New York – New York (primera parte)

Escrito el 19. sep, 2001. Por , en Política

(publicado por Diario Las Américas)

http://data1.blog.de/media/740/502740_0ce81b8524_m.jpgEl famoso novelista francés, Albert Camus, dijo en una ocasión que “Nueva York era una orgía de luces brillantes que daban la impresión de un continente”.

Pero hoy ese Nueva York grande, iluminado, cosmopolita y lleno de celebridades caminando por sus calles, conjuntamente con la gran nación norteamericana está de luto.
Sus imponentes Torres Gemelas con 415 metros de altura, enclavadas en un complejo de otros cinco edificios al sur de Manhattan, con 95 elevadores, 43 mil ventanas y 71 escaleras mecánicas han quedado en ruinas por la acción criminal del terrorismo islámico.
Y entre sus escombros humeantes hay casi tres mil norteamericanos muertos.
! Quién puede dudar hoy que el impacto terrorista sobre las Torres Gemelas en Nueva York <y acto seguido sobre una parte de los edificios del Pentágono> el 11 de septiembre fue un acto taimado, salvaje, cobarde y sanguinario!
Pero no nos asombremos, el terrorismo siempre ha sido así. No actúa de frente ni enseña el rostro. Y por ende generalmente los escogidos para sus inescrupulosas fechorías asesinas son inocentes.
Pero hay que decirlo sin demora y con la objetividad requerida, aunque nos duela en el alma: los servicios de inteligencia y de aeropuertos de los Estados Unidos fallaron en no detectar o neutralizar a un enemigo que se sabía con evidencia cierta que preparaba un zarpazo desde nuestro propio suelo.
Nunca antes en su historia los newyorkinos y la nación norteamericana en pleno se habían sentido tan violentamente estremecidos física y moralmente, como hasta ahora. 
Pero no caigamos en la trampa de pensar que es una guerra nueva acabada de empezar. Lo que ahora simplemente la subieron en intensidad y magnitud.
Ya ellos <los terroristas> llevan tiempo golpeando nuestros aviones, nuestras embajadas, nuestros edificios, nuestros acorazados.
Con razón la nación está dolida e indignada. De ahí su pronta respuesta firme y unida. La voz del presidente de los Estados Unidos se ha convertido realmente en la voz de todo el pueblo norteamericano.
Y el Congreso por unanimidad ha dado al presidente autorización y más dinero que el solicitado para emprender la búsqueda y la captura del enemigo terrorista.
! Pero ojo avizor !…a la vez que nos preparamos para sacar a los terroristas, a sus anfitriones y financistas de sus cuevas y enclaves en Afganistán, Irak, tal vez Libia y hasta Cuba, saquémoslos primero de nuestro territorio, pues es más que evidente que los tenemos en casa, husmeando nuestros movimientos, usando nuestros recursos y aprovechando nuestra infraestructura técnica y social para preparar sus fechorías criminales.
Ayer el objetivo terrorista fue contra los Torres Gemelas y el Pentágono. Pero mañana el objetivo puede cambiar y ser una escuela, una casa de anciano, un hospital, una iglesia, un periódico o un simple transeúnte cualquiera.
! Ah ! y lo peor…con un artefacto bacteriológico.
Exijamos a nuestros cuerpos de inteligencia toda la sagacidad y rapidez necesaria para no perder una pisada de estos desalmados. Y que protejan nuestros aviones y aeropuertos con el celo y la eficacia que lo hacen los israelíes.
Pidamos a nuestros legisladores una legislación precisa para protegernos con celeridad de estos asesinos con el rostro oculto.
Apoyemos con voluntad victoriosa al poder político en Washington en su decisión inquebrantable de hacer justicia.
El mundo civilizado con los Estados Unidos a la cabeza tiene la voluntad y el poderío para no permitir que el terrorismo imponga su odio fanático.
Como dijera el presidente Bush: “ nuestra nación fue horrorizada, pero no aterrorizada…y vamos a liderar al mundo para ganar esta guerra a los terroristas ”.
Dios lo permita. Y de paso oremos por los caídos, por sus familiares, por nuestros gobernantes, por nuestros enemigos y por todos.
Orar da fuerzas.

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