Intelectuales cubanos contra la censura cultural
Escrito el 30. dic, 2009. Por Alberto Müller, en Noticias
Lea en este reportaje:
La carta de los intelectuales cubanos socialistas denunciando la censura cultural con todos sus firmantes
Y la nota periodística de la bloguera Yoani Sanchez sobre la carta.
La carta firmada por reconocidos escritores, artistas y académicos, residentes en Cuba, que defienden el socialismo, hicieron una denuncia selectiva del ambiente de obstrucción que provoca el acoso de los controles gubernamentales sobre las expresiones culturales independientes en la isla.
La carta, que fue publicada en el sitio web de Observatorio Crítico y en otros puertos electrónicos, no deja de reflejar el rechazo de organizaciones e intelectuales cubanos socialistas al ambiente de opresión cultural existente en Cuba.
A pesar de cierta expresión selectiva de la denuncia, por justificar sutilmente la agresividad contra disidentes oposicionistas y contra los blogueros críticos de la realidad, como agentes de la contrarrevolución, la misma no dejar de ser trascendente.
CARTA EN RECHAZO A LAS ACTUALES OBSTRUCCIONES Y PROHIBICIONES DE INICIATIVAS SOCIALES Y CULTURALES
“Cuando vinieron buscando a los judíos, yo callé pues no era judío; cuando vinieron buscando a los comunistas, yo callé pues no era comunista; cuando vinieron buscando a los sindicalistas, yo callé pues no era sindicalista; después, vinieron buscándome a mí, y nadie habló”.
Niemöller
(*1) Poco tiempo después de haberse realizado exhaustivos análisis “públicos” del período “gris” de nuestra historia reciente, se respira en Cuba el aliento de la re-pavonización Sin intención de atribuir responsabilidades universales a ninguna persona o institución en específico, hemos tomado nota de una serie de hechos que dan fe de un clima de incremento del control burocrático-autoritario y de obstrucción de iniciativas sociales. Cada uno de ellos por separado recuerda algunas conocidas prácticas de la década del ´70. Aquí resumimos algunos de los que conocemos mejor.
Obstrucción de la participación de un grupo de compañeros que llevaban consignas ecologistas y socialista-autogestionarias en la manifestación por el Primero de Mayo del 2008; algunos de los cuales fueron posteriormente separados de sus centros de trabajo;
Prohibición de un espacio de debate estudiantil sobre temas políticos y sociales de nuestro país desde posiciones Socialistas, reconocido inicialmente por el departamento de filosofía del Instituto de Ciencias y Tecnologías Aplicadas (INSTEC), que culminó con la expulsión de una estudiante de las filas de la FEU, y la separación de un profesor de dicha institución;
Separación de su centro laboral y de las organizaciones políticas donde militaban a varios trabajadores, por recibir y/o publicar críticas propositivas en el espacio digital Kaos en la Red (socialista y contrahegemónico); alegando la institución el uso incorrecto de la red digital;
Continua exclusión de los artistas del género ‘hip-hop underground’ de los espacios públicos, escenarios y medios de comunicación social, así como casos puntuales de persecución policial de algunos de esos artistas;
Obstrucción de la entrada libre de público a las últimas sesiones de debates abiertos del Último Jueves, organizados por la revista Temas;
Obstrucciones, detenciones e impedimentos, a raíz de la marcha-performance contra la violencia convocada autónomamente el 6 de noviembre del 2009;
Presiones sobre el proyecto Esquife, organizador del Encuentro Teórico Medios Digitales y Cultura, y exigencia de control de acceso de público al espacio del evento;
Conato de acto de repudio, con presencia de la policía y de ambulancias, contra el proyecto autónomo OMNI-Zona Franca y su expulsión del espacio que ocupaba desde hace 10 años, en la Galería Fayad Jamís de Alamar, así como la retirada de apoyo al Festival Poesía sin Fin por parte de los funcionarios del sector cultural;
Separación de su centro de trabajo en la Televisión de Granma de dos trabajadores alegando transmisión de un “material pornográfico” (obra vanguardista premiada en varios eventos auspiciados por el ICAIC), acto que suscitó una declaración de protesta de la UNEAC provincial.
Todos estos hechos tienen un rasgo común, se trata de acciones desde la ‘institucionalidad oficial’ contra iniciativas culturales caracterizadas por el compromiso activista en pro de una autonomía solidaria.
Vemos con gran preocupación la posibilidad de que este tipo de actos desacertados y esterilizantes se generalicen como tendencia. Sentimos en ellos el resurgir de un pensamiento que creíamos ya desterrado de la vida cultural de nuestro país.
Nos posicionamos en contra de tal represión silenciosa que está afectando a proyectos y personas cuyo único ‘error’ ha sido el de llevar a cabo iniciativas que no fueron ‘orientadas desde arriba’.
Si el capitalismo es el poder del capital frente a la gente de a pie, entonces estamos en contra del capitalismo, y si el ‘socialismo’ es el poder de una burocracia en contra del resto de la sociedad, entonces también estamos en contra de este ‘socialismo’.
Pero el socialismo no tiene que ser esto, el socialismo que nos entusiasma es el proyecto que socializa –comparte– todos sus recursos, donde todos tenemos igual acceso al ejercicio del poder; y no crea alguien que nos referimos a una utopía: ya hay por ahí algunos hogares y colectivos que hacen realidad estas prácticas.
La creciente política de concebir a aquellos que piensan y actúan diferente a ‘lo orientado’ como ‘disidentes’, ‘mercenarios’ o ‘contrarrevolucionarios’ no afecta en lo más mínimo a la contrarrevolución real, cuya imagen más bien se fortalece, al dejar muy poco espacio para la crítica socialista en la aplicación de la consigna ‘conmigo o contra mí’. Al no practicarse el merecido respeto por la diversidad, también se está resquebrajando la unidad del proceso revolucionario.
El único remedio para tratar de evitar las nefastas consecuencias que vislumbramos, es promover el diálogo cultural, el respeto a la autonomía y a las capacidades auto-organizativas y gestionadoras de proyectos y personas que emergen en nuestra sociedad. También resulta imprescindible reconocer que la situación actual reclama vínculos de nuevo tipo entre los actores político-culturales cubanos, frente a la emergencia irreversible de nuevos hechos sociales, como las tecnologías digitales o la imposibilidad del aislamiento del país bajo una ‘urna de cristal’.
En las actuales circunstancias, es imprescindible empeñarnos e incluso arriesgarnos a cuanto esfuerzo sea necesario para salvaguardar los contenidos de nuestro proyecto de liberación social.
Esta declaración rechaza todo intento de silenciar a las personas y proyectos que trabajan en la búsqueda de la transformación social hacia un <mundo donde otros mundos sean posibles>. Revolución y cultura sólo tienen sentido si son sinónimos de crítica y creación.
La Habana, 18 de diciembre de 2009.
(*1) Se refiere al período en que Luis Pavón dirigía en Cuba el Consejo Nacional de Cultura caracterizado por restricciones y censuras.
Si usted desea adherirse a esta carta a nombre propio o a nombre de algún proyecto, puede hacerlo en cualquier momento. Para ello envíe un correo electrónico a suscripcionesahora@gmail.com con su nombre completo y el de su proyecto (si lo desea), su nacionalidad y brevísima información que permita identificarlo. Poner en el asunto del email:
SUSCRIBO
Lista de personas, grupos o proyectos que apoyan la presente carta: Lista de personas firmantes (ordenados alfabéticamente) 30 firmantes 28/12/2009
Ángel Vale González (Biólogo ,activista El Guardabosques, CUBA)
Alejandro Benítez Suárez (Estomatólogo ,escritor, CUBA)
Armando Chaguaceda (Profesor, historiador e investigador de Ciencias Políticas, activista de la Cátedra Haydée Santamaría, CUBA)
Carlos Díaz Caballero (Informático, activista del Grupo de Estudios Culturales Nuestra América, CUBA)
Carlos Simón Forcade (Profesor, historiador del arte y ensayista, activista de la Cátedra Haydée Santamaría, CUBA)
Daisy Valera (Estudiante, CUBA)
Delonis Escalante Rodríguez (Promotora cultural, activista delGrupo de Estudios Culturales Nuestra América, CUBA-MÉXICO)
Dmitri Prieto Samsónov (Profesor, bioquímico, jurista, antropólogo y promotor cultural, activista de la Cátedra Haydée Santamaría, CUBA-RUSIA)
Erasmo Calzadilla Rodríguez (Profesor de Filosofía, CUBA)
Esteban Díaz (Estudiante de Medicina, ARGENTINA-CUBA)
Félix Guerra (Escritor, CUBA)
Hibert García Jordá (Informático, CUBA)
Hilda Landrove Torres (Promotora cultural, activista del Grupo deEstudios Culturales Nuestra América, CUBA-MÉXICO)
Irina Echarry Campo (Escritora, CUBA)
Isbel Díaz Torres (Biólogo, escritor, activista El Guardabosques,CUBA)
Jimmy Roque Martínez (Optometrista, activista El Guardabosques, CUBA)
Jorge Luis Acanda González (el joven) (Ensayista, CUBA)
Julio Tang (Historiador, promotor cultural, maestrante en Estudios Chinos y activista de la Cátedra Haydée Santamaría, CUBA-CHINA)
Karel Negrete Vázquez (Profesor, jurista, CUBA)
Luis Amaury Rodríguez Ramírez (Promotor cultural, activista del Grupo de Estudios Culturales Nuestra América, CUBA-MÉXICO)
Manuel Castro Rodríguez (Periodista, CUBA-PANAMÁ)
Mario G. Castillo Santana (Profesor, historiador, ensayista e investigador de Antropología, activista de la Cátedra Haydée Santamaría, CUBA)
Marlene Azor (Socióloga, CUBA-MEXICO)
Miguel Arencibia Daupés (Jurista, especialista en Desarrollo Social, ensayista, CUBA)
Nora Fuentes (Artista de la plástica, profesora, CUBA-SUECIA-EUA)
Ovidio D´Angelo Hernández (Profesor, psicólogo, investigador de Educación Popular y de Sistemas complejos auto-organizados, co-autor del proyecto educativo PRYCREA, CUBA)
Pedro Campos Santos (Ensayista, co-autor de la propuesta programática SPD, CUBA)
Rubén Lombida Balmaseda (Promotor cultural, activista del Grupo de Estudios Culturales Nuestra América, CUBA-MÉXICO)
Yenisel Rodríguez (Profesor, especialista en Estudios Socio-Culturales, investigador de Antropología, promotor cultural y activista de la Cátedra Haydée Santamaría, CUBA)
Yusimí Rodríguez López (Traductora y ensayista, CUBA)
Lista de grupos o proyectos firmantes (ordenados alfabéticamente)
Cátedra Haydeé Santamaría
El Guardabosques
Grupo de Estudios Culturales Nuestra América
Observatorio Crítico
Socialismo Participativo y Democrático
¿Qué hiciste cuándo vinieron buscando al inconforme?
por Yoani Sánchez
Mi predisposición a respetar las diferencias se ha puesto a prueba con la ‘Carta en rechazo a las actuales obstrucciones y prohibiciones de iniciativas sociales y culturales’. Llegado a través del correo electrónico, el texto recoge la voz desencantada y urgida de un grupo de intelectuales y académicos. Entre ellos descubro algunos de los nombres que en el lejano 2007, con cierta ingenuidad, contribuyeron a levantar el mito de las reformas ‘raulista’.
En ese momento hablaban de medidas por implementar, de ajustes y transformaciones -más estéticos que sistémicos- que se debían aplicar. Dos años después, parecen tremendamente alarmados por el rumbo que ha tomado el país. Con sus artículos apuntalaron la hipótesis de que el proceso cubano podría reinventarse a sí mismo, como si este absurdo en el que vivimos fuera un guión escrito por la mayoría y no la rígida pauta que sale de una sola oficina.
No seré de los que culpen a otros porque se han demorado demasiado en pronunciarse. Yo, que callé durante casi treinta años, no tengo derecho a juzgar a quienes han llevado la máscara del conformismo, la pasiva faz del que no quiso meterse en problemas. Celebro cualquier iniciativa que saque a la luz ese río de críticas que ha estado apresado en las cavernas de nuestro miedo durante varias décadas. Tenderé entonces mi mano -sin hacerles reproches- a los que asuman el riesgo de expresarse, porque así disminuirá en ellos el temor de pasar del aplauso mecánico a la crítica abierta.
La carta se destaca por varias ausencias, especialmente en la lista de los hechos que prueban el “incremento del control burocrático-autoritario”. Faltan en esa relación los amargos sucesos del 10 de diciembre pasado, el aumento de los llamados mítines de repudio, los hostigamientos a varios opositores y el empleo de la violencia física contra muchos de ellos. Mención especial merece la utilización que se hace del término ‘contrarrevolución’, asumiendo los firmantes ese lenguaje degradante y excluyente que brota de las tribunas.
Sorprende ver a profesores, economistas y graduados universitarios clasificando con tanto esquematismo a sus conciudadanos. Me asusta esa sociedad que intuyo en este documento, donde se podrá hablar abiertamente de trotskismo, anarquismo o socialismo pero seguirán igual de amordazados los socialdemócratas, los demócratas cristianos y los liberales.
Si esa es la propuesta, lo siento mucho, pero ese no es el país donde quiero que crezcan mis nietos.
No creo que vivamos una re-pavonización, porque al fin y al cabo el rígido Luis Pavón no tuvo potestad para lanzar a la calle una turba que gritara y golpeara; tampoco su poder llegaba para condenar a penas de hasta treinta años a ninguna persona. Los oscuros censores de aquel quinquenio gris, carecían de autoridad para mantener el cerco de vigilancia alrededor de una casa, intervenir una línea telefónica o arrestar –sin llevarlo a una estación de policía- a un periodista independiente o a un blogger.
No es un retorno de los inquisidores de la cultura lo que estamos viviendo, sino la vuelta de tuerca de un sistema agonizante y carente de argumentos, la caída del último velo que ha dejado al descubierto el feo rostro del autoritarismo.
El título es una referencia a la frase de Niemöller citada en la Carta: “Cuando vinieron buscando a los judíos, yo callé pues no era judío; cuando vinieron buscando a los comunistas, yo callé pues no era comunista; cuando vinieron buscando a los sindicalistas, yo callé pues no era sindicalista; después, vinieron buscándome a mí, y nadie habló”.
Para contextualizar esta idea me gustaría preguntar a los firmantes del documento si callarán cuando vengan buscando a un ‘contrarrevolucionario’ a un ‘gusano’ a un ‘opositor’, y si estarán ellos entre los que golpean en los mítines de repudio o entre los que defienden a la víctima.




Jose Heredia
31. dic, 2009
No me he equivocado en mi analisis de la personalidad y funcion de Yo Ani.
Me ha estimulado a dedicar mas tiempo en observar el proceso que se inicio con su
entrada en escena publica.
Desde ahora intuyo que ella se convierte en forjadora (obrero de forja) para dar calor, fuego al material que se desprende del cuerpo en descomposicion de la estructura oficialista. Y a golpe de mandaria y martillo consolidar un muevo material, amalgama con el cual se pueda iniciar un proceso de vertebracion de un pensamiento y accion social por medio del cual se salve la Nacion.
Todo lo expresado por los nuevos disidentes destaca el imperio de lo que fue denominado por los ideologos bolcheviques de Infantilismo Ideologico. Este se puede superar si hay honestidad en el pensamiento y no oportunismo.
Puede iniciarse una guerra ideologica que abarque a todo el pais pensante lo cual servira como motor de la accion de cambio, aborreciendo las tendencias sucesionistas y transformista.
Ya estamos jugando al duro y sin guantes.
Alberto Muller
31. dic, 2009
Coincido con el amigo Richard Heredia…Yoani es una exponente de la nueva generación cubana, que emerge, sin vínculo alguno con el pasado, pero con un concepto muy claro de la libertad para Cuba.