Iglesia Católica evita desafiar al gobierno cubano
Escrito el 23. ene, 2011. Por Alberto Müller, en Noticias

En los documentos de Wikileaks, Jonathan Ferrer, jefe de la Sección de Intereses en La Habana (año 2008) informa al gobierno de Washington, ‘que desde el cardenal Ortega hasta las monjas de provincias, la Iglesia católica evita desafiar al gobierno’.
La Conferencia Episcopal de Cuba es vista por el diplomático estadounidense, como una institución conservadora que silencia su voz en asuntos políticos a cambio de su supervivencia religiosa.
De acuerdo a estos documentos, hay una renuncia de la Iglesia católica a cualquier pronunciamiento crítico contra el gobierno castrista, que incluye un distanciamiento con los dirigentes oposicionistas católicos más destacados, como Oswaldo Payá Sardiñas, coordinador del Movimiento Cristiano Liberación y Dagoberto Valdés, director de la Revista Convivencia y antiguo director de la revista Vitral.
La estrategia de la Iglesia Católica, según estos documentos de Wikileaks, va dirigida a aumentar las donaciones económicas que recibe del exterior, instalar una emisora de radio, y rejuvenecer la feligresía tras años de ostracismo y empequeñecimiento.
También Wikileaks menciona la actitud sumisa del canciller del Vaticano, Tarciso Bertone, durante su visita a Cuba ese mismo año.
La percepción del jefe de la Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana en ese entonces, era que para no irritar al Gobierno cubano, la actitud de la Iglesia tenía que ser la capitulación ante las posiciones del Gobierno con anticipación si fuese posible.
Sin embargo, después de esta percepción de debilidad, de acuerdo al diplomático estadounidense, hay que mencionar que en el año que dejamos atrás -el 2010- pleno de salvajismo represivo de parte del gobierno de Raúl Castro por el asesinato de Orlando Zapata Tamayo, la huelga del licenciado Guillermo Fariñas, los abusos represivos contra las Damas de Blanco y una represión generalizada en todo el país, el cardenal Ortega intercedió ante el gobierno cubano para que cesara el acoso brutal contra las Damas de Blanco.
Queda por ver en esa dinámica inescrutable del porvenir, si la conducta de la Iglesia Catolica ante el gobierno cubano, logre algún avance significativo en el respeto de los derechos humanos en la isla y en la instauración de la libertad que todos los cubanos merecen.
(Lea a continuación la carta abierta al cardenal Tarciso Bertone)
A su Excelencia
el Cardenal Bertone
por Alberto Müller (año 2008)
Su Excelencia, cardenal Tarciso Bertone:
Permítame como periodista católico y con el mayor respeto a su alta investidura eclesial, algunos comentarios personales sobre su reciente visita a mi país Cuba, que en algunos miembros activos de la Iglesia ha producido un sentimiento de frustración y de abandono.
Lo más maravilloso del catolicismo, según la interpretación de Jacques Maritain, es el reconocimiento de una presencia de todos los no cristianos y de los cristianos no católicos en la gracia de Cristo, que vibran en la Iglesia visible (militante) por la fe en el Dios trascendente que recompensa a los que le buscan e inclusive a los que no le buscan.
En esa invisibilidad de los distantes de la Iglesia, Maritain incluía también a los que en el plano temporal buscaban la superación de la persona humana, aunque fuese con métodos errados o de falsificación.
En ese escenario humano de la Iglesia con actores visibles (militantes) o distantes (invisibles), para usar los términos maritanianos, hay un elemento común en la sed que todos tienen del Dios vivo, que los hermana. Y el Creador los recibe a todos con la misma complacencia y misericordia.
Por eso Excelencia, su viaje a Cuba se enmarca admirablemente en esa visión teológica de proclamar la palabra de Dios entre los visibles y entre los distantes, no importa que entre unos y otros haya pecadores, pues en el apostolado de la vida de Jesús de Nazaret, se encierra el maravilloso misterio de la salvación y del perdón, para unos y para otros. Hablo en estricto sentido religioso.
Entiendo perfectamente su obligación de acercase a cualquier poder temporal, no importa que este sea de corte marxista o autoritario, pues el mensaje del Cristo liberador se dirige fundamentalmente a liberarnos del pecado y a garantizar que se respete la dignidad del ser humano.
Sin embargo, nos entristece comprobar que en su visita a Cuba, usted haya negado un gesto de solidaridad pública, sin explicación humana conocida, a miembros activos de esa Iglesia visible, que han sido parte sufrida del Cuerpo Místico de la Iglesia cubana.
Menciono específicamente a tres casos que son muy exponenciales del drama nacional, pues la lista sería interminable, si los menciono a todos:
En primera instancia Las Damas de Blanco, ese grupo de mujeres heroicas que semanalmente acuden a la Santa Misa para pedir por la libertad de sus familiares, los prisioneros políticos, y que recibieron el Premio Sajarov de los Derechos Humanos; Oscar Elías Biscet que se encuentra en prisión precisamente por denunciar la política oficial del gobierno castrista en pro del aborto en el país y que acaba de recibir la Medalla de la Libertad que concede el presidente de los Estados Unidos; y Oswaldo Payá Sardiñas, también Premio Sajarov de los Derechos Humanos, propuesto en tres oportunidades al Premio Nobel de la Paz, incluyendo el año en curso, por propiciar una reconciliación pacífica y una transición soberana hacia la democracia en Cuba a través de una consulta participativa.
Debo confesarle que tuve el altísimo privilegio de ver morir ante el paredón de fusilamiento del gobierno castrista, durante mis quince años de prisión política, a cientos de hombres de mucha dignidad gritando Viva Cristo Rey ante los fusileros. Pienso que matar a inocentes para perpetuarse en el poder, como se ha hecho en Cuba en las últimos décadas, es un delito gravísimo de lesa humanidad.
Debo expresarle que me siento honrado por haber sufrido torturas inhumanas por parte del gobierno castrista, conjuntamente con cientos de miles de compañeros de la prisión, como los simulacros de fusilamientos; los golpes de bayonetas; la introducción en zanjas de excrementos; los interrogatorios desnudos en cuartos con temperaturas muy frías; y los aislamientos en celdas de castigo en condiciones infrahumanas, por largos períodos de tiempo.
Debo informarle que mi memoria no podrá borrar jamás el haber visto a varios prisioneros torturados en jaulas de apenas cuatro pies de alturas, en donde el prisionero tenía que subsistir con la cerviz doblada y sólo uno podía acostarse horizontalmente, teniendo en cuenta que la jaula no tenía espacio para las necesidades biológicas.
Debo comunicarle que fui testigo de excepción de crímenes horrendos en la prisión política del régimen de Fidel Castro, como el asesinato brutal de Ernesto Díaz Madruga; de Julio Tang; de Eddy Alvarez; de Paco Pico; de Diosdado Aquit y de tantos otros, que hacen inolvidable esta jornada de terror. Tal vez usted no pueda creer que la prisión de Isla de Pinos fue dinamitada en una ocasión, para hacer volar a todos los reclusos de una sola explosión.
Y lo más escalofriante de todos estos hechos, es que siguen en pie, como políticas del estado comunista castrista. Recientemente tres humildes ciudadanos de la raza de color, fueron fusilados por el único delito de querer abandonar el país en busca de libertad.
Y todavía están en las cárceles cubanas la mayoría de los famosos 75 oposicionistas detenidos en la famosa redada del año 2003.
He seguido muy de cerca sus distintas intervenciones durante su visita a Cuba, sobre las relaciones de la Iglesia con el Estado; sobre su confirmación de las palabras del Papa Juan Pablo II sobre que el embargo a Cuba impuesto por la Casa Blanca es injusto y éticamente inaceptable; y de que el mundo debería abrirse para Cuba y Cuba para el mundo.
Dentro de la política tradicional del Estado Vaticano, todos estos postulados son harto conocidos y podríamos decir que no representan ninguna alteración escandalosa de la responsabilidad que señalaba Jacques Maritain, ese gran pensador del modernismo católico, en cuando al objetivo apostólico de salvación, que merecían los visibles o militantes de la Iglesia, como los invisibles o distantes de la misma. Ya en estos temas, nos acercamos a temáticas socio-políticas, con interpretaciones diversas.
Pero lo que sí me parece inaceptable, es que usted en su viaje a Cuba se haya olvidado o distanciado de una parte de ese Cuerpo Místico de la Iglesia cubana, que ha padecido las peores ofensas, embates y persecuciones del poder establecido.
Acercarse a los pecadores no es criticable, pues esa es la misión eterna de las enseñanzas de Jesús, pero olvidarse o distanciarse de los sacrificados por el autoritarismo de la dictadura imperante, me parece un error ingrato de gravedad histórica.
Con el respeto que me merece su investidura.
Se despide en Cristo
Alberto Müller



Elena Muller Garcia
23. ene, 2011
Ciertamente la actitud de la Iglesia descrita en los documentos de Wikileaks es muy diferente a lo que fue al principio del Castrato. No pretendo tener explicaciones, pero dado el hecho de que en el 2010 la iglesia sí intercedió por las Damas de Blanco y por los presos, se puede pensar que estas gestiones no hubieran sido posible si los cardenales Ortega y Bertone hubieran tomado medidas desafiantes. O sea, que la actitud conservadora, en vez de responder a intereses eclesiales egoístas, puede tener origen en el deseo de poder ayudar al pueblo cubano ante un régimen extremadamente injusto y totalitario. Gracias Alberto por enfrentarte a este tema de forma tan respetuosa. Gracias también por incluir la carta abierta. Los horrores de las prisiones de Castro, las torturas, los fusilamientos de jóvenes que dieron su vida por Cuba y por Cristo, no se pueden mantener archivadas en la gaveta del olvido.
Francisco J Muller
24. ene, 2011
Me agrado que citaras a Maritain. En un apendice a su Humanismo Integral Maritain trata el problema de la prensa Catolica y las confusiones que puede generar cuando se la identifica con la “voz” de la Iglesia Catolica. Los despidos de Radio Paz han sido rodeado de habladurias satanizando al Padre Cid, a Wenski y a Ortega; tu articuo y tu previa carta a Bertone (que recuerdo haber leido) realmente responde a la libertad que tiene un laico catolico cuando, “a su propio riesgo” (como dice Maritain) aborda una actitud profetica, que quizas la misma iglesia, por X razones prudenciales, no puede tomar. Sea como sea, el tema es espinoso. Coincido con Elena en aplaudir el respeto y la valentia con que has tratado el tema..
Jose Heredia
25. ene, 2011
Me honro con la amistad de un cubano periodista honrado, honesto y valiente, Alberto Muler. Solamente un periodista honrado, valiente y honesto puede enfocar tan objetivamente la actitud de la institucion eclesiatica con respecto al asunto de nuestra Patria. La objetividad es uno de los elementos que deben acompanar al analisis y Alberto nos documenta ejemplarmente al respecto.
Yo no puedo enarbolar militancia ni trayectoria que me liguen a la iglesia catolica en mi pais. No obstante por circunstancias de la lucha contra la Dictadura de Batista, pude conocer de labios de un joven catolico, Jose Luis Carballo Bello, quien habia estado en la Sierra Maestra y conocio a Fidel Castro primero que yo. El fue quien me dio a conocer el giro que podrian tomar los acontecimientos revolucionarios hacia la vinculacion directa con el comunismo internacional, y me advirtio desde el ano 1957 sobre este tema. Por via de el pude trazar la estrategia sobre la Huelga estudiantil del 13 de Marzo de 1958 previa a la convocatoria a huelga general del dia 9 de abril. Por conducto del padre de Jose Luis, el Sr. Carballo Bello quien fuera Presidente del Banco Fenix en la Habana, me puso en contacto con la JEC y con la JOC(Juventudes Estudiantil y Obrera catolicas). Las consecuencias de esta actividad condujo al triste desenlace de el asesinato de varios jovenes de la JEC el dia 9 de Abril entre los que se encontraba Fernandez Duke quien fue sacado violentamente de una casa de huespedes donde se refugiaba aquel dia y asesinado a la luz del dia, sin previo analisis ni acusacion o juicio, simplemente asesinado. Al igual de Duke asi murieron muchos jovenes catolicos durante la lucha contra Batista.
Y es bueno destacar que la Iglesia jamas ha utilizado esos nombres para adjudicarse meritos ni glorias politicas.
Desde mi punto de vista la Iglesia ha cometido muchos errores, desde la epoca de la Colonia hasta nuestros dias. No obstante hay que reconocer que es la institucion que en Cuba ha estado presente en todo el decursar de la asiaga historia nuestra. Los lideres de la iglesia son hombres que han estado imbuidos, muchos, por lograr el bienestar de la institucion que representan y por ende del pueblo cubano tambien.
Yo recuerdo como casi todos los que luchabvamos en el clandestinaje portabamos un escapulario, bendecido por el parroco de nuestro barrio, quien sabia quienes eramos y por via de ellos nunca fuimos denunciados; como recibiamos el apoyo en situaciones muy dificiles y cuando mucho de los nuestros eran defendidos y apoyados cuando caiamos en manos de los agentes policiales de Batista; como eramos acompanados hasta las montanas; como la Iglesia en el 1958, despues del 9 de Abril, decidio ayudar a que la poblacion que habia bajo la jurisdiccion del Eejercito Rebelde tuvieran la asitencia espiritual, en los bautizos y matrimonios y en las misas en los campamentos, auspiciada por padres que se alzaron con ese solo proposito. Es decir que yo soy testigo de como lucho la Iglesia antes. Tambien soy testigo de como algunos prelados se excedieron en la simpatia por los rebeldes y llegaron casi a producirse idolatricamente ante Fidel en persona, pero eso le sucedio a muchos en nuestro pais, desgraciadamente y no podemos por ello de criticar a la institucion catolica
En la practica la Iglesia se comporto como madre antes, y ha tenido que atender a dos hijos diferentes uno crecido hasta la idolatria Castro y otro muriendo antes y tratando de resucitar hoy, el pueblo cubano.
Actuando como madre se hace imposible adoptar actitudes viriles y menos aun tratando de hacer crecer a un recien nacido hoy. Castro se refugio antes en ella y hoy lo hace para evitar una retirada ridicula y la madre no puede hacer deshonra de su hijo mayor pero tampoco en menoscabo de la vida del nino que crece.
Muchas veces he dicho por este medio que yo veo la necesidad de que masivamente la Iglesia reciba el apoyo de los cubanos en general, ante la situacion que se vive hoy en el pais. He leido un analisis muy serio sobre la situacion de la Iglesia ebn Cuba y apesar de todo no es muy halaguena pues con un 35% porciendo de apoyo popular contra un Partido Politico en el Poder, desde el cual han permitido el crecimiento de infinidad de sectas de toda indole, en el afan de desvirtuar la mende popular, mantenido la division ideologica dentro de la Oposicion contestataria. Lo menos que podemos hacer es no enjuicir a la Madre sino mas bien hacerla mas fuerte y con ella crecer juntos hasta el punto de convertirnos en factor politico desde ella y dentro de la Nacion.
La posicion tan analitica del Departamento de Estado no me parece justa, en estos momentos. Y esto me hace preguntar: es el Departamento de Estado o la Inteligencia Americana la que hoy pretende hacer mas radical a la Iglesia. Es que acaso la aparente debilidad de la Iglesia hace danos serios al Status Quo imperante en Cuba, con el que al final se pretende negociar o es que se quiere justificar una actitud oficial como consecuencia de la debilidad de la unica institucion confiable que existe hoy en el pais.
La mento manifestarme de una forma subjetiva ante este caso, pero no es por gusto que se estan pronunciando como lo hacen quienes desde hace mas de cincuenta anos esperan negociar con los comunistas, cuando estos lleguen a la madurez de pensar como capitalistas tal cual se retrata en el Libro la Rebelion de la Granja.
Pero aprovecho este emdio para recordarle a la Madre Iglesia qeu hay muchos hijos que han dado su sangre por la Libertad de Cuba y que apesar de todo la Madre debe, no deshonrar al hijo mayor pero tampoco debe desonrar al menor despues de muerto porque entonce no tendrianingun legado que apo\trparle al resucitado.
Las naciones crecen poruqe desde hace mucho que ha habido un pacto de sangre emtre la nacion escogida y el Eterno, no lo olvidemos que ahi venimos y por eso morimos. Poruque despues del Pacto vino la Ley y con la Ley la Libertad y de ahi nuestra civilizacion que nos permite darnos el lujo de llamarnos Hermanos.