Chávez amenaza a estudiantes con gas del bueno
Escrito el 19. ene, 2009. Por Alberto Müller, en Noticias
REPORTAJE NOTICIOSO
Venezuela está entre los países con la más alta tasa de criminalidad en el mundo contemporáneo, pero Chávez compra gas del bueno para los estudiantes desarmados, que son el futuro del país. Los venezolanos que aman la liberad, viven una encrucijada decisiva, no exenta de muchos peligros fascistas, totalitarios y fundamentalistas.
El mandatario Hugo Chávez, simpatizante del dictador estalinista Fidel Castro, del fundamentalista iraní Mahmoud Ahmadinejad y del presidente comunista de Bielorrusia, Aleksander Lukashenko, quiere seguir los pasos de todos estos caudillos de la violencia y la represión, para perpetuarse en el poder.
La última desfachatez grosera de Chávez fue amenazar a los estudiantes con gas del bueno, porque los estudiantes están en manifestación pacífica en las calles defendiendo el proceso democrático y proclamando el rechazo al referendo continuista y dictatorial del presidente venezolano.
Pero la orden de corte fascista-comunista de Chávez va más allá de los estudiantes, porque amenazó al jefe policial y a los policías, a los que calificó de cobardes, si no cumplen la orden de disolver a los jóvenes con gases lacrimógenos y meterlos presos.
Una vez más el presidente Chávez enseña su vieja idea de perpetuarse en el poder, a como sea, no importa el camino que haya que usar para quebrar la constitución, la civilidad y la alternatividad democrática.
Ya Chávez ha probado las vías del golpe de Estado y la de aprovechar el marco del mecanismo representativo de la democracia, que le fracasó rotundamente el dos de diciembre del 2007.
Ahora vuelve con sus fueros autocráticos con otro referendo, pero este camino se la agotará también en unos días.
Los venezolanos tienen que estar muy alertas, porque ante el fracaso de estas dos vías, Chávez tiene que estar albergando en su mente de caudillo, un golpe de fuerza similar al de la dictadura bolchevique de 1917 en Rusia, que asumió toda la institucionalidad del Estado y terminó en la pesadilla terrible del estalinismo en la Unión Soviética.
Este es realmente el mayor peligro de Chávez en la actualidad, porque el caudillo venezolano sabe que la institución pluralista y democrática, es una camisa de fuerza, para sus objetivos dictatoriales de perpetuarse indefinidamente en el poder, como José Stalin y Fidel Castro.
Con esta amenaza grosera de lanzar gases del bueno para reprimir a los estudiantes y de reprender a los policías que no lo hagan, incluyendo al jefe de la policía, Hugo Chávez reedita la versión más reciente de la dictadura bolchevique de 1917 en el siglo XXI, que le costó a la Unión Soviética la cifra de 12 millones de seres humanos asesinados por el régimen de Stalin.
Fijémonos que en la misma amenaza de reprimir a los estudiantes, Chávez hizo un llamamiento a todos los poderes del Estado, sobre todo a la Fiscalía General de Venezuela, para que se unan al llamado represivo de sus intenciones vitalicias.
Paradójico y sin sentido racional, que la prioridad de Chávez ante el Estado y la Fiscalía venezolana, sea la de los estudiantes pacíficos que quieren garantizar la democracia para Venezuela y no la de los malandros que asolan al país con el crimen y el robo generalizado.
Venezuela está entre los países con la más alta tasa de criminalidad en el mundo contemporáneo, pero Chávez compra gas del bueno para los estudiantes desarmados.
Ver para creer…




Abilio Leon
19. ene, 2009
Desgraciadamente no se puede ir hacia atras, sino, hubiese que ajusticiar al Presidente Caldera por darle un indulto a este golpista terrorista.
Es simplemente inverosimil darle una oportunidad democratica a un golpista. Hugo Chavez Frias ha demostrado con sus acciones y su constante diarrea verbal que no funciona en un proceso democratico.
Este cabrito grande, se cree ser mayoria de uno.
Que Vivan los estudiantes de Venezuela.
Que Viva la Democracia en el Mundo.
Que sigan el ejemplo de este gran pais donde cada 4 an~os se elije pacificamente quien nos dirija y por un maximo de 2 terminos ( re-electo), para evitar que se perpetuen los locos.