El Papa exige amor y verdad en la Iglesia

Escrito el 13. jul, 2009. Por , en Noticias

Amor en la verdad

Amor en la verdad

(Publicado en Diario Las Américas)

Algunos dicen que escribir de un Santo Padre de la Iglesia Católica es siempre una misión atrevida para cualquier periodista, pero si ese Papa es un teólogo y un pensador consagrado, como su Santidad Benedicto XVI, entonces los riesgos son proporcionalmente mayores.

Benedicto XVI acaba de publicar la tercera encíclica de su corto papado, que tituló, Caritas in veritate, ‘Caridad en la Verdad’, que está directamente vinculada a conmemorar los más de 40 años de la encíclica Populorum Progressio, de otro gran Pontífice del catolicismo, el Papa Pablo VI.

Antes de ser nominado Papa de la Iglesia Católica, el Arzobispo de Munich, Cardenal Joseph Ratzinger, había participado en el Concilio Vaticano II, como una de sus mentes teológicas más lúcidas y progresistas del catolicismo contemporáneo.

Y más de un observador vaticanista ha afirmado que  el Papa Benedicto XVI hace un esfuerzo teológico por revitalizar las líneas principales del ‘aggiornamiento’ (contacto con el mundo moderno) y del ‘ressourcement’  (acercarse a las fuentes originales de los Padres de la Iglesia) del Concilio Vaticano II de la década de 1960, para que la Iglesia Católica del Siglo XXI asuma su papel misionero del amor con transparencia salvífica.

El carisma del sacerdocio para dedicarse a Dios, atrapó a Joseph Ratzinger desde niño, posiblemente influenciado por su hermano mayor, que también es sacerdote.

Quienes lo conocen más de cerca aseguran que en Benedicto XVI , la Iglesia Católica reúne en maravillosa conjunción, la humildad propia del Cardenal Ratzinger, un hombre profundamente entregado a Dios, con su infinita capacidad teológica, para entender con la mayor precisión posible, la problemática moral de un mundo que ha preferido la idolatría, el placer, la violencia y el consumo material, por sobre la dignidad de la persona humana que Jesús profesó y nos enseñó en su trayecto salvífico de la Cruz.

A pesar de que algunos visualizan al Cardenal Ratzinger, como un hombre duro y esquemático, por haber sido el Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe en el Vaticano, nombrado por el Papa Juan Pablo II, en la realidad íntima de la vida de la Iglesia Católica, Benedicto XVI cree que la gran reforma que necesita el catolicismo es poner toda su estructura al servicio del amor.

Y esto lo esbozó maravillosamente el Cardenal Ratzinger en su libro la ‘Introducción al Cristianismo’ cuando afirmó con una visión muy existencialista, que la complementariedad de la vida con este mundo y con Dios, sólo es entendible en la unidad del amor.

Aclarando siempre el teólogo Ratzinger, que ese amor no es la ecuación egoísta que algunos mal interpretan para garantizar en última instancia su salvación eterna, sino la entrega trascendente por amor al entorno humano y por ende a los más necesitados.

Tampoco eludió Ratzinger, el error de identificar el cristianismo con una dinámica de acción revolucionaria marxista, como ocurrió con la Teología de la Liberación en Latinoamérica, porque el marxismo, como enfoque materialista y carente de libertad, está condenado a desaparecer.

Este enfoque contra el marxismo no impidió que el teólogo, hoy Papa de la Iglesia Católica, criticara la visión política conservadora, de quienes defienden a ultranza las estructuras políticas de los grandes intereses, que viven de espaldas a las necesidades más perentorias de la humanidad.

La fe cristiana, enfatiza el Cardenal Ratzinger en sus libros, es incompatible con la militancia en estructuras de opresión, llámense de izquierdas o de derechas, revolucionarias o conservadores, porque se alejan del amor básico que es el fundamento de la vida.

En el año 2006 publicó, ya siendo Pontífice del catolicismo su primera encíclica, Deus Caristas Est, ‘Dios es Amor’, donde define el concepto amplio del amor, que no debe reducirse al amor erótico, aunque éste sea válido en el crecimiento de la familia humana.

Un año después, su segunda encíclica, Spe Salvi, ‘la Esperanza Salva’, que se concentra en el amor infinito que plantea San Pablo en su Carta a los Romanos.

En esta encíclica, Ratzinger pide una autocrítica al cristianismo por haber caído en la tentación del individualismo y del materialismo. Y advierte que el progreso basado en lo material, como lo plantean algunos esquemas ideológicos, son una amenaza a la libertad.

Y hace dos semanas el Papa Benedicto XVI publicó su tercera encíclica, tal vez la más ambiciosa y trascendente de todas las encíclicas de los últimos tiempos del cristianismo, Caritas in veritate, la ‘Caridad en la verdad’.

En esta encíclica el Papa se adentra, con una visión muy humana, en la crisis económica del mundo actual, donde la especulación y la avaricia capitalista han desencadenado un desequilibrio económico alarmante que obviamente golpea a los más pobres.

Benedicto XVI analiza la problemática económica actual y sus deformaciones colindantes, con apreciaciones técnicas y éticas muy precisas, que sientan un precedente novedoso en el lenguaje tradicional del Vaticano.

El Pontífice especifica que en los objetivos globales a alcanzar para superar la crisis, el Estado debe asumir un papel activo sin prepotencias, ya que tanto para el desarme, como para la alimentación a los pobres, la reducción contaminante del medio ambiente y una regulación justa del fenómeno migratorio, se hace necesaria una autoridad política que se ajuste a los principios de solidaridad (vínculo afectivo) y subsidiariedad (mecanismo de socorro).

Otro momento crucial en la nueva encíclica, Caritas in veritate, es cuando el Papa Benedicto XVI critica con mucho coraje intelectual a los sindicatos de los países ricos, por vivir de espaldas y desvinculados de los pobres del Tercer Mundo.

Con esta su tercera encíclica, el Sumo Pontífice quiere expresar con transparencia el compromiso de la Iglesia con quienes más están sufriendo los efectos desestabilizadores de la crisis global. Y pone la justicia social y el bien común en primer plano, en busca de la dignidad del ser humano.

Definitivamente esta encíclica de Benedicto XVI es un documento ético que busca sembrar la confianza en al amor y en la verdad de la fe cristiana, en momentos en que el mundo navega por mares de avaricia, autoritarismos ciegos, violencias inusitadas y  despilfarros pecaminosos.

Confiemos que el catolicismo, todo el inmenso mar del cristianismo y el mundo en general, de uno u otro bastión ideológico, sean capaces de aprovechar la visión teológica del Papa Benedicto XVI, un hombre de humildad profunda y sentido trascendente de la justicia social, para sembrar de amor verdadero toda la debilitada estructura social , política y religiosa del mundo.

A mis amigos lectores católicos o no católicos, les recomiendo que se lean sin demora la encíclica Caritas in veritate, ‘Caridad en la verdad’. En ella van a encontrar la fuerza del amor ‘con los brazos levantados hacia Dios’ y la posibilidad de vislumbrar un mundo más digno para todos.

Si quiere ampliar la información del reportaje o de los titulares, visite:

www.elpais.com
www.nytimes.com
www.diariolasamericas.com
www.elnuevoherald.com
www.el-nacional.com

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2 Comentarios a “El Papa exige amor y verdad en la Iglesia”

  1. Vicente R. Gutiérrez Santos

    14. jul, 2009

    “Caridad en la Verdad” va a quedar en las mentes de los católicos por el contacto directo que hace Benedicto VXI con la Economía, justo con la Crisis Financiera que estamos viviendo y que costará mucho trabajo recuperar, sanear y modificar. Creo ver que para El
    “el hombre está por encima de la Economía”.
    B-XVI afirma que el primer capital que se tiene que salvaguardar es la propia persona humana. Esto corrobora que su Carta es la más social hasta ahora con sus cinco años de Papado. Yo quisiera agregar que desde la Rerum Novarum posiblemente sea la más profunda en este tema, si bien la Populorum Progressio” de Pablo VI. Nos afirma a todos los fieles … y a los no fieles que El aboga por “un trabajo decente” y considera “el atropello del fuerte sobre el débil”. Hacía falta este mensaje del Vaticano y específicamente de nuestro Papa Benedicto XVI.
    Hemos obtenido una intervención del Banquero-Economista Ettore Gotti que destaca estos toques mencionados y alaba su encíclica porque enlaza la crisis económica y la demográfica. Dice Gotti que Benedicto XVI “ha sido el único que ha puesto en relación crisis y derrumbe de la natalidad”.
    Por mi parte, veo que se destaca por ambas partes – El Papa y el Experto del Vaticano – que el insuficiente crecimiento económico se debe al derrumbe de la natalidad en los países desarrollados, si bien de un modo diferente entre Europa y los Estados Unidos. El razonamiento está claro. Al escasear los nacimientos, han crecido los costes fijos, como los impuestos. Sin embargo, por otro lado han disminuído el ahorro y los activos financieros, siendo el Efectivo el más tangible

    La Encíclica habla sobre a) las Familias Pequeñas: riesgo de empobrecer las relaciones y apartar la solidaridad. b)el Estado y el Matrimonio, establece relaciones en sus problemas fiscales
    c) La Sexualidad. “Ni es una simple fuente de placer ni la natalidad debe ser una planificación forzada” y 4) la ONG abortistas, ya que difunden el Aborto y promueven laq esterilización en los países pobres, incluso sin que lo consienta la Mujer.

    Ah, que no se me olvide. El italiano financiero y economista Ettore Gotti pide – no sugiere – el Nobel de Economía para el Papa Benedicto XVI.

    Mis mejores saludos,
    Vicente R.

  2. 4155665166

    20. ago, 2009

    Hi Alberto,

    I can see that you used my pigeon picture!

    Michele