Corte Suprema reabre vieja polémica

Escrito el 24. ene, 2010. Por , en Noticias

La Corte Suprema de EEUU

(Artículo de opinión publicado en Diario Las Américas)

Se reabre en Estados Unidos una vieja polémica interminable entre censurar el uso del dinero de sindicatos y corporaciones con fines políticos o permitirlo por respeto irrestricto a la opinión ajena y a la libertad que definieron los Padres Fundadores.
La Corte Suprema de Estados Unidos, en una votación de mayoría simple, acaba de fallar a favor de permitir que esas entidades puedan costear promociones políticas.

El dictamen de los magistrados se fundamenta en el derecho de las corporaciones y los sindicatos, como otras entidades, a la libertad de expresión y a usar su dinero con fines de propaganda, aunque el argumento más poderoso del máximo tribunal es que la prohibición vigente era una forma de censura que no podía tolerarse.

El presidente Barack Obama criticó el fallo de la Corte Suprema, argumentando que podría ser ‘algo devastador para el interés de los ciudadanos’, además de insinuar que la decisión ponía en peligro su agenda nacional, que se ha enfocado en reglamentar la avaricia de los grandes intereses de la nación.

Por votación mínima mayoritaria de 5-4, la instancia suprema del país derogó la conocida ley bipartidista McCain-Feingold, que limitaba fuertemente la presencia de corporaciones y sindicatos en apoyos políticos a un mes de las elecciones presidenciales y a dos meses de las elecciones congresionales.

También la corte abolió una vieja ley de más de 60 años que prohibía la manipulación de dinero en eventos eleccionarios.

Tras insistir en que está al lado del pueblo y no de los grupos de presión, el presidente Obama dijo que ‘no podía imaginar algo más devastador para el interés de la ciudadanía y que el fallo permitiría una ilimitada marea de dinero de intereses especiales en nuestra democracia, pues da a los cabilderos nuevos recursos para gastar millones en publicidad a fin de persuadir a los funcionarios elegidos a que voten a su favor o en otro ángulo, para castigar a los que no lo hagan’.

Obviamente la decisión del máximo tribunal, en un año de elecciones  de medio-término, es vista por los demócratas como que favorece a los candidatos republicanos, que generalmente son los favorecidos de las grandes empresas multimillonarias.

El gobierno de Obama intenta acercarse apresuradamente al senador John McCain y a los republicanos que adversan el dictamen de la Corte Suprema, en busca de que el Congreso pueda limitar el alcance de los intereses especiales en los próximos eventos políticos.

Los cinco jueces que conformaron la mayoría enfatizaron que el dictamen era una victoria de la Primera Enmienda y de la Libertad de Expresión.

Pero a la administración del presidente Obama le preocupa que estos intereses especiales, alentados por la Corte Suprema,  puedan perjudicar la aprobación de la Ley de Salud y las nuevas regulaciones bancarias.

Ni unos ni otros en esta vieja e incisiva polémica pueden olvidar, que en este país la libertad es la piedra angular de la vida ciudadana, sin excepción al monto de dinero que se tenga en el bolsillo o en la cuenta bancaria.

Así son las reglas generales de esta sociedad democrática, fundamentada en la libertad y en el sistema capitalista. Ser pobre, rico, empresario o sindicato no pueden ser atributos de discriminación o de censura. Y en esto tienen la razón los magistrados de la Corte Suprema.

Por supuesto, queda por decidir, y esto sería facultad exclusiva de los poderes legislativo y ejecutivo, si el uso del dinero en forma abusiva puede alterar la facultad soberana del ciudadano y el equilibrio entre todos los integrantes del cuerpo social. Ya en este terreno, las opiniones del presidente Obama y del senador McCain     tienen un asidero de realidad.

En este equilibrio y en los ajustes entre ambos extremos de la balanza social, están los derechos del ciudadano y de sus instituciones, que son intocables.

El tema se reabre y únicamente con visión justa y soberana, dejando a un lado los partidismos políticos, se cerrará para beneficio de todos.

La Corte Suprema de Estados Unidos falló a favor del derecho de las corporaciones y sindicatos, como otras entidades a la libertad de expresión y a usar su dinero con fines de campañas políticas y que la prohibición vigente era una forma de censura que el tribunal no podía condonar.

El presidente Barack Obama criticó el sábado el fallo de la Corte Suprema, argumentando que podría ser ‘algo más devastador para el interés de los ciudadanos’’, además de insinuar que la decisión ponía en peligro su agenda nacional.

Por votación mínima mayoritaria de 5-4, la instancia suprema del país derogó dos decisiones y abolió una ley adoptada hace más de 60 años que prohibía a empresas y sindicatos usar su dinero para costear y transmitir anuncios políticos.

Tras insistir en que está al lado del pueblo, no de los grupos de presión, Obama dijo que el ‘fallo permitirá una ilimitada marea de dinero de intereses especiales en nuestra democracia, pues da a los cabilderos nuevos recursos para gastar millones en publicidad a fin de persuadir a los funcionarios elegidos a que voten a su favor o para castigar a los que no lo hagan’.

‘No puedo imaginar algo más devastador para el interés de la ciudadanía’’, insistió el mandatario.

Artículos relacionados

No se permiten más comentarios.