Flexibilizará Obama viajes de estadounidenses a Cuba
Escrito el 18. ago, 2010. Por Alberto Müller, en Noticias
Viajes a Cuba.
Según publicaron los diarios The New York Times y The Washington Post, el presidente Obama prepara medidas migratorias que promuevan el interés de los Estados Unidos y los deseos del pueblo cubano en determinar su destino.
Las medidas van dirigidas a flexibilizar las visitas a la isla de los ciudadanos estadounidenses y permitir el envío de dinero a sus residentes, pero sin alterar el embargo impuesto a Cuba desde la década de 1960.
El portavoz de la Casa Blanca sin confirmar lo publicado por la prensa, declaró que el presidente Obama continuará tomando medidas que amplíen las libertades para el pueblo cubano en la búsqueda de un ambiente democrático para la isla.
Se ha filtrado que el presidente de Estados Unidos le ha comunicado a distintos líderes del Congreso su intención de permitir que personal docente y grupos religiosos, deportivos y culturales viajen con más facilidad a Cuba.
Todo parece indicar que el presidente Obama regresa a la política de fomentar el contacto persona a persona de los años del presidente Clinton.
Los que se oponen a estas medidas de apertura del presidente Obama argumentan que las mismas implican una inyección de dinero para la dictadura de los hermanos Castro.
Pero como el presidente está facultado para realizar cambios por decreto en la política migratoria, sin tener que someterlos a la votación del Congreso, se espera que en un plazo de dos o tres semanas, se conozcan los detalles de sus planes.



Lázaro González Valdés
19. ago, 2010
Desbarajuste
Lázaro González Valdés
Opositores y analistas pronostican que el régimen de Fidel Castro está en las últimas. Otros ven luchas intestinas en el Partido Comunista de Cuba (PCC). Hay quienes esperan perestroikas a cambio de presuntas flexibilizaciones legales que el gobierno de Barack Obama efectuaría a favor de potenciales estadounidenses deseosos de hacer turismo en la isla. También se destacan los que vislumbran el triunfo de la oposición y no faltan quienes esperan un foro donde cubanos de todas las ideologías, incluso la comunista, se sentarán civilizadamente a solucionar el conflicto causado por estos últimos.
De esta confusión al menos emerge un aspecto claro: nadie presenta pruebas que confirme su hipótesis cuando existen decenas de hechos que demuestran lo contrario.
Por ejemplo, si en verdad la dictadura comunista se acerca a su final por qué sus fuerzas armadas no están en máxima alerta, por qué no hay toque de queda, por qué no salen de Cuba los diplomáticos extranjeros y por qué prevalece el comercio y otras relaciones con un gobierno en fase terminal.
Sobre las presuntas escisiones en el PCC, se impone cuestionar por qué la facción moderada del mismo no se identifica públicamente y trabaja con los grupos disidentes que proponen modificar los aspectos negativos del sistema comunista y mantener algunos que consideran positivos.
En lo referente a cambios democráticos por levantamiento de restricciones, los sostenedores de esta idea deberían dar a conocer cuántas libertades han ganado los cubanos desde el primer intercambio académico entre profesionales nacionales y americanos, desde que aumentaron las exportaciones de alimentos al PCC, o desde la actuación en La Habana de los trapecistas Sylvia Friedman y Samuel Sion.
Respecto a la anunciada victoria de la oposición sobre el PCC solo espero que se publique la fecha de las nuevas elecciones y se diga cuándo los criminales serán presentados ante tribunales imparciales para ser condenados por sus actos.
Por último, si los opositores minimalistas tienen fe en su procedimiento por lo menos deberían anunciar cuándo, dónde y con quiénes se reunirán para comenzar las transformaciones hacia la democracia.
Creo que ninguna de las partes responderá estas interrogantes pues de la nada, nada sale. Si lo planteado en este texto es incorrecto cualquiera de las partes mencionadas en él tiene la opción de presentar sus pruebas en otro escrito para demostrar que no existe ningún desbarajuste. Eso sí: no sirven consignas ni especulaciones.