Chávez debería renunciar
Escrito el 10. dic, 2007. Por Alberto Müller, en Política
(publicado por Diario Las Américas)

Si el presidente Hugo Chávez tuviese una pizca de vergüenza, que parece no tener, debería renunciar sencillamente por haber ofendido al pueblo venezolano y por haber violado públicamente la carta constitucional vigente en Venezuela.
Veamos las huellas aún frescas de la conducta impropia, megalómana y violatoria del presidente Chávez:
A su ex-esposa Marisabel Rodríguez, la vituperó públicamente desconociendo su naturaleza de mujer y pasando por alto que es la madre de su hija.
Para colmos, Chávez ordenó que una turba de sus seguidores le gritara a Marisabel ofensas groseras de todo tipo mientras ella ejercía su derecho al voto en la reciente consulta por la reforma constitucional.
Al general Raúl Isaías Baduel, su compañero de armas y el oficial que lo sacó de la prisión durante su llorosa renuncia y detención en el año 2002, Chávez lo acusó de traidor por el simple hecho de que Baduel expresara con claridad meridiana su compromiso con la democracia y su declaración de que la reforma socialista de corte castrista era un virtual Golpe de Estado.
Al heroico estudiantado universitario lo acusó Chávez de imperialista por el simple hecho de haberse levantado en protesta nacional por el cierre de Radio Caracas Televisión y por oponerse a la reforma constitucional autoritaria, hecha a la medida de la Constitución comunista de Stalin.
A toda la oposición venezolana: el partido PODEMOS, el MAS, BANDERA ROJA, COPEI, AD y FUERZA UNIDA, por mencionar algunos, los acusó de “piti yankees” y agentes de la CIA.
A la Iglesia Católica Venezolana, que en forma ética y serena emitió una crítica integral a la reforma constitucional, Chávez la acusó de farisaica e imperialista.
A los chavistas que con vocación democrática para evitar una nueva Cuba comunista en Venezuela, votaron en contra de la reforma constitucional autocrática, Chávez los acusó de cobardes .
Resumiendo, Chávez ha ofendido a la mujer venezolana, a los universitarios, a los militares, a la Iglesia Católica, a los sindicatos, a todas las fuerzas políticas vivas y organizadas del país, a la ciudadanía y al propio movimiento chavista que se opone al socialismo marxista.
Sólo con estas ofensas bastaría para que el país en pleno le pidiera la renuncia, pero concluyamos con las dos evidencias más comprometedoras del presidente Chávez al violar públicamente la constitución venezolana:
Durante la reciente consulta quedó comprobado la férrea oposición de Chávez a que se dieran los resultados electorales parciales por el Consejo Nacional Electoral (CNE), una vez que se comprobó que la reforma socialista iba perdiendo en forma irreversible.
Lástima que la mayoría de los directivos del CNE no hayan tenido el coraje para informar, como está previsto en la ley.
Con esta conducta, Chávez no solamente violó descaradamente la ley electoral del país, sino que se colocó por encima o al margen de la ley.
La ciudadanía tuvo que esperar la intervención honrosa del alto mando de las Fuerzas Armadas que conminaron al presidente y al organismo rector electoral, para que informaran al país venezolano que el NO había ganado ya con el 90 porciento del conteo de los votos.
Y finalmente, lo más grave de todo este escenario de violaciones a la Constitución vigente, lo tenemos en la propia convocatoria a la reforma constitucional que aspiraba convertir a Venezuela en un país comunista con la reelección indefinida del presidente y las milicias armadas como ente paralelo a las Fuerzas Armadas Nacionales, por mencionar sólo dos acápites de los más resaltantes y violatorios.
Si nos atenemos a la letra de la Carta Magna vigente desde 1999 en Venezuela, cualquier reforma del sistema imperante tenía que convocarse a través de una Asamblea Constituyente., como lo denunciaron los universitarios y el general Baduel.
Pero Chávez, temeroso de una derrota en el campo popular, prefirió violar la Constitución y buscar la aprobación de la consulta en la espuria y dócil Asamblea Nacional.
Solamente por esta dos violaciones: la de desconocer el poder soberano del ente rector electoral y la de impedir que la reforma se viabilizara a través de una Asamblea Constituyente, el presidente debería renunciar inmediatamente a su primera magistratura.
Pero como sabemos, que el mandatario carece de la vergüenza necesaria para entender que ha actuado al margen de la ley y que eso debería producir su alejamiento al frente del gobierno, se hace necesario que toda la fuerza política del país madure su estrategia democrática para dar el jaque mate al autoritarismo que acecha a Venezuela con la obsesión de Hugo Chávez por imitar a Fidel Castro.
El presidente Chávez ha seguido al pie de la letra el camino de traición de Fidel Castro al pueblo cubano cuando le prometió un proceso revolucionario para instaurar la democracia y la Constitución de 1940 en Cuba, una vez derrocada la dictadura bastitana. Y en 1959 apareció la traición del castrismo instaurando una férrea dictadura de corte estalinista.
Ese es el objetivo final de Chávez, instaurar en Venezuela una dictadura férrea a la imagen del castrismo en Cuba.
Pero el pueblo soberano, con los estudiantes universitarios, el general Baduel, las poderosas Fuerzas Armadas, la Iglesia Católica, las fuerzas políticas democráticas, la mujer venezolana y todo el pueblo de Venezuela, derrotarán la intentona comunista de Hugo Chávez.



Miriam Cardet
10. dic, 2007
Le estas pidiendo peras al olmo, como dice el refran. Este “tipo” es un cerdo maleducado, grosero y todos los epitetos que te puedas acordar.
Un abrazo,
Miriam
Michael A. Garcia
10. dic, 2007
El pueblo Venezolano cuenta con todos los recursos identificados por Alberto y, ademas, con la experiencia sufrida por el pueblo Cubano tras casi 4 decadas de esclavitud.
Venezuela es tambien cuna de heroes y cuando sacudan al megalomaniaco de la sede del poder, seran un ejemplo vivo de valor a los demas oprimidos en Cuba y otros lugares.
Excelente articulo.
Mike
Ruber Iglesias
13. dic, 2007
Magnifica relacion de las ultimas atrocidades “chavistas”. Sigue asi, admirado Alberto, que mas que un servicio a Cuba y Venezuela se lo estas prestando a la DEMOCRACIA.
RUBER