Diosdado Cabello sustituiría a Chávez

Escrito el 23. feb, 2012. Por , en Noticias


 

La enfermedad cancerosa del presidente venezolano genera entre sus partidarios más duros un estado de incertidumbre, temor y confusión, que se vio reflejado en el desconocimiento que todos ellos tenían del viaje del fin de semana pasada de Chávez a Cuba para verificar las consecuencias del nuevo tumor y decidir con sus socios castristas la estrategia a seguir con la inminente intervención quirúrgica en La Habana.

Mientras esto ocurría, tanto el ministro de información venezolano, como el propio presidente de la Asamblea Nacional, hacían el ridículo ante el país, desmintiendo públicamente la noticia del nuevo tumor, que la prensa oposicionista –tanto interna como extranjera- venían informando con detalles.

El mismo Chávez afirmaba -después de los desmentidos oficialistas- que la próxima semana viajaría a Cuba por la nueva lesión en la misma zona donde se le había extraído el tumor maligno del año pasado.

“Me operaré en La Habana con los mismos médicos, todo está acondicionado, se acaba de tomar la decisión”, indicó Chávez a la estatal Venezolana de Televisión.

Despierta críticas en muchos sectores venezolanos, que por secretismo y confianza política, Chávez prefiera ponerse en manos de médicos cubanos y no venezolanas, cuando fueron los galenos castristas los que erraron en su primera intervención quirúrgica en La Habana, que trataron como una simple infección en la pelvis, cuando el cuadro real era un tumor maligno del tamaño de una pelota de beisbol en la vejiga.

Este error de los médicos cubanos provocó una demora de varias semanas en detectar un cáncer aparentemente agresivo y la segunda operación de emergencia para extirparle la tumoración a mediados del 2011.

Según comentó la académica y analista Vilma Petrash, “el gobierno venezolano quiere guardar el hermetismo sobre la información porque el tema es mucho más grave, mucho más delicado, de lo que quiere hacer creer”.

Pero ahora viene el tema político más delicado del escenario venezolano ante una dolencia cancerosa invasiva y maligna que posiblemente obligue al chavismo a buscar un sucesor rápido de Hugo Chávez ante unas elecciones presidenciales a efectuarse en el mes de octubre.

Inicialmente algunos pensaron que el presidente se inclinaba por sus delfines, el vicepresidente Elías Jaua, o su canciller Nicolás Maduro. Pero ninguno de los dos ofrecía garantías políticas sólidas a los altos oficiales chavistas que controlan las Fuerzas Armadas del país.

Entonces se acuerda entre Chávez y el Alto mando militar que el único que podría sustituirlo era su compañero de armas, Diosdado Cabello.

Por eso hace apenas unas semanas, el presidente Chávez nombró a Cabello vicepresidente del Partido Socialista Unificado de Venezuela (PSUV) y presidente a la Asamblea Nacional.

Con estas dos posiciones políticas, Cabello quedó perfectamente posicionado ante el ‘chavismo’ para ser el sustituto de Chávez ante cualquier eventualidad cancerosa que le impida continuar como candidato presidencial.

Aunque Cabello declaró “que Chávez es y seguirá siendo el líder de la revolución bolivariana y seguirá siendo el candidato nuestro de cara a las elecciones presidenciales del 7 de octubre”, nadie duda que el controvertido vicepresidente del PSUV y presidente de la Asamblea Nacional, será el hombre a liderar el chavismo ante un eventual impedimento del presidente.

Paralelamente a esta situación, la candidatura presidencial oposicionista de Henrique Capriles Radonski sigue levantando en el país, una ola indetenible de popularidad entre todas las clases sociales de Venezuela.

 

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