La avaricia salvaje del capitalismo
PUBLICADO EN EL DIARIO LAS AMERICAS
Al capitalismo salvaje de las hipotecas contaminadas y sus socios de fechorías les pasó lo mismo que al comunismo totalitario del siglo pasado:
El comunismo se derrumbó por la avaricia de autoridad y millones de seres humanos fueron sacrificados en cárceles y paredones de muerte.
El capitalismo salvaje se está derrumbando por la avaricia con el dinero ajeno y por el engaño financiero sin escrúpulos.
Y esa avaricia de una visión errada del capitalismo, causante de la crisis financiera actual, nos ha explotado a todos en el rostro, incluyendo a los avariciosos.
Pero veamos con detalles el desarrollo del proceso. La avaricia comenzó a detectarse en las entidades hipotecarias Fannie Mae y Freddi Mac, con el consiguiente consentimiento de algunos en Wall Street, de empresas bancarias como Lehman Brothers y del gigante asegurador American International Group, todos confabulados en inflar el valor de las hipotecas y en alterar los documentos que justificaban la aprobación de esos préstamos, para terminar cobrando jugosos montos millonarios en las comisiones y en las ventas de paquetes voluminosos de esas mismas hipotecas a otras entidades bancarias nacionales o internacionales.
Estos administradores del mayor desfalco capitalista en la historia de la humanidad emularon, en desprecio hacia la sociedad, con los dictadores totalitarios comunistas del siglo pasado, convirtiéndose en los dictadores absolutos de las finanzas:
• Sus enormes privilegios y prebendas rompieron los límites de la decencia pública y de la justicia social.
• Sus sueldos, planes de incentivos, vacaciones, jet privados y club de campo a costa de la empresa y del contribuyente parecían cifras faraónicas de desprecio humano.
• Sus acciones subían y obviamente ellos eran los que más ganaban, pero incluso si las cotizaciones se derrumbaban o incluso si las firmas quebraban, ellos tenían firmados contratos abusivos para retirarse con despidos e indemnizaciones multimillonarias, conocidas como paracaídas de oro.
Ahora la crisis del sistema financiero en Estados Unidos que se ha extendido al mundo, por carencia de regulaciones precisas, ha puesto el escándalo de la avaricia y de la gestión fraudulenta de algunos a la luz pública, por lo que estos delincuentes de las finanzas ya son investigados por el Buro Federal de Investigaciones (FBI), que ha abierto una investigación en 26 empresas en busca de irregularidades contables.
Conclusión, se infló una burbuja hipotecaria falsa. Y eso multiplicado en millones y millones de millones produjo un efecto explosivo, pues estábamos contando con un dinero o un activo inexistente.
Y al no corresponderse el pago a los bancos, pues los propietarios de las hipotecas contaminadas o basuras, terminaron con no poder pagar sus compromisos, entonces explotó la burbuja.
Los accionistas, propietarios o ahorristas de Lehman Brothers, Merrill Lynch, Citigroup, JP Morgan, Fannie Mae y Freddi Mac y otros, quedaron arruinados y los trabajadores de esas empresas fueron despedidos.
Pero veamos lo jugoso del fraude. Todas estas compañías pagaron en sueldos, bonificaciones y regalías a sus máximos ejecutivos más de cuatro mil millones de dólares en los últimos años, paradójicamente en el mismo periodo en que éstos se dedicaron a inflar las cuentas de las hipotecas basuras, empaquetarlas y revenderlas fraudulentamente en el mercado internacional bancario.
Las firmas involucradas siguieron siendo muy generosas con los causantes de la debacle: Stanley O’Neall cuando salió de Merrill Lynch se llevó a casa CIENTO SESENTA MILLONES de dólares. Charles Prince cuando abandonó Citigroup se calcula que le liquidaron CUARENTA MILLONES de dólares. Y así otros, como Richard S. Fuld de Lehman Brothers, que ganaba DIECISIETE MIL dólares por hora.
La comisión de investigación del Congreso también descubrió que Fuld autorizó el pago de VEINTE millones de dólares en bonos a dos directivos de Lehman Brothers, cuatro días antes de que la firma se declarara en bancarrota.
Angelo Mozilo, responsable de la quiebra del banco hipotecario Countrywide, autorizó pagar TRESCIENTOS SESENTA millones de dólares por los viajes de su esposa en el jet privado de la compañía, en los últimos cinco años.
La comisión de investigación de la Cámara de Representantes de Estados Unidos ha puesto al descubierto esta semana todas estas cifras escalofriantes de la avaricia, que no tenemos espacio para ponerlas todas.
El rescate de la crisis financiera ha comenzado con la inyección de dinero limpio. Las regulaciones venideras tendrán que garantizar que el fraude no vuelva a tener cabida en el sistema financiero y que debemos cuidar con celo el dinero de los contribuyentes.
Los extremos de la avaricia, ya sean de autoridad o de dinero deben desaparecer por la primacía de la libertad y de la justicia social.
Al final, como dice el argot popular, los extremos se tocan. Ya el comunismo desapareció del horizonte real, sólo quedan sus residuos seniles. Le toca el turno de desaparecer al capitalismo salvaje con esta crisis financiera.
La Democracia aspira a un capitalismo compasivo, humanitario y pleno de justicia social. Lo mismo que aspira a una visión plural y participativa del socialismo, para los que crean en el socialismo.






6 Respuestas a “La avaricia salvaje del capitalismo”
Victor Ml. Caamaño (1) en Oct 13, 2008 | Replicar
Estoy de acuerdo con usted, amigo Muller, pero para que se pueda rectificar creo necesario llamarlas cosas por sus nombres modernos, capitalismo salvaje ahora se llama NEOLIBERALISMO.
Gracias
palacio (14) en Oct 13, 2008 | Replicar
hablemos en serio pongan nombres de los causantes
como
BARNEY FRANK
MAXINE WATERS
GREGORY MEEKS
LACY CLAY
ARTUR DAVIS
TODOS SON DEMOCRATAS
Y EL PRINCIPAL DELECUENTE FRANKLIN RAINES
youtube.co...MGT_cSi7Rs
Ivan Canas (8) en Oct 13, 2008 | Replicar
Excelente, Alberto….
Que horror haber vivido esta verguenza mundial.
No hay derecho a que se enriquezcan delincuentes de cuello blanco con la buena fe ajena.
Esperemos que prevalezca la decencia y el futuro de este gran pais, a pesar de los pesares…..
Un abrazo….Ivan
Carlos Perez (2) en Oct 13, 2008 | Replicar
Solo puedo añadir que la Prensa no cumplio su funcion educadora e informativa. Mientras las mentes mas entrnadas del Mundo eran pagadas o se beneficiaban en desarrollar esquemas monetarios inmorales, “la gente de a pie” en su logica sencilla percibian una montrosidad, pero no podian formularla, dao su complejidad y naturaleza conspirativa. Muy pocos ilustraban. Quiero mencionar a alquien que si lo hizo, Mortimer B. Zuckerman , Editor in Chief del semanario U.S. News & World Report. Por meses el estuvo desmenuzando y poniendo en “pleno Ingles” la montrocidad que se incubaba. Donde Estuviron los tres poderes que representan al Pueblo en una Democracia? Ahora muchos hablan de enmiendas que propusieron pero no hubo el sano furor para usar la plenitud de sus poderes. Ni la Prensa lo considero Noticia valiosa. Es un fracaso institucional y de la nocion de bien.
Yoli Cardenes (1) en Oct 14, 2008 | Replicar
Alberto,
Aqui has logrado darnos una descripcion concisa y al grano, a traves de lentes sin tinte de ningun color.
Creo que si pudieramos enfocar el problema haciendo un analisis del sistema de contribuciones al mismo, en lugar de seguir buscando a quienes culpar, quizas podamos ver como desde los grandes poderosos hasta los votantes incautos y los ciudadanos indiferentes han contribuido a la situacion de alguna forma.
Con respecto a cual partido politico se le atribuye mas culpa, me hace sentido esta opinion de Noam Chomsky, el pensador liberal, quien escribio:
“The United States effectively has a one-party system, the business party, with two factions, Republicans and Democrats.”
(Los EEUU en realidad tiene un sistema unipartidista, el partido del comercio, con dos facciones, Republicanos y Democratas.)
Claro que hay diferencias de enfoque entre ambos, pero en lo respecta a facilitar que el capitalismo estilo americano haya llegado a este punto, los dos partidos han actuado como gemelos identicos.
Como deciamos en Cuba, “tanta culpa tiene el que mata la vaca como el que le amarra las patas.”
(Conste que hay brillantes disidentes en los dos bandos.)
Cuando nos dejamos llevar por demagogos que despiertan nuestras emociones negativas y nuestros peores prejucios y no analizamos imparcialmente las palabras y acciones de nuestros lideres, pues terminamos apoyando a los que nos dicen lo que queremos oir, no lo que necesitamos oir.
Por ultimo quisera pedirte si pudieras tambien explicar lo que significa el termino “neoliberalismo” porque creo que hay confusion sobre esto tambien.
Eapero que podamos sacar lo mejor de cada cual, cualquiera que sea nuestra afiliacion politica, y podamos unirnos un poco, porque una vez que se decida quienes van a formar la proxima administracion, lo que se va a requerir para desenmarañar este merequeten es mucha cooperacion entre cabezas ecuanimes.
Y
Gerardo E. Martínez-Solanas (8) en Oct 14, 2008 | Replicar
Amigo Alberto:
Pones el dedo en la llaga cuando señalas que el “capitalismo salvaje” ha provocado el derrumbe económico de la economía global por el engaño financiero sin escrúpulos. Por cierto, un “engaño” en el que muchos “engañados” entraron a propósito y sin mayores escrúpulos. Un engaño que se puede sintetizar en la clásica estafa de la pirámide.
En ésta, un grupo de “inversionistas” invitan a otros inversionistas a participar en un esquema que les promete altos dividendos. Algunos llegaban a prometer la duplicación del capital invertido en un año o menos. En efecto, muchos empiezan pronto a recibir “dividendos”, al menos al principio. Los nuevos inversionistas comprueban que estos dividendos se vierten en sus cuentas bancarias y se llenan de entusiasmo … ¡y entusiasman a otros! Esas “ganancias” son extraídas del capital de los nuevos inversionistas que ingresan al esquema. El éxito de los primeros tienta a los segundos, a los terceros, a los cuartos … etc. Hasta que, finalmente, se agota el número de incautos. Entonces, la pirámide se va estrechando inexorablemente y los “inversionistas” originarios de la estafa acababan por desaparecer con el capital “ganado” a costa de la mayoría de esos incautos. Curiosamente, en este tipo de estafas, algunos de los “estafados” (los primeros) salen también con pingües ganancias.
Eso, ni más ni menos, ocurrió durante años en el mercado de bienes inmuebles. Las políticas permisivas de los gobiernos (laissez faire) dieron licencia a bancos y otras instituciones hipotecarias y financieras, para dar créditos sin base en el capital ni en los ingresos de los compradores, con la tentadora promesa de que los bienes raíces “siempre suben de precio” y que el “boom económico” permitía enriquecerse a quienes no tenían capital alguno para invertir. Bastaba con endeudarse para comprar barato y vender caro. La deuda se esfumaba con el dinero fácil de la especulación. Es la misma especulación, aunque a otro nivel más alto, que se produjo durante años con los precios del crudo y sus productos derivados (gasolina, plásticos, etc., etc.). En esta otra especulación entraban los grandes fondos de inversión, los enormes capitales de las cajas de pensiones, los fondos mutualistas (mutual funds), etc., etc., colocando cuantiosas sumas en contratos futuros que anticipaban precios cada vez más mayores. El gobierno aplaudía porque los índices de ese “crecimiento económico” artificial aumentaban notablemente y daban una sensación de bonanza generalizada. Esta “bonanza” permitió a la Administración del Presidente Bush una desbocada espiral ascendente de gastos presupuestarios, dando la apariencia de que el derroche no afectaba los fundamentos económicos sino que estimulaban el “crecimiento”.
Pero la mayor responsabilidad de estos resultados son las políticas populistas anteriores que permitieron y estimularon los despropósitos más recientes. No es justo que en este comentario me extienda demasiado, porque tu artículo es suficientemente claro y revelador. No obstante, invito a quienes deseen explorar otros aspectos de la cuestión a que lean “¿Neoliberalismo, capitalismo salvaje o laissez faire?” en democracia...7/catid,6/