mis padres, que sufrió tanto, prefiero esperar a que en Cuba haya un ambiente de libertad.

¿Tu presentación en la Universidad de Miami como solista, acompañando a Emilio Llinás?
Tocamos en el Gusman Hall de la Universidad de Miami el miércoles dos de mayo.
Fue la primera vez que tocamos en un recital de violín y piano juntos, y lo hicimos en Miami. Lo considero un momento cumbre pleno de amor, por la admiración y el respeto que siento por Emilio Llinás.
El Programa del miércoles dos de mayo, 2007, que patrocinó la sociedad “Friends of
Chamber Music” en el Gussman Hall de la Universidad de Miami fue el siguiente:
1.- Beethoven
Sonata para Piano y Violín, Opus 12, # 1
2.- Ottorino Resphigi
Sonata en Si menor para Violin y Piano.
Johannes Brahms
2.- Sonata para Piano y Violín en Re
menor, Opus 108

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5 Comentarios a “Horacio Gutierrez, el mejor pianista del mundo”

  1. raimundo fernandez

    22. mar, 2008

    hola que lindo es escuchar de musicos latinos devotos a la musica clasica…
    me llamo raimundo y soy un deboto al piano y me gustaria que me dieras una mano para encontrar una tecnica formidable,ya que es una de las cosas mas importantes si se quiere ser un gran pianista y tocar un repretorio complejo…

    muchas gracias por escuchar…

  2. Carolina Rainer

    14. oct, 2008

    Me gustaria poder aprender piano con un grande y vivo en Miami. Sera posible ?
    Gracias

  3. santiago sandoval

    02. nov, 2008

    hola¡ me llamo satiago, tengo 18 años y soy un dedicado al piano. Me encanto tu historia,quisiera saber que opinas sobre la tecnica de martillar la tecla con los dedos.(es conveniente)chau te agredeseria la informacion…

  4. wilder espinoza bendezu

    05. jun, 2009

    hola yo quisiera ser como tu y ha una mas mejor que tu pero en si yo no puado tambien toco el piano pero por mi economia no puedo. Y quisiera que me ayudes si me puedes escribir algunos secretos sobre el piano por yo no puedo estudiar es muy caro para mi ecanomia gracias y que dios te vendiga soy de Peru …

  5. DAVID

    17. ago, 2009

    Q BIEN TE FELICITO POR CER EL MOJOR PERO SI FUERA PARA DIOS FUERAS EL MOJOR DELOS MEJORES BUSCA DE DIOS Q EL TE AMA