A 20 años de la ejecución de Ceausescu
Escrito el 22. dic, 2009. Por Alberto Müller, en Noticias
Para el pueblo cubano y todos los pueblos del mundo, tanto el derrumbe del Muro de Berlín en Alemania Oriental, el 10 de noviembre de 1989, como la ejecución del dictador rumano Nicolae Ceausescu, el 25 de diciembre del mismo año, representaron el fin del comunismo estalinista en estos dos países de Europa, con una simbología de alegría y liberación real, que todavía algunos pueblos, como el cubano, el norcoreano y el zimbabuense, entre otros, esperan ansiosamente.
El detonante para la caída del Muro de Berlín fueron una visas concebidas por el gobierno comunista de Alemania Oriental para que sus ciudadanos pudieran viajar a Checoeslovaquia y Hungría.
Estos permisos exacerbaron las exigencias de libertad, de circulación y de expresión del pueblo alemán. La juventud alemana se lanzó espontáneamente a las calles y a martillazos y mandarriazos derrumbaron el Muro de Berlín.
Los dirigentes principales huyeron despavoridos después de haber maltratado durante años al pueblo alemán. El gobierno comunista caía y con él toda la represión salvaje e inhumana de la STASI, el cuerpo de Seguridad implacable y sanguinario de Alemania Oriental.
Se anunciaba entonces el fin del comunismo en Alemania del Este con la caída del Muro de Berlín. Pero en la Rumana de 1989, el final del régimen estalinista de Nicolae Ceau?escu, tuvo diferencias sustanciales con el derrumbe del Muro en Alemania Oriental y con otros derrumbes del comunismo.
Primero estalló la protesta en Timi?oara, al occidente de Rumanía, por el intento de Ceausescu y de su gobierno de desahuciar a un pastor luterano y a su esposa, ambos muy estimados por el pueblo.
El pastor luterano acusaba a Ceausesco y a su gobierno rumano de propiciar el odio racial en el país. Por tal razón fue destituido de su cargo eclesiástico, a petición expresa del gobierno rumano, y desahuciado injustamente de su residencia.
Durante algunos días, los simpatizantes del pastor Tokés se concentraron en las inmediaciones de su vivienda, con el propósito de evitar el desalojo.
Pero las protestas y los actos violentos que se extendieron por toda Rumanía, obligaron al dictador Ceausesco a huir acobardado de Bucarest en compañía de su esposa Elena.
Posteriormente Nicolae Ceausescu fue capturado tratando de escapar de Rumanía, por lo que fue enjuiciado y ejecutado por un tribunal militar, bajo los cargos de genocidio y daños a la economía.
Rumania se convirtió entonces en el único Estado del bloque comunista, incluyendo a la Unión Soviética dentro del listado de los países de Europa del Este, donde la transición del comunismo opresor a la democracia liberalizadora, implicó la ejecución del máximo dirigente del país.
Recientemente la escritora alemana-rumana, Herta Müller, de ojos azules y mirada incisiva, que tuvo que escapar de Rumanía, por la persecución y las amenazas del régimen comunista de Nicolae Ceausescu, acaba de recibir el Premio Nobel de Literatura 2009, por su obra en defensa de las minorías, de los silenciados y de los aplastados por el comunismo en Rumanía.
Herta Müller, hija de granjeros, nació el 17 de agosto de 1953 en Banat, un lugar germano hablante de la región de Timisoara, en Rumanía. Sus estudios sobre filología germánica los realizó en la Universidad del Oeste de esa localidad. También trabajó como traductora técnica, pero fue despedida en 1979 por no cooperar con la Seguridad del Estado del régimen comunista rumano.
El premio nobel concedido a la escritora alemana, nacida en Rumanía, es un premio a todos los pueblos que han sufrido la maldad abusiva y deshumanizante de cualquier autoritarismo, aunque el que ella padeció en carne propia, fue el del comunismo rumano de Nicolae Ceausescu.
Tal vez dos de los dictadores más parecidos de la historia contemporánea, por sus respectivos egocentrismos y rasgos esquizoides de criminalidad, sean Nicolás Ceausescu de Rumanía, y Fidel Castro de Cuba. El primero yace ejecutado y el segundo fuera de escena por una grave enfermedad.
Al conmemorar el regocijo del pueblo rumano, por cumplirse los 20 años de la ejecución del dictador Ceausesco y la liberación inmediata de Rumanía, brota espontáneamente un motivo reflexión para los pueblos cubanos, norcoreanos y zimbabuenses, entre otros, que todavía viven bajo el yugo del terror.
Confiemos en que pronto la liberación llegará a esos pueblos cautivos por el autoritarismo.




Juan Luis Martínez Muñoz-Cruzado
23. dic, 2009
Puestos a enumerar, añádase también el pueblo chino, que también anda muy necesitado de derechos humanos.