Visita la Virgen el Ballet Nacional y la Plaza de la Revolución
Escrito el 04. dic, 2011. Por Alberto Müller, en Noticias
Después de peregrinar por ciudades y parroquias de toda Cuba, la Virgen de la Caridad -en un intento loable por reconciliar a todos los cubanos- visita el Ballet Nacional de Cuba y la simbólica Plaza Cívica o Plaza de la Revolución en La Habana.
Cientos de cubanos se dieron cita en la Plaza de la Revolución para dar la bienvenida a la imagen santa de la virgen de la Caridad del Cobre, Patrona Nacional.
La cita para venerar a la Virgen con un oficio religioso se realizó en el mismo lugar de la Plaza donde el Papa Juan Pablo II oficiara su misa en 1998: el Obispo Auxiliar de La Habana, monseñor Juan de Dios Hernández, dijo a los congregados que portaban velas y antorchas, en horas tempranas del amanecer: “es el momento de orar por todo y por todos”.
Funcionarios de la Oficina de Asuntos religiosos del Partido Comunista Cubano, el único partido autorizado en la isla, estaban presentes en el acto, donde también se entonó el himno nacional y se llamó a la reconciliación de todos los cubanos.
La peregrinación de la imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre, patrona de Cuba, por todo el país, la primera desde el triunfo de la revolución de 1959, comenzó en agosto de 2010 y ha recorrido más de 28 mil kilómetros por toda la isla, antes de llegar a La Habana, el pasado 6 de noviembre.
En La Habana la Virgen peregrinará durante 56 días, para terminar con una misa masiva el 30 de diciembre en la avenida del Puerto, a orillas del mar.
La peregrinación ha tenido momentos de máxima reflexión y simbolismo, como cuando la Virgen fue recibida personalmente por Alicia Alonso y los bailarines y bailarinas del Ballet Nacional de Cuba.
Algunos analistas resaltan que la peregrinación de la Virgen puede normar con mística religiosa, un complejo proceso de aproximación entre la Iglesia y el Estado, que comenzó con la visita del Papa Juan Pablo II y se aceleró tras un inédito diálogo entre el gobernante Raúl Castro y el cardenal Jaime Ortega, iniciado en mayo de 2010.
El resultado más sobresaliente de ese diálogo fue la excarcelación de más de 130 presos políticos entre julio de 2010 y los primeros meses de este año, la mayoría de los cuales viajó a España con sus familiares.
Sin embargo, para algunos de estos mismos analistas, el gobierno castrista tiene todavía que dar pasos contundentes para borrar de Cuba la penalización por discrepancias políticas, que sigue produciendo golpizas, maltratos públicos y detenciones arbitrarias a los ciudadanos que muestran sus discrepancias con el régimen comunista.
Queda aún mucho camino por recorrer para lograr la tan ansiada reconciliación entre todos los cubanos, Pero al menos, estos pasos no contradicen el objetivo por alcanzar. Reconciliación implica que todos los cubanos vuelvan a ser amigos y que no se castigue a nadie por pensar diferente.


