80 Aniversario de la Acción Católica Cubana

Escrito el 04. feb, 2008. Por , en Religiosos

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Se cumplen 80 años de aquella fecha inolvidable, cuando un grupo de jóvenes cubanos convencidos de la validez histórica del mensaje liberador y amoroso de Cristo, decidieron formalizar un compromiso de apostolado con la sociedad cubana.
Se iniciaba entonces una obra maravillosa de convicciones de la juventud católica cubana con el evangelio de Jesús de Nazaret, que a su vez consolidó una vocación mariana, que ya los mambises habían proclamado en 1868 al nombrar a la Virgen de la Caridad, como la Virgen Mambisa de Cuba.
La Acción Católica Cubana fue toda una explosión de amor ciudadano por toda Cuba, cuyas raíces cristianas siguen vivas, esperando pacientemente para esparcirse nuevamente por todo el tejido social cubano, una vez que la libertad regrese a Cuba y permita sin limitaciones el libre juego de las ideas cívicas y religiosas.
Un Congreso estudiantil realizado en la Universidad de La Habana en 1927, donde algunas voces con acento marxista profirieron ataques blasfemos contra la Virgen María, contra la Iglesia Católica y contra la educación religiosa, estimuló a un grupo de estudiantes católicos, como Emilio Núñez Portuondo, Carlos Azcárate, Emilio Menéndez, Juan Antonio Rubio Padilla y Manuel Buigas, entre otros, sobre la urgencia de asumir una actitud más beligerante.
El 11 de Febrero de 1928, unos meses después de ese Congreso hostil contra la religión en la Universidad de La Habana, un grupo de estudiantes fundaron la Federación de la Juventud Católica Cubana, bajo la inspiración del Hermano Victorino.
No seríamos justos, si no mencionamos los antecedentes de esta Federación de acción católica cubana, que se expresaron en la Asociación Antoniana de La Habana en 1915 y en la Asociación de Jóvenes Católicos, bajo la inspiración de los sacerdotes Marino Amestoy, franciscano, y  Manuel Serra, escolapio, respectivamente.
El Padre Amestoy invitó a un grupo de jóvenes a los cultos de las iglesias de San Francisco y de San Felipe para activar la importancia del apostolado cristiano, pero su traslado y posterior muerte en Bolivia, provocó que el grupo terminara debilitándose.
Entonces el sacerdote escolapio Manuel Serra, preocupado por la escasa presencia de jóvenes en la vida de la Iglesia Católica, retomó la iniciativa el 6 de Octubre de 1919 y organizó la Asociación de Jóvenes Católicos.
Estos jóvenes de la Asociación de Jóvenes Católicos del Padre Serra, entre los que se encontraban Jorge Hyatt, Juan A. Mendoza y José Luis Bandín, fueron realmente los precursores del movimiento de Acción Católica cubana, que bajo la inspiración del Hermano Victoriano y surgido posteriormente, hoy celebramos su 80 Aniversario.
Durante sus inicios en 1928, esta Federación de la Juventud Católica Cubana contó con un grupo pujante de hombres y mujeres, de los cuales recordamos los nombres de Julito Morales Gómez, Luis Muñoz del Valle, Gustavo Riera, Esther Diviñó, Enrique Canto, Mercy Grau, Celestino Palomo, Dora Sowers y América Penichet, entre tantos. Lamentablemente el espacio periodístico nos impide mencionarlos a todos.
En el transcurso de una década, ya en 1940, la Federación de la Juventud Católica Cubana se instauraba en todos los rincones de la isla, con actividades de estudio, de apostolado, de servicio a los pobres, de excursiones por toda la isla, de cultura y de oración cotidiana.
 También había nacido la Juventud Obrera Católica, bajo la inspiración de las ideas del sacerdote belga e hijo de obreros, el Padre Cardín, y del esfuerzo preliminar del ínclito dirigente universitario, José de Jesús Planas, que había organizado unos grupos de estudio para obreros.
La década del 50 sorprende a Cuba con un renacimiento del autoritarismo político en partida doble y la juventud cubana tuvo que dar un paso al frente para intentar remediar el curso de la República maltratada.
Fue una década de maduración y especialización para la Acción Católica, en donde otra generación de hombres y mujeres admirables retoman la antorcha de la fe, del compromiso y de la determinación de no cesar en la proclamación del evangelio de Cristo en tierra cubana.
Entre ellos se destacan Andrés Valdespino, Ángel del Cerro, Martha Díaz, José Ignacio Lasaga, Hilda López, América Penichet, Martha Fernández Morrell, Yolanda Vaillant, Antonio Fernández Nuevo, José Antonio Echeverría, Marta Moré, Juan Woods, Mateo Jover, Serafín Vilariño, Josefina Zaragoza, Manuel Fernández, Armando Gómez Lores, Reinol González, Raúl Fernández Rivero, Roberto Jiménez y Andrés Candelario, entre tantos otros, que forman un ejército pujante de miles de jóvenes que supieron cargar con honorabilidad la Cruz del sacrificio y la bandera ultrajada de la Patria cubana.
La Federación de la Juventud de Acción Católica, en sus ramificaciones organizativas, tuvo que ser desactivada por la discriminación del totalitarismo comunista instaurado en 1959, pero el fermento de tantas generaciones que vivieron plenamente su compromiso apostólico, sigue vigente en los  corazones cubanos.
Por otra parte en Cuba, una legión silenciosa de católicos bajo el manto jerárquico de la Iglesia Católica Cubana, todos con una gran dosis de fe y humildad, han seguido abonando la semilla del cristianismo, no importa que las condiciones sean limitadas y en ocasiones  humillantes. 
Sabemos que el camino andado por la Iglesia Católica Cubano y su feligresía no ha sido perfecto. En ocasiones se han cometido errores e imprecisiones, pero en esa grandeza de humildad en intramuros de seguir cargando la Cruz de Cristo, a pesar del acoso y la incomprensión oficial, unido al dolor agudo de las generaciones de cristianos en la diáspora, está el fermento milagroso que levantará de las cenizas, las futuras bases de la reactivación de la Juventud de Acción Católica en la Cuba del Siglo XXI.
Honremos los 80 Años de la Juventud de Acción Católica Cubana; honremos la memoria del Hermano Victorino, de todos los sacerdotes y miembros del episcopado cubano, de la alta Jerarquía de la Iglesia cubana,  todos precursores e impulsadores del empeño.
En esta celebración, plena de dolor por los caídos, pero no exenta de euforia por el aniversario que se conmemora, tengamos presente que aún queda un formidable trabajo de apostolado cristiano a realizar en Cuba, una vez que la pesadilla comunista ceda el paso a la libertad y a la participación democrática
Qué Dios, en su inmensa misericordia,  lo permita así.
Para los interesados en participar en las celebraciones del 80 Aniversario de la Acción Católica Cubana, que tendrán lugar los próximos días 9, 10 y 11 de febrero en la ciudad de Miami, pueden llamar al (305) 649-1681 ó (305) 552-0966.
 

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4 Comentarios a “80 Aniversario de la Acción Católica Cubana”

  1. Teresita Fernandez Soneira

    05. feb, 2008

    Hola Alberto,

    Espero te recuerdes de mi de la Fundacion P. Varela y espero estes bien.

    Lei tu articulo que me mando Marta Diaz desde Suiza sobre los 80 años de la AC.

    En realidad la Juventud Catolica no la fundaron los jovenes universitarios. Fue el Hno. Victorino quien creo y fundo la FEderacion de Juventudes de Accion Catolica Cubana de la que luego salieron la JOC, JEC, JUC, los Equipos de Matrimonios Cristianos, los Aspirantes, las Pequeñas, el Hogar Catolico Universitario y todo lo que se cuelga.

    Hay que dar credito a quien se lo merece y es el Hno. Victorino el fundador de todo esto.

    Felicidades por el aniversario, ya que se que fuiste Federado.

    Saludos cordiales,

    Teresita

  2. Alberto Muller

    06. feb, 2008

    Mi querida Teresita:
    Intenté no pasar por alto los antecedentes de la Federación, para así hacer justicia con los universitarios que junto a los Padres Amestoy y Serra dieron los primeros pasos de una Acción Católica Cubana, pero me parece que la figura del Hno. Victorino no está en ningún momento demeritada en el trabajo periodístico. Todo lo contrario.
    De todas formas, agradezco mucho tu nota, y debo confesarte que sufrí mucho por lo limitado del espacio, que siempre obliga a saltar detalles y nombres. Todo no cabe en tres cuartillas.
    80 Años es toda una historia gloriosa que se ha escrito a mayor Gloria de Dios y el Hno. Victorino fue el inspirador y el instrumento de Dios para construir esa maravillosa obra apostolica.
    Dejo la discusión amigable para cuando nos veamos, pero sí creo que desde los inicios, hubo estudiantes universitarios involucrados que fueron decisivos en los antecedentes y en la obra definitiva del Hno. Victorino.
    Con el afecto sincero de siempre
    Alberto Muller

  3. Juan M Torres

    26. mar, 2008

    Querido Alberto, muy impresionante su articulo, podria usted decirme donde entran los Caballeros Catolicos en este agasajo de la ACC, porque arriba aparece el escudo de armas de ellos.

    Un abrazo en Jesucristo

  4. Juan M. Torres

    30. mar, 2008

    Estimado Alberto esta es la informacion que he recopilado acerca de los Caballeros Catolicos, y muchas gracias porque ese emblema que Ud. ha colocado en el encabezamiento es historico para nosotros y lo voy a guardar en el archivo de la Historia de nuestra asociacion, una vez muchas gracias y aqui le dejo la reseña de nuestro fundador.

    Sr. Dn. Valentín Arenas Armiñán
    Nace en Sagua la Grande República de Cuba el 15 de Diciembre de 1895, hijo de Dn. Valentín Arenas y de Dña Florinda Armiñan.
    Su primera instrucción la recibió en el colegio de los PP Jesuitas de Sagua la Grande y se gradúa en el año de 1914 de Bachiller de Letras y Ciencias en el colegio de Nuestra Sra. de Montserrat de Cienfuegos.
    Se dirige a Bilbao, España, donde ingresa en la Universidad privada de los PP Jesuitas y se recibe de Licenciado en Derecho Civil y Canónico y luego lo ratifica en la Universidad de Valladolid en el año de 1920. Regresa a su patria y contrae nupcias con Dña. Ana M. Amigo de Zelve el 26 de enero de 1926 en la Iglesia del Sagrado Corazón en la Habana.
    Católico practicante se preocupa de la poca asistencia de los hombres en las Iglesias y convencido de involucrarlos en las actividades de ella, funda la Unión # 1 de la Asociación de Caballeros Católicos de Sagua la Grande con 75 miembros el 24 de febrero de 1926, misma que permite la entrada a todos los hombres, sin distinción de raza o color de piel ni status económico. Para el 4 de enero de 1929 con 14 Uniones en diferentes ciudades del país y con 400 miembros logra fundar el Directorio General.
    El extraordinario despliegue de Caballeros Católicos en la evangelización a nivel nacional -rompiendo el viejo mito de que la Iglesia es solo para las mujeres- es premiado al concedérseles el privilegio de ser la rama A de la Acción Católica de Cuba, aunque hubo algunas asociaciones fundadas mucho antes que la de ellos.
    Para 1950 existían en toda Cuba más de 150 Uniones y un poco más de 10000 miembros, vale recalcar que Don Valentín Arenas logró algo realmente fuera de lo ordinario, ya que usualmente los grandes movimientos se inician en la capital o en las grandes urbes, pero el y sus Caballeros Católicos se iniciaron en un pequeño Puerto de la Isla y luego se esparcieron por todo el territorio nacional.
    En 1980 aquí en Miami se decide ampliar el espectro, basándose en el ideal traído desde Cuba y usando las palabras de la historiadora Esperanza Puran “…apertura a los hombres de cualquier clase y condición social… con iguales deberes y derechos, todas las razas, todas las fortunas, todos los estados, todas las escalas de vida social y todos los grandes ideales”, bajo esta perspectiva esta Asociación de Caballeros Católicos de Sagua la Grande y luego de Cuba es ahora la Asociación de Caballeros Católicos del Mundo.
    El Sr. Don Valentín Arenas Armiñan fallece en esta ciudad de Miami el Domingo 16 de Septiembre de 1979 luego de una larga vida dedicada a Dios y dejando como legado esta ASOCIACION DE CABALLEROS CATOLICOS DEL MUNDO.
    Juan M. Torres