La matanza de Tiananmen pudo evitarse.

Escrito el 16. may, 2009. Por , en Noticias

La matanza en la Plaza de Tiananmen (Foto de Archivo)

La matanza en la Plaza de Tiananmen (Foto de Archivo)

Las memorias de Zhao Ziyang, ‘Prisionero del Estado: diario secreto del primer ministro’,  develan que la matanza en la plaza de Tiananmen, China, en 1989 pudo evitarse, pero ante el temor de una reacción popular contra el Partido Comunista, Deng Xiaoping prefirió usar la fuerza militar.

Con la publicación de su libro en Hong Kong, el líder reformista chino Zhao Ziyang, que dejó grabadas más de 30 horas con sus memorias, acusa a la dirigencia comunista de ser los culpables de la matanza.

Ziyang, alto dirigente del Partido Comunista y del gobierno chino, fue destituido por Deng Xiaoping porque se opuso al uso de la fuerza militar para acallar las protestas.

Y además fue acusado por el primer ministro, Li Peng, su mayor enemigo, de apoyar las revueltas y dividir el partido. ‘Una tragedia que conmovería al mundo pudo ser evitada’, afirma Zhao Ziyang en su libro.

Ziyang, que vivió bajo vigilancia domiciliaria hasta su muerte en enero de 2005, enfatiza en su libro que los manifestantes se quejaban de la corrupción gubernamental imperante y no formaban parte de ninguna conspiración anticomunista.

Se espera que el libro sea prohibido en la China continental, porque el gobierno comunista ha intentado que desaparezca de la memoria colectiva toda referencia a las protestas de Tiananmen.

Ziyang plantea que China debe ir gradualmente hacia la democracia estilo occidental, porque el sistema parlamentario es el que muestra mayor pujanza.

Artículos relacionados

  • No se encuentran artículos relacionados

4 Comentarios a “La matanza de Tiananmen pudo evitarse.”

  1. No dudo que China “pueda” ir gradualmente hacia la democracia, pero dudo que sea adecuada la afirmación de que “debe” hacerlo como una evolución natural de las circunstancias históricas.

    El paso gradual de la dictadura a la democracia nunca se ha dado en el totalitarismo. Lo que sucedió en el imperio soviético, por ejemplo, fue un derrumbe súbito, que se hizo posible porque Gorbachov se empeñó en ser “reformista” y aflojó los controles ferreos del totalitarismo con la falsa ilusión de mantener el sistema con determinadas libertades públicas.

    Es cierto que en España y en Chile sucedieron no hace mucho transformaciones graduales de la dictadura a la democracia. Pero en ambos casos esas dictaduras propiciaron la transformación porque tenían un auténtico (aunque debatible) deseo de legitimar su gestión de gobierno y su paso por la historia.

    Es interesante lo que revela Alberto en este artículo porque demuestra que el reformista tiene que contar en primer lugar con el poder absoluto para poder poner en marcha su reforma. En el caso de China queda comprobado que no fue así y el intento reformista se vio ahogado, como tantas veces hemos visto que lo sofocan los hermanos Castro en Cuba.

    Cuando el poder absoluto está en manos de quienes no tienen intención alguna de compartirlo, el inmovilismo y la represión triunfan y perduran. En esos casos, sólo la violencia puede ponerles fin, como sucedió con Hitler, Mussolini, Ceau?escu o Saddam Hussein.

  2. Lazaro Gonzalez

    16. may, 2009

    La matanza de Tiananmen es uno de los ejemplos que no debemos olvidar de hasta que nivel pueden llegar las represiones.
    Enjundioso el comentario de Gerardo que comparto. Gracias.

  3. Dr. Joaquin P. Estrada

    18. may, 2009

    COMPARTO Y SUSCRIBO EL CERTERO COMENTARIO del Sr. Gerardo E. Martinez-Solana, y al igual que el Sr. Diego Suarez (Director del Consejo por la Libertad de Cuba): “Los Cubanos del Exilio también tenemos derecho a luchar por la libertad de Cuba, incluso, acompañar a las Tropas Estadounidenses para dar por terminada la dictadura Castrista.

    Tal es el caso de Irak y Afganistan, en que un Batallón del Exilio Iraki y otro del Exilio de Afganistan, acompañaron a las Tropas Estadounidenses en ambas Guerras. Los Cubanos tenemos el antecedente histórico de la Guerra Hispano-Cubano-Americana, la cual dió como resultado, la Independencia de Cuba el 20 de Mayo de 1902.

    Me gustaría compartir opiniones (Por Email) con el Sr. Gerardo E., con el Sr. Lazaro Gonzales (Por estar de acuerdo con lo escrito por el Sr. Gerado E.) y con todas aquellas personas de similares opiniones.
    joaquin-2007@live.com

  4. Lázaro González tiene un Blog al que evidentemente ha dedicado mucho esfuerzo y tiempo en una verdadera vocación por una “Cuba Independiente”, como llama a esa página de la WEB. Por mi parte, tengo el privilegio de formar parte de un equipo de voluntarios que publica en la WEB las páginas de democracia...pativa.net, que aunque no son cubanas, reconocen en su esfuerzo universalista en pro de la democracia y en defensa de los derechos humanos, la causa del pueblo cubano y le dan cabida en diversos espacios dedicados a la información o al debate.

    Por supuesto que los amigos de la democracia siempre son bienvenidos en mi buzón: geramart@democraciaparticipativa.net. Dentro del tiempo del que dispongo, atiendo con gusto los mensajes de quienes me escriben sobre estos (y otros) temas.

    Agradezco el reconocimiento que ambos hacen de mi opinión sobre este artículo de Alberto Müller. No obstante, ¡ojo!, no nos dejemos llevar por la falsa ilusión de una solución expedita a nuestros males como “aliados” de los Estados Unidos. Por mucho que admiro a este país, le guardo también muchas reservas sobre sus cualidades como “aliado”. Lamentablemente, en los tres casos que el Dr. Estrada menciona, Estados Unidos ha tratado a sus presuntos “aliados” como subalternos, por no decir que como siervos.

    Eso no quiere decir que en una circunstancia favorable tengamos el poco juicio de rechazar una ayuda franca y decisiva de los vecinos del Norte. ¡Pero tengamos mucho cuidado con las condiciones y las limitaciones que nos impongan! La lucha de los cubanos por la libertad y la democracia es primeramente sólo de los cubanos y entre cubanos. Un aliado legítimo deberá darnos una mano sin condiciones.