La oposicion tiene fuerza y pujanza en Venezuela
Escrito el 16. feb, 2009. Por Alberto Müller, en Noticias
PUBLICADO EN EL DIARIO LAS AMERICAS
Después de una campaña abusiva y ventajista por parte del gobierno de Hugo Chávez en la campaña por el referendo que autoriza la reelección indefinida, el Consejo Nacional Electoral informó que el SI obtuvo el triunfo con un 54 %, contra un 46 % por el NO.
Pero estos resultados muestran que el escenario electoral venezolano contra al autoritarismo chavista, aunque derrotado en esta ocasión, tiene fuerza y pujanza suficiente para no sentirse desalentado.
La confirmación de que el NO ganaba en algunos estados claves del país, como Mérida, Miranda, Nueva Esparta, Táchira y Zulia; y el SI por Chávez lo hacía en los estados de Amazonas, Apure, Barinas, Bolívar, Cojedes, Delta, Guárico, Monagas, Sucre, Trujillo y Yaracuy, muestra un caudal electoral poderoso y significativo para la oposición.
Si comparamos el caudal de votos de Chávez desde las elecciones presidenciales del 2006 al referendo del 2009, el presidente ha perdido un 12 por ciento de seguidores, mientras la oposicion en ese mismo período ha ganado un 10 por ciento de votantes.
A partir de esta jornada electoral, Hugo Chávez podrá postularse nuevamente para presidente en las elecciones del 2012. Y esto hay que medirlo con un termómetro equilibrado y no triunfalista, pues simplemente significa una metodología de escogencia.
Todos sabemos del ventajismo usado por el gobierno en esta consulta con las cadenas televisivas y la represión disfrazada por comandos irregulares de corte fascistas contra los estudiantes y la ciudadanía, pero el hecho de que el autoritarismo chavista tenga que pasar por las urnas sus tropelías, ya es un arma poderosa para la Venezuela democrática y civilista, encarnada en la oposición.
La victoria de Chávez llega en una encrucijada de crisis económica y social, que la euforia lógica de la suma matemática de los votos a su favor, no podrá ocultar con facilidad.
Por eso el presidente venezolano, discípulo del estalinista Fidel Castro, se apresuró a realizar el referendo en el mes de febrero, antes de que la ola de los déficits presupuestarios y de los despidos de la administración, fuese notoria y dolorosa para sus proyectos y para toda la ciudadanía venezolana.
La caída del precio del petróleo ya es catastrófica para el chavismo, pues sus planes presupuestarios para el 2009 se hicieron sobre una base de 70 dólares por barril y el barril cerró ayer a 34 dólares.
Esta situación de emergencia económica por la caída de los precios del crudo, sumada a la política de regalías internacionales de Chávez con Cuba, Bolivia, Nicaragua, Ecuador y Argentina, por citar los ejemplos más notorios, explica que las reservas monetarias venezolanas se hayan reducido en forma alarmante.
Todo esto hace prever, que el futuro en mecánica electoral es más preocupante para el chavismo gobernante, que para la oposición venezolana, que cuenta con la pujanza del movimiento estudiantil y de las fuerzas vivas del país.
Por otra parte, los venezolanos tienen que estar alertas y activos, pues Chávez cuenta con los recursos del estados, que tienden a ser avasallantes y brutales.
En un año exactamente, la oposición tendrá la oportunidad de postular a sus candidatos para obtener el control de la Asamblea Nacional, el parlamento venezolano.
A partir de entonces, la relación de fuerzas y de legislaciones arbitrarias de Chávez con su parlamento dócil y sumiso, llegará a su fin. El país tomará un curso más sensato, justo y soberano en materia de leyes.
Claro, este tiempo de espera no está exento de peligros para los venezolanos, pues se prevé que el presidente Hugo Chávez antes de esta cita electoral en el 2010, intente algunas maniobras legislativas para fortalecer su poder centralizado y personal.
El futuro de Venezuela se debate entre este autoritarismo de Hugo Chávez, que sin tapujos se ha trazado imitar al castrismo en todas sus facetas, y la aspiración democrática del pueblo venezolano, que tiene que seguir defendiendo palmo a palmo su libertad y sus espacios de civilidad. Son dos estilos de vida muy fáciles de entender:
De parte de Chávez está el estalinismo criminal de Fidel Castro, el militarismo opresor y un socialismo marxista divisivo y clasista.
De parte de la oposición venezolana está el sueño libre de Simón Bolívar y el pluralismo político que admite a socialistas democráticos, democristianos, liberales y conservadores.
Autoritarismo contra libertad es el debate en la Venezuela del siglo XXI.




Ivan
16. feb, 2009
Que triste, hermano, que triste…..
Pobre Bolivar, pobre Marti.
Jesus Mederos
16. feb, 2009
Alberto buenas noches. Tristemente vamos a ver a Venezuela, como el Cangrejo, caminar para atras . Nosotros hemos vivido este proceso por cincuenta anos . Miientras , nosotros seguimos mirando la ignominia de los gobiernos Latinoamericanos, que van a Cuba , a legitimizar a una dictadura en bancarrota. Como decia un guajiro en mi pueblo. Al final, todos se van a cocinar en su misma manteca . Cada cual cargara su “pesao” .
Saludos,
Jesus
Vicente R. Gutierrez
16. feb, 2009
Todos lo sentimos porque vivirán una historia repetida bajo la presión y la coacción del gobierno que ignora a quien no esté con él. Un razonamiento debía ser escuchado por los organismos internacionales. Cómo un 46% del Censo Electoral es ignorado totalmente por el gobierno Chavista en su Plan de Gobierno? Es sólo un 4% que se ha inclinado hacia el supuesto socialismo bolivariano! En realidad, los gobiernos debían tener un límite para períodos de 8 ó 10 años. Esa duración ya ha terminado pero Hugo Chávez y su tropa están dispuestos a seguir “chupando del bote y ostentando poder en la América Latina”, porque los organismos internacionales no velan por el respeto hacia la Democracia. El gran ejemplo está en Cuba, quienes sirven de tutores y padrinos de un gobierno que ejerce la fuerza y el engaño. Ni la OEA, ni la Asociación Ibero-americana, ni la ONU velan por semejante proceso. A qué se dedican pues? Y ahora cómo se puede defender la Democracia para todos?
Saludos,
Vicente R.