La espía Ana Belén

Escrito el 28. sep, 2001. Por , en Política

(publicado por Diario Las Américas) 

 http://www.latinamericanstudies.org/espionage/true-believer.jpg

Tal vez una mujer desconocida pueda cambiar el destino de Cuba al poner en evidencia, en un momento tan sensible y definitorio de la historia, las acciones terroristas de Fidel Castro y su gobierno.
Algunos dicen que es una mujer normal, agradable en su trato social, de perfiles en su rostro bien marcados, de nombre que inspira santidad, de mirada serena, pero lo más singular en esta mujer de 44 años de edad fue su acción de espiar dentro de las altas esferas del Pentágono a nombre del gobierno comunista cubano.
Su arresto aparentemente no estaba previsto tan rápido por los cuerpos de inteligencia de los Estados Unidos, ya que al tenerla detectada, todo su trabajo monitoreado con lujo de detalles por el FBI, estaba convirtiéndose en una inapreciable fuente de información sobre las intenciones desestabilizadores del gobierno de Fidel Castro.
La gravedad de los atentados terroristas del 11 de Septiembre en las Torrres Gemelas de Nueva York y en las dependencias del Pentágono precipitaron inesperadamente la detención de esta desconocida espía cubana.
Pero no solamente precipitaron la detención de Ana Belén Montes, sino que han precipitado una formidable alianza política de países que rechazan con firmeza el terrorismo y que apenas dos meses atrás parecía imposible de concertar.
Lo más resaltante de esta alianza liderada por Estados Unidos y Gran Bretaña es el inmediato compromiso solidario que ha despertado en todas las naciones desarrolladas del mundo, como Francia, Italia, Canadá, Alemania, España y Japón, entre tantas otras.
Además de la alineación de países como Rusia, China y Paquistán que han cerrado filas con Estados Unidos en el objetivo de erradicar el terrorismo.
Y en colofón admirable, todos los países árabes moderados, el África casi en pleno e Irán también han mostrado su compromiso en contra de la yihad terrorista.
Pero por si fuera poco, estos acontecimientos del 11 de septiembre, a su vez, han precipitado la reapertura de los procesos de paz en el Medio Oriente, en Irlanda y en Chechenia.
Todavía se desconocen los daños que la espía cubana pueda haber provocado a la seguridad de los Estados Unidos.
Ambos países, tanto Cuba como Estados Unidos, han optado por el silencio ante la gravedad y las consecuencias de este acto de espionaje.
Pero precisamente el silencio alrededor del caso de Ana Belén Montes puede presagiar una tormenta asoladora para Cuba de incalculables consecuencias políticas:
Primero, podría estar vinculado el trabajo de esta espía cubana al fenómeno del terrorismo internacional.  Y eso no sería raro.
Y segundo, podría tener alguna relación la penetración de esta espía en las altas esferas del Pentágono con la amenaza reciente de Fidel Castro de poner a Estados Unidos de rodillas. 
Cualquier comprobación en estas dos direcciones podría acelerar el final de Fidel Castro y del gobierno comunista en la isla cubana.
Y este descalabro de un gobierno que engrosa sin pudor alguno la pequeña lista de países terroristas en el mundo, sería muy bien recibido por toda la poderosa alianza que se ha formado en contra del terrorismo.
Y todo desencadenado por una desconocida mujer convertida en espía que se nombra Ana Belén.

Artículos relacionados

  • No se encuentran artículos relacionados

No se permiten más comentarios.