México: despertar democrático
Escrito el 28. nov, 2006. Por Alberto Müller, en Política
(publicado por Diario Las Américas )

México vive un verdadero despertar democrático pluralista con solidez institucional en su desarrollo económico, que algunos países latinoamericanos podrían imitar.
Los profetas del desastre apocalíptico en México, que predijeron el derrumbe de la alternancia democrática y la paralización económica, se han equivocado en grande:
El pasado autocrático, unipartidista y corrupto de los “dinosaurios del PRI” ya es una historia pasada irrepetible. Los clamores anarquizantes del guerrillero Marcos, que recorre el país con el rostro oculto sin que nadie le preste la más mínima atención y sabiendo todos su identificación, es una prueba fehaciente de que la institución democrática es más fuerte que el vacío desintegrante que proclaman los radicales marxistas. Y finalmente la reacción inmadura y ambiciosa de Andrés López Obrador, que perdió en el proceso electoral contra Felipe Calderón, pero no quiso conceder el triunfo a su contrincante, ha puesto de manifiesto que su popularidad se ha derrumbado y que su propio partido de la revolución democrática (PRD) no lo apoya en su “pataleta” de pésimo perdedor.
Así la dinámica en el país, no podemos ocultar que quedan muchos problemas en México por resolver, como la inseguridad pública, la violencia desintegradora del narcotráfico y ciertos focos de corrupción que quedan por ser exterminados.
Sin embargo, la alternancia democrática en el país, que puso sus primeros cimientos con la presidencia de Ernesto Zedillo (PRI), un hombre sensato y de principios democráticos, seguido por el triunfo de Vicente Fox (PAN), un político de pensamiento social cristiano y de honradez pública comprobada, ha logrado para México un salto impresionante en materias de desarrollo económico, de seguridad social y de disminución evidente de los actos de corrupción en todas las instancias administrativas del país.
Y esto resulta esperanzador para el futuro inmediato y a largo plazo del país.
Sería injusto desconocer el aporte del PRD de Chautemoc Cárdenas y del mismo izquierdista López Obrador en esta dinámica de crecimiento democrático del México contemporáneo, aunque recientemente la postura intransigente, demagógica y revoltosa de Obrador, al no reconocer el triunfo de Calderón, lo ha apartado lamentablemente de estos aportes positivos hacia el tránsito democrático. Confiemos que esta actitud de mal perdedor de López Obrador sea transitoria.
Dentro de dos días, Felipe Calderón, el candidato vencedor en la contienda electoral mexicana, jurará como nuevo presidente de los Estados Unidos de México.
Debemos resaltar que Calderón recibe el país con índices altos en materia de desarrollo social y de pujanza económica:
El 31 de octubre del año en curso, el presidente Vicente Fox entregó certificados de seguro de salud a más de 25 millones de mexicanos, lo que representa un avance impresionante en los servicios de atención médica en el continente latinoamericano.
Ya el estado de Colima ha logrado ofrecer estos servicios de salud a todos sus habitantes y se espera que para el año 2010 se alcance la meta de que todos los mexicanos cuenten con servicios de salud gratuita, sin importar su ubicación geográfica, se estado laboral o sus ingresos monetarios.
Solamente en el último año las exportaciones de manufacturas mexicanas han crecido un 20.5 por ciento respecto al año anterior. En el campo laboral, en el mismo período, se han creado más de un millón 33 mil nuevos empleos, que representa un aumento del 18 por ciento con relación al año anterior. La inflación en todo el país está controlada. El Producto Interno Bruto (PIB) alcanzó la cifra de 830 mil millones de dólares, nunca lograda en la historia de México. También el producto interno bruto per cápita superó la cifra de los 8 mil dólares, nunca antes alcanzada y el mayor índice de productividad comparativo de toda América Latina.
Otra buena noticia para México, es que posiblemente el proyecto de dar permiso de trabajo a los inmigrantes ilegales mexicanos en Estados Unidos, apoyado tanto por el presidente Bush como por el Partido Demócrata, parece que será aprobado con prontitud por el Congreso Norteamericano que toma posesión en enero.
Esto va a representar para México un aumento y una estabilización en el monto de las remesas que recibe el pueblo de sus familiares que emigraron a los Estados Unidos de Norteamérica.
México va por buen camino. La alternancia democrática parece que tiene al país en la ruta del progreso, de la honradez y del desarrollo económico. Atrás va quedando el autoritarismo y la corrupción generalizada. Y el país en pleno, con sus autoridades políticas, se ha comprometido en cerrarle el paso al narcotráfico.
Quedan problemas por resolver en México, como en cualquier país, pero la dirigencia política mexicana está demostrando responsabilidad, honestidad e inteligencia. Las predicciones del desastre apocalíptico han quedado superadas por la convicción democrática y de libertad del pueblo mexicano.

