Castrismo reconoce fracaso de monopolio estatal en el campo

Escrito el 22. nov, 2011. Por , en Noticias

El gobierno castrista, después de más de medio siglo de centralización ineficiente en la comercialización de los productos del campo, acaba de autorizar a los productores del agro a vender sus cosechas directamente a hoteles y otras empresas de turismo.
El diario comunista Granma informó que -a partir del 1 de diciembre- los agricultores podrán vender directamente una amplia lista de productos a las empresas de turismo.

Esta medida se suma a los trabajos por cuenta propia (iniciativa privada), a la venta de celulares y a la autorización para compraventa de casas y automóviles que ya han sido implementados en Cuba.

El periódico del gobernante Partido Comunista reconoce que estas reformas están dirigidas “a transformar el sistema de acopio y comercialización de las producciones agropecuarias mediante mecanismos de gestión que contribuyan a reducir las pérdidas al simplificar los vínculos entre” productor y consumidor.

Durante décadas de centralización en el acopio, la frustración del pueblo fue testigo de cómo se podrían las cosechas y los alimentos porque la empresa estatal no era capaz de distribuir con eficiencia los alimentos que producían los campesinos privados, las cooperativas y las fincas estatales.

“Si en Cuba existen una producción privada y diversificada, no puedes tener una comercialización monopolizada. Tenemos que buscar muchas formas de compraventa”, dijo el líder de los campesinos y cooperativistas en Cuba, Orlando Lugo.

Parte de este esfuerzo de permitir la iniciativa privada en Cuba va dirigido a elevar la producción de alimentos, que Raúl Castro declaró asunto “estratégico”, pues la isla importa el 80 por ciento de los alimentos que consume, a un costo de MIL QUINIENTOS millones de dólares, que un Estado en quiebra económica, como el cubano, definitivamente no posee.

Pero todo llega aunque sea con lentitud y pereza por parte de los octogenarios que gobiernan en Cuba, como también veremos la llegada de la libertad y el fin de la penalización de las diferencias, que todavía en Cuba producen acosos, detenciones y golpizas al pueblo indefenso.

Artículos relacionados

No se permiten más comentarios.