Nota amistosa a Alfi Fanjul y Sylvia Iriondo

Escrito el 09. feb, 2014. Por , en Noticias

 

La entrevista de Alfi Fanjul en el Washington Post -por su dimensión mediática- ha reavivado las dos visiones estratégicas tradicionalmente distintas sobre Cuba que se debaten en el exilio cubano.

Permítanme los dos involucrados, por el respeto y la amistad sincera que les profeso, mis comentarios puntuales:

Sylvia Iriondo con su acostumbrada vehemencia expone la visión dura y tradicional de una gran parte del exilio cubano que apoya el embargo norteamericano contra Cuba y defiende el aislamiento de la isla.

Alfi Fanjul, como anteriormente Carlos Saladrigas, entre otros, han expuesto una visión más flexible de estímulo a la inversión privada en la isla, siempre exigiendo garantías jurídicas en ello, para impulsar una transición pacífica hacia la democracia en Cuba y un proceso de reconciliación entre todos los cubanos.

La visión dura o tradicional busca limitar los viajes de cubanos y norteamericanos a la isla, el envío de remesas y los intercambios culturales. A su vez que insiste en mantener a toda costa el embargo comercial de más de medio siglo a Cuba y no cree viable un proceso de reconciliación entre todos los cubanos, que incluya el régimen castrista.

La visión más flexible opina todo lo contrario, por lo que defienden los viajes, las remesas, los intercambios, el fin del embargo y un proceso de reconciliación entre los cubanos, como el acaecido en la Suráfrica de Nelson Mandela.

Pienso que estas dos visiones antagónicas, con un poco de comprensión podrían ser complementarias, porque ambas buscan el mismo fin de que la libertad, la prosperidad y la democracia regresen a Cuba.

Como los dos son amigos y me siento amigo de los dos, me atrevo a sugerir que se eviten los ataques personales, porque eso sólo beneficia a los que oprimen al pueblo cubano. También sugiero que no se use el argumento de los mártires, porque los muertos duelen y pertencen a todos, a los duros y a los flexibles.

Recordemos como dice la Biblia, ‘que los muertos entierren a sus muertos’, mientras nosotros estamos obligados a respetarlos y mantenerlos vivos en nuestra memoria.

¿Cómo sabemos nosotros si los muertos, de estar vivos, no defenderían una u otra posición?  Yo al menos no lo sé.

Me ofrezco humildemente a mediar para un encuentro amistoso entre Alfi y Sylvia, porque sé con plena convicción, que ambos honestamente buscan el mismo fin de liberar a Cuba. Los quiero y respeto a los dos…

Alberto Muller

 

(Publicamos a continuacion la nota de Sylvia G. Iriondo en El Nuevo Herald)

Fanjul debe mirar hacia el memorial cubano

Todos los que han seguido la trayectoria de M.A.R. por Cuba conocen nuestra posición política en torno al establecimiento de relaciones comerciales con el régimen de los dictadores Fidel y Raúl Castro. En un comunicado emitido el 22 de junio de 2012, cuando respaldamos la declaración “Compromiso con la Libertad” suscrita por prominentes empresarios cubanos exiliados, declaramos lo siguiente: “M.A.R. por Cuba (Madres y Mujeres Anti-Represión) respalda la Declaración “Compromiso con la Libertad”, recién dada a conocer por un grupo de líderes corporativos y empresariales cubanos, en rechazo a hacer negocios con Cuba mientras permanezca la dictadura totalitaria y en solidaridad con el creciente movimiento pro-democracia en la isla.

En momentos en que el régimen de los hermanos Castro trata de confundir a la opinión pública internacional haciéndole creer que se producen cambios, desarrolla una ofensiva encaminada a obtener los recursos que urgentemente necesita para mantenerse a toda costa en el poder, e intensifica la represión contra los hombres y mujeres de la resistencia interna cubana, la Declaración suscrita por prominentes empresarios cubanos exiliados, reitera que “la libertad no tiene sustituto”, y su voluntad de ayudar en la reconstrucción de la República de Cuba, una vez ésta sea libre.

La Declaración constituye un ejemplo de liderazgo por parte de empresarios cubanos exiliados para quiénes los principios democráticos están por encima de cualquier interés comercial, y establece las condiciones necesarias para el futuro próspero de Cuba en plena democracia y libertad”.

La posición de nuestra organización sigue siendo la misma, porque –lamentablemente– nada ha cambiado en Cuba que amerite un cambio por parte de los que defendemos las libertades y derechos fundamentales del pueblo cubano. Es porque valoramos la justeza de nuestra causa que nos vemos obligados a escribir sobre la penosa y dañina actitud de un grupo de hombres de negocios cubanoamericanos que –arropados bajo la premisa de que la política actual no ha funcionado y que es hora de promover un acercamiento para “reunificar a la familia cubana”– vienen ya hace tiempo realizando esfuerzos encaminados a ganar adeptos dentro de la comunidad exiliada y a lograr un cambio de política por parte de Estados Unidos hacia Cuba que facilite oportunidades de negocios.

Es porque consideramos deplorables las declaraciones de Alfonso “Alfy” Fanjul en el recién publicado artículo del Washington Post –donde la palabra libertad brilla por su ausencia–, el cual ha sido reproducido en medios nacionales e internacionales por la prominencia que ocupa el entrevistado en el mundo de los negocios (en particular la industria azucarera) y las más altas esferas políticas y sociales, que nos vemos precisados a cuestionarlas. Fanjul no tiene que viajar a Cuba para evaluar la situación en la isla y mucho menos llevar a cabo una ‘reunión con el Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba’, o ‘visitas a granjas administradas por el Estado y a un ingenio azucarero junto con funcionarios agrícolas cubanos’. Fanjul debe mirar hacia el Memorial Cubano.Basta con que visite el monumento en el suroeste de Miami, que se inaugurará oficialmente el 22 de febrero, y allí lea los miles y miles de nombres de sus hermanos cubanos –mártires y víctimas de la dictadura de los Castro– que acaso fueron sus compañeros de estudios o de fiestas en la Cuba de la cual, como tantos otros de nosotros, tuvimos que partir un día a consecuencia del sistema que aún continúa sembrando dolor y es el único responsable de la separación de la familia cubana. Duele que 28 gobernantes y representantes de América y el Caribe –la mayoría de países democráticos en nuestro Hemisferio– hayan viajado a Cuba con el propósito de legitimar a los represores de nuestro pueblo bajo el eje de la CELAC; duele que representantes de la Organización de Naciones Unidas (ONU) y de la Organización de Estados Americanos (OEA) hagan caso omiso a los postulados de las instituciones que representan al abrazarse con los asesinos de nuestro pueblo; duele que la Unión Europea (UE) vote a favor de una resolución para revisar la Posición Común y establecer relaciones con los que detentan arbitrariamente el poder en Cuba en momentos en que la represión incrementa; duele todo eso… pero en el caso de Alfonso “Alfy” Fanjul, duele mucho más porque ¡nació cubano!

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12 Comentarios a “Nota amistosa a Alfi Fanjul y Sylvia Iriondo”

  1. fmanteiga

    10. feb, 2014

    Gracias Alberto. Como debemos honrar la sangre de los mártires? No pertenece la sangre de los mártires a su suelo patrio mas que a ningún grupo? O si son cubanos sacrificados en Angola no cuentan, pero los cubanos sacrificados por aparatos de inteligencia prepotentes si? No honran todos el suelo patrio?

    Cambiarán las políticas que han protegido un inepto, ególatra, y fracasado fascismo por tres generaciones o nuestros descendientes conmemoraran el siglo de la revolución cubana visitando un país donde sus nacionales son mayoritariamente de descendencia haitiana?

    Ningún partido comunista de corte europeo–como lo es primordialmente el cubano–triunfo con medidas de liberación económica y política porque los burócratas lo impidieron). La historia del ultramilitarizado Vietnam fue diferente–allá o se alineaban los comunistas para resistir los resultados del rapprochment de China con los EEUU–o los alineaban.

    He visto alianzas muy raras en mi accidentada carrera alrededor del mundo (por ejemplo, la de Juan Bosch con Joaquín Balaguer, enemigos a muerte (de verdad) por tres generaciones, para destruir a Peña Gómez en la Rep. Dominicana). Habrá llegado el momento de explorar alianzas, repugnantes para todas las partes, con el ejercito cubano? Ni nosotros podemos confiar en ellos ni ellos en nosotros, pero el proceso de cambio debe ser apoyado.

    Ganara mas el pueblo cubano capitalizando en la vivacidad del emergente empresario cubano con la benéfica acción de las fuerzas del mercado dentro de un marco de justicia social, o solo se puede apoyar el bombardeo intenso de Cuba desde el Cabo de San Antonio a la Punta de Maisi? Candela hasta que suelte el fondo. Ni lo primero es tan fácil ni lo ultimo tan probable. Negociemos?

  2. Rosendo Lopez-Gottardi

    17. feb, 2014

    Invertir en Cuba?
    Extraido de articulo escrito por Anolan Ponce

    “No debemos caer en las redes que nos tienden. Aun cuando existieran garantías, invertir en Cuba en el presente equivaldría a traicionar a la valerosa disidencia que pulgada a pulgada, y golpiza tras golpiza, se ha ganado un espacio en aquella sociedad totalitaria y que ha jurado continuar luchando hasta que Cuba sea libre. Sería también una traición a nuestros propios ideales y a los de nuestros padres que nos trajeron aquí.

    ¿Cómo darnos la mano con los verdugos de nuestro pueblo? Con los que destruyeron nuestra patria y han hecho correr tanta sangre; con los criminales que a diario arrastran y golpean a indefensas mujeres, asesinan a disidentes, o los dejan morir en las cárceles. La única garantía posible para invertir en Cuba debe ser su incondicional libertad”.