Carter regala sardinas para todos los sartenes
Escrito el 31. mar, 2011. Por Alberto Müller, en Noticias
Al concluir su visita a Cuba -en su conferencia de prensa al despedirse- el ex presidente estadounidense Jimmy Carter pidió ‘que todos los cubanos sean completamente libres’, que Gross sea liberado, que cese el embargo a la isla y que los cinco espías cubanos presos en Estados Unidos ‘regresen a Cuba’.
El ex presidente Jimmy Carter volvió a demostrar en su viaje a La Habana que es buen mediador a la hora de complacer todos los gustos y de que todos sientan que en su propio sartén se fríen las mejores y apetitosas sardinas.
Para felicidad de los blogueros, oposicionistas y defensores de los derechos humanos, Carter pidió con énfasis y convencimiento la libertad para todos los cubanos.
Pero el régimen castrista también recibió su lisonja de manos del ex presidente, cuando solicitó el fin del embargo norteamericano a la isla y que los cinco espías sean liberados.
Y hasta el estadounidense medio, que lleva años deseoso de turistear en Cuba, recibió su puñado de sardinas de parte de Jimmy Carter, con su señalamiento de que les permitan viajar a la isla.
Durante su estadía en Cuba, Carter se reunió seis horas con el gobernante Raúl Castro, visitó a Gross en la prisión, y ya a punto de subirse al avión de regreso a Atlanta, también tuvo la deferencia de encontrarse con Fidel.
Lo más gráfico y generoso de esta histórica visita de Jimmy Carter a Cuba fue que los blogueros tuvieran la originalidad de regalarle unos cucuruchos de maníes -como los que venden tradicionalmente los maniseros en la isla- mientras el ex presidente regalaba gustos para todos y sardinas para todos los sartenes.
Esa es la naturaleza admirable del mediadorial, que trata desesperadamente de mantener la balanza en su justo medio, aunque en el caso cubano-castrista, por las violaciones sistemáticas de los derechos humanos durante más de medio siglo, eso es casi una misión imposible.



Margarita Gavaldá Romagosa
31. mar, 2011
Siempre admiré a Jimmy Carter por su sentido de justicia y preocupación por los derechos humanos. Pero no se puede ser el muerto y estar en la procesión al mismo tiempo.
Hubiera sido mejor que regalara más sardinas para menos sartenes.
Felipe P. Manteiga
04. abr, 2011
Carter refleja su larga experiencia de negociaciones sensibles. Cuando uno practica las artes de la negociacion, siempre se busca como mirar a lo negociado desde el punto de vista del negociadors “adverso.” Todos sus senhalamientos de sabio y respetado politico, tenian un solo objetivo: la liberacion de Gross.
Lo demas era la musica discordante que el “adverso” aprecia. E sos puntos de politica americana hacia la isla, considerados de gran exito por unos, y un desastre total por la mayoria que podria tener algun interes en el caiman caribenho, han sido extensamente discutidos por quienes tienen el poder de actuar sobre los mismo. Probablemente, el status quo continue por muchos anhos.