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Conversando con Yoani, Premio Ortega y Gasset
(publicado por Diario Las Américas)
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Yoanis ve al régimen castrista agotado
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En días pasados pude conversar por teléfono con Yoani Sánchez a raíz de que el gobierno de Raúl Castro, con torpeza de topo alucinado, le negara la visa para viajar a Madrid a recibir el merecido Premio Ortega y Gasset sobre Periodismo en Internet, que otorga el prestigioso periódico El País de España.
El intercambio de palabras con Yoani, entre preguntas y respuestas, fue cordial y varias cosas me sorprendieron de esta joven cubana: su excelente dicción, su amplio vocabulario, la sensatez y precisión de sus juicios, el apego a su generación, el inmenso cariño a su tierra cubana y la humildad con que ha recibidos las dos distinciones, el Premio español y el haber sido seleccionada por el New York Times, entre las 100 personas más influyentes del mundo.
Yoanis se confiesa parte de esa GENERACION Y, que nació en Cuba durante la década de 1970 o después, con nombres como Yanelis, Yoandri, Yocasta, Yumasandra, entre otros, y que inevitablemente tiene esa cicatriz imborrable de la libreta de racionamiento, de los balseros o salidas ilegales, de la escuela al campo, de la persecución oficial a los intelectuales disidentes, del encarcelamiento y maltrato a los homosexuales, de los rígidos muñequitos rusos, del presidio político y de la frustración por el autoritarismo reinante, que en lugar de construir al hombre nuevo, por un arte de birlibirloque, lo que ha hecho es pisotearlo sin clemencia.
La generación de mis padres, dice Yoanis, fue la generación del desencanto, la mía ha sido la generación del cinismo y la generación de mi hijo Teo, es la generación de la doble moral.
Yoanis estudió Filología Hispánica y de su curso, que eran veinte estudiantes, apenas quedan ocho en Cuba. Su página de Internet o BLOG la creó en marzo del 2007, en un simple esfuerzo de solidaridad con una protesta de intelectuales, conocida como la Guerra de los E-Mails.
Al principio, hace apenas un año, su página electrónica o BLOG, fue una especie de terapia personal. Pero poco a poco, Yoanis se percató, que escribir sus viñetas sobre la contradictoria realidad cubana, eran “su razón de existir para tumbar los muros y edificar el país en el que le gustaría vivir.”
Yoanis enfatiza con seguridad que no es política. No se siente ni de izquierda ni de derecha. Y no se siente atada a las generaciones pasadas, en la que incluye obviamente a la del castrismo, la más paternalista y autoritaria de todas.
Ella se siente de los de abajo. Y el término que más le agrada usar para identificarse es el de ciudadana, ciudadana de a pie. Yoanis, sin apenas percatarse, es parte de esa corriente novedosa muy reciente, que se denomina, periodismo ciudadano. Y este periodismo vigilante y directo es un gran reto, porque le permite mantener la candidez y hablar en primera persona, según ella.
En el fondo de su ser, Yoanis ve al régimen castrista agotado e incapaz de proveer al país de realidades concretas, mínimamente reconfortantes. Por eso le gratifica sobremanera ver al ciudadano convirtiéndose en el epicentro de la vida misma.
Su generación llegó al escenario social, insiste, con el derrumbe del Muro de Berlín y la aspiración es sacudirse del paternalismo imperante en el país.
Desde que la agencia Reuters la entrevistó acerca de su BLOG, las entradas a su página de Internet se han elevado a millones y las visitas son varios cientos de miles diarias.
Por eso señala Yoani, que vive dos vidas, una virtual y la otra vida real. La vida real se concentra en su barrio, en el vecino, en las necesidades, en el miedo, en la libreta de racionamiento; y la virtual es lo gratificante de decir lo que uno piensa en el Internet, sin que te pase nada y te puedan leer muchos.
La vida real en Cuba produce angustias y la vida virtual me ha servido para obtener estos dos premios que, jamás habría imaginado recibir, y que son parte de los nuevos métodos pacíficos de mantener la frescura del discurso, para abrir grietas al muro.
Yoanis no piensa irse de Cuba, porque insiste que su vida no está en otra parte, sino en Cuba, pero le molesta con hondura que el régimen castrista trate a los ciudadanos como a niños, a la hora de no permitirle entrar y salir del país.
Agradezco a Yoani Sánchez esta oportunidad periodística, en la cual me apoyo para presentar a mi amigo lector, su perfil humano no contaminado, que pienso que es también el perfil de su GENERACION Y.
El destino próximo de Cuba, por ley de sucesión generacional, está en manos de ellos.
A la gerontocracia que gobierna Cuba le sobran armas para mantener el autoritarismo y las brigadas que arrastraron recientemente a las Damas de Blanco en la plaza pública, por un tiempo, pero les falta vitalidad moral y carecen de sucesores, para que ese tiempo de acosos sistemáticos, se prolongue mucho.
La frescura y la libertad de Cuba está definitivamente en la GENERACION Y.
Alberto Müller :: May.12.2008 :: Cuba ::

Como siempre Don Alberto un excelente articulo.
La realidad “imaginaria” cubana.
Una vida virtual y otra real.
Nuestro exilio, ahora mas que nunca, debe estar vigilante para ayudar a esta generacion “Y” convertir lo virtual en real.
Hay mucha gente valiosa en Cuba. Ya es hora de que no nos sorprendamos de tantos perfiles no contaminados .
Alberto, siempre te leo…, como no hacerlo.
Disfruto tus comentarios y el recuerdo de tu decencia como persona.
Conoci a Yoani hace 11 anos en la Habana. Era, y es, la mujer de un viejo amigo y companero de trabajo en la Revista Cuba Internacional, el nunca bien ponderado Reinaldo Escobar, mas conocido como “Macho Rico”
Me alegra infinitamente el hecho de que Yoani haya
roto- sin fanfarrias- el bloqueo mediatico que impera en la isla.
Parafraseando una consigna de la isla, podriamos decir que “Siempre se puede mas”
Un abrazo….tu…..Ivan
ALBERTO FANTASTICO SABER DE ELLA, ES INCREIBLE COMO EN TANTA OSCURIDAD HA PODIDO VER LA CLARIDAD….
UNA PRUEBA MAS QUE EL FUTURO ESTA EN CUBA.
CUANDO EL EXILIO ENTIENDA Y ACTUE EN BASE A ESTAS COSAS, PODRAN HACER UNA BUENA LABOR DE APOYO Y AYUDA.
MUY BUENO EL ARTICULO ALBERTO.
QUE CLASE DE VALOR ESA NUEVA JUVENTUD.
Buena sinopsis, Alberto, de la generación que continuó la nuestra. Yoani , 32, ya habla de la suya y de la siguiente a la que pertenece su hijo y que ella califica como “generación de doble moral”. Evidentemente, aún los de nuestra generación que se quedaron en Cuba han tenido que enfrentarse con la obra de teatro y ser actor ficticio para interpretar su papel. Debemos tener presente que cualquier hombre o mujer menor de 55 años, ha sido formado/a bajo la Robolución. Este impacto en la sociedad cubana y el papel de la hipocresía a que están obligados para poder sobrevivir en la primera fase del Presidio. Cuba ha sufrido tres presidios distintos o tres etapas del mismo vividas bajo la Dinastía Castro, con medio siglo de poder tiránico. El normal de que estamos hablando, el de la Isla rodeada de espaldas por todas partes durante dos décadas a cal y canto y el auténtico presidio como el que sufren los Disidentes. Los que hemos vivido el Presidio en Isla de Pinos, durante nuestra lucha activa, hoy hipócritamente denominada Isla de la Juventud, tenemos muy presente la barbaridad que se vivió, bajo la Ley del Paredón, las Torturas y corte de comunicación familiar, más la famosa “Requisa Pacífica” sufrida el S-11-1962 que mostró el Presidio por Dentro. No se me puede olvidar. Más aún, correspondió a la fecha de mi cumpleaños. Jamás volví a celebrarlo y quedó aún más ratificado con el 11-S-2001 con el ataque islámico a las Torres Gemelas de NY.
La Revista TIME incluye a Yoani en la Sección de Héroes y Pioneros. Yo me acuerdo de muchos héroes que ofrendaron sus vidas en la generación mayor que hoy podemos calificar de Tercera Edad.
Ha habido algunas mujeres del estirpe de Yoani y viceversa. Ojalá la suerte no le falte. Y pueda conseguir su permiso ocasional para salir del País, junto a otras figuras ya formadas y reconocidas por Premios como el Sajarov y las famosas Damas de Blanco. Que esté orgullosa como filóloga y usando la expresión de libertad. Todos debemos quedar pendiente de Ella.
Saludos,
Vicente R.