Los cambios son ridículos, dice Premio Alfaguara
Escrito el 19. abr, 2008. Por Alberto Müller, en Noticias

REPORTAJE NOTICIOSO
El ganador del Premio Alfaguara con su novela “Chiquita”, Antonio Orlando, cree que los cambios que se han producido hasta ahora en Cuba son ridículos, ya que los cambios verdaderos llegarán con la democracia y con el reconocimiento de los derechos humanos.
El escritor no ve voluntad significativa de cambio mientras no se permita pensar libremente en Cuba, ejercer el derecho al voto o entrar y salir del país, y mientras haya personas encarceladas por disentir, afirma en una entrevista con EFE Antonio Orlando.
El escritor galardonado por la Editorial Alfaguara que ganará con el premio unos 175 mil dólares, nació en 1956 en Cuba, donde obtuvo
cinco premios de la Unión de Escritores y de Artistas Cubanos, antes de salir para el exilio.
“Me alejé de Cuba porque no creía en ese régimen y sabía que había un mundo más allá del castrismo”, asegura el escritor, que ha residido en Costa Rica y Colombia, antes vivir ahora en los Estados Unidos.
Antonio Orlando confiesa que se siente poco optimista sobre el futuro de Cuba, porque en un país donde no existe la libertad de expresión, ni la oportunidad de decidir por quién se vota, son muchas las cosas que hay que cambiar para pretender que poder comprar un móvil sea algo significativo’, señala el escritor.
Para Orlando es muy triste que en Cuba no se haya difundido la noticia del Premio Alfaguara, que él ganó con la biografía novelada de un personaje fascinante por su independencia, su autonomía y su deseo de transgredir las normas.
El lector encontrará en las 500 páginas de su novela “Chiquita” una narrativa de imaginación infinita y maravillosa. A diferencia de Chiquita, el personaje de la novela que, tras triunfar en el extranjero, desea volver a su país, Antonio Orlando no desea regresar a Cuba, porque los paraísos perdidos solamente existen en nuestra imaginación, según el autor.



Eduardo Pelaez
19. abr, 2008
Tengo la impresion de que Antonio Orlando se ha atrincherado en su destierro, mas espiritual que fisico, y ha cerrado todas las ventanas para permanecer encerrado en su mundo literario.