Cardenal Martini pide reforma del celibato
Escrito el 26. may, 2008. Por Alberto Müller, en Religiosos
ARTICULO DE OPINION PUBLICADO EN DIARIO LAS AMERICAS
No resulta un reclamo nuevo ni siquiera novedoso dentro de la Iglesia Católica, el que se permita a los sacerdotes acceder al matrimonio, pero siempre que se pone el tema en el tapete, el mismo levanta opiniones diversas, en algunos, y ansiedades manifiestas, en otros.
El cardenal jesuita Carlo María Martini, rector de la Universidad Gregoriana de Roma, arzobispo de la diócesis de Milán y una de las voces más respetadas de la Iglesia Católica desde el Concilio Vaticano II de 1962, ha vuelto a la palestra para reclamar a las autoridades del Vaticano, que tengan el coraje para reformar los temas relaciones con el sexo, en particular los relacionados con el celibato, los preservativos y el sacerdocio femenino.
En sus reclamos al Vaticano, el cardenal Martini hace un recorrido desde el Nuevo Testamento y recuerda la importancia que tuvo en la Iglesia primitiva, el diaconado de la mujer, como enlace de servicio con el pueblo de Dios.
El matrimonio como sacramento, dijo Martini, también responde a la estructura humana más íntima entre hombre y mujer. Y aunque los sacramentos instituidos por Cristo fueron siete, como el bautismo, la confirmación, el sacerdocio, la eucaristía, la penitencia y la unción de los enfermos, los teólogos reconocen que el valor del matrimonio es supremo, porque en él residen los cimientos humanos maravillosos de la familia cristiana.
El celibato en la Iglesia Católica fue una práctica de la Edad Media, que requería de los sacerdotes y obispos, que no estuviesen casados. Sin embargo, con anterioridad, este requerimiento no existía en su magnitud absoluta. De acuerdo a los evangelios, se sabe que San Pedro, fundador de la comunidad católica en Roma, estuvo casado.
Inclusive, algunos ministros protestantes casados, que se convierten al catolicismo, la Iglesia Católica los ordena sin ser célibes o solteros. La doctrina del celibato, dentro de la Iglesia Católica, no se considera un dogma infalible, aunque ya San Pablo en sus cartas destacaba la abstinencia
A lo largo de la historia del papado se registran, varios casos conocidos de Papas, que antes de ser elegidos o durante sus respectivos periodos en el papado, tuvieron hijos, estuvieron casados y mantuvieron relaciones de índole sexual .
El cardenal Martini argumenta que Jesucristo, con su presencia en las bodas de Caná, dio al matrimonio un carisma espacial, como designio de Dios. Por eso la Iglesia, dice Martini, tiene que reformar su distanciamiento de esa realidad divina y discutir la posibilidad de ordenar a hombres casados y a mujeres de probada fe.
Las prohibiciones de la encíclica “Humana Vitae” de Pablo VI en 1969, con severas censuras al sexo han sido negativas, enfatizó el cardenal de Milán, e hizo un llamado a ser revisadas sin temor a eliminarlas.
El cardenal Martini exhorta a toda la Iglesia Católica a no alejarse del Concilio Vaticano II y a enfrentar con coraje la visión de los jóvenes. Y puso el ejemplo de aceptar los preservativos o anticonceptivos, que alejan y distancian a los jóvenes de la Iglesia, porque se necesita definitivamente una nueva mirada social, cuarenta años después.
Sin temor alguno, el cardenal Martini se adentra en un tema espinoso y polémico, cuando dice que nunca se le ha ocurrido condenar a las parejas homosexuales, algunas muy estimadas socialmente.
Ya retirado, pero con su mente viva, el cardenal Martini pide con insistencia a Dios que no lo abandone. También en sus comentarios, elogió a Lutero y habló de los riesgos de visitar una cárcel y tener que rogar y bautizar a dos hijos de padres terroristas.
Tuvo una época de su vida, confiesa Martini, que soñó con una Iglesia joven, en la pobreza y en la humildad, una Iglesia que diera espacio a las personas que piensan más allá.
Hoy ya por su edad, dice no tener esos sueños, por eso ruega por la Iglesia insistentemente. Martini ha puesto nuevamente el debate en el seno de la Iglesia Católica, pues este jesuita pensador y con rango de Cardenal, siempre quiso una catolicismo con efervescencia joven, de ciencia y fe, donde la adaptación del cristianismo a las certidumbres contemporáneas, fuesen posibles y sin distanciamientos.
Piensa el cardenal Martini, que de vivir Jesús en nuestra época, se hubiese comportado así, abierto y comprensivo. Jamás se hubiese cometido el error con Galileo.
Martini ha abierto nuevamente el debate y el catolicismo no tiene otra alternativa que adentrarse con valor en sus temas, pidiendo siempre la gracia y la bendición de Dios.



Miguel Figueroa
26. may, 2008
Alberto, recomiendo la lectura del libro “Vaticano 2035″. Es una novela escrita por alguien en el Vaticano que, por su jerarquía, tiene que usar un seudónimo. Amplía el tema del matrimonio en el clero y profundiza en la necesidad del acercamiento entre las iglesias cristianas, el judaismo y el islam. Muy interesante e ilustrativo.
Miguel
MANUEL COMELLA
26. may, 2008
AMIGO ALBERTO:
ESTE ES UN TEMA QUE APASIONA, DIFICIL Y CONFILCTIVO.
LO UNICO QUE TENGO QUE RECORDARLE A MUCHOS CATOLICOS QUE EN EL RITO ORIENTAL CATOLICO HAY MUCHOS SACERDOTES CASADOS. PERMITIDO POR LA IGLESIA. AL RITO ORIENTAL CATOLICO NUNCA SE LE IMPUSO EL CELIBATO. SON SACERDOTES CASADOS CON HIJOS QUE FORMAN UN HOGAR COMO CUALQIUER SER HUMANO.
SALUDOS
Eduardo Zayas-Bazán
26. may, 2008
¡Viva el Cardenal Martini! Bien hiciera la Iglesia Católica en prestarle atención a este sabio hombre. Cuántos problemas se hubiera evitado la Iglesia si los sacerdotes se pudieran casar. Conozco a varios sacerdotes excelentes que tuvieron que colgar los hábitos por enamorarse de una mujer. Esto ha sido una pérdida innecesaria en una Iglesia que desesperadamente necesita más sacerdotes.
–Eduardo
guillermo arango
26. may, 2008
Ya es hora de traer a la iglesia católica del medioevo al siglo XXI. No nos extrañemos que sea un jesuita el que haya propuesto estos cambios fundamentales.
santiago cardenas
26. may, 2008
Me alegra que la opinion venga de una voz mas autorizada que la de cualquier sacerdote o laico………En la iglesia no se deben imponer criterios..Solo bastan y sirven los ejemplos.. Los que creen que el celibato es superior al matrimonio—alegando razones y argumentos de cualquier tipo–deben practicarlo;; y no imponerselo a lo demas.Me gustaria una iglesia con dos opciones::sacerdotes casados y solteros..De acuerdo a su decision personal.Pero,,en ambos estados de vida aspirando a la santidad.Saludos Santiago Cardenas
Berta Montero P.
27. may, 2008
Me da mucha pena lo que ha expresado el Cardenal Martini, él que se supone es un conocedor de las Escrituras, ¿y de esas opiniones?. ¿Acaso no ve como está de enferma esta sociedad (el mundo), como se degradan los valores morales? ¿Cómo las personas cada día va por una pendiente, sin tener donde asirse, pues no tienen a Dios, no lo conocen, y luego, quieren opinar de algo que no saben.
La Biblia siempre habla del valor de la vida, del matrimonio, del amor.
Pero del VERDADERO AMOR, del que no quiere que un ser querido se condene por no practicar los valores que Dios nos lo ha enseñado. Por supuesto que para las personas que no tiene a Dios, todo lo que el Cardenal ha dicho, les conviene. Pero háganse un examen de conciencia y piensen, si son verdaderamente felices con la vida tan disipada que llevan, tan vacía.
Cardenal, usted debería lucha por la salvación de las almas y preocuparse sólo de eso. La Iglesia no debe tener moda, solo debe guiarse por la Tradición, y eso usted en algún momento debió haberlo enseñado. Ruego por su alma, ya que está llevando a muchos a error y condenación
Berta Montero P.
Alfonso Rodriguez-Bachiller
28. may, 2008
¿Es justa y útil la ley del celibato? El cardenal Martini se ha atrevido a decirlo, una vez más, públicamente. Si en vez de él hubiera sido un teólogo profesor de alguna universidad católica, ¿seguiría en su cátedra? Que responda la Sagrada Cogregación de Religiosos. A continuación apuntamos algunos argumentos que en 1960 escribió, y envío al Concilio Vaticano II, el teólogo dominico y sacerdote Angel Rodríguez Bachiller. Como era evidente, en ningún periódico español quisieron publicar este artículo de mi padre. Reza así: 1º argumento: “Lo que es imposible en sentido absoluto y relativo, no debe de ser objeto de ley. Es así que el celibato es imposible en sentido absoluto y relativo.- Luego el celibato no debe ser objeto de ley”. 2º argumento: “Todo aquello que va contra le ley natural es injusto. Es así que la ley del celibato va en contra de la ley natural. Luego la ley del celibato es injusta”. 3º argumento: “Todo aquello de lo cual se siguen consecuencias perniciosas, es injusto. Es así que de la ley del celibato se siguen consecuencias perniciosas. Luego la ley del celibato es injusta” (…). Además añade que “fue precisamente San Pablo quien dijo en sus famosas Epístolas a Timoteo y a Tito, que los obispos, presbíteros y diáconos tuvieran una sola mujer. Y es evidente que la palabra “mujer” en esos textos tiene el sentido no de iglesia, sino de hembra de carne y hueso” (…) Si a alguién le puede interesar el texto completo, en el que cita al mismísimo Santo Tomás, a Suárez y a San Isidoro de Sevilla, al respecto, me lo puede solicitar.- Alfonso
LOURDES RODRIGUEZ-PEREZ
28. may, 2008
Me parece muy acertadas las opiniones que sobre el celibato y el problema sexual ha manifestado el cardenal Martini, persona docta y muy cualificada en estos temas. La iglesia Romana,Catolica y Apostolica esta debe de avanzar segun los tiempos sino quiere verse con las “iglesias vacias”.
Alguien podria indicarme la direccion postal o emeil del Cardenal Martini
para congratularme con su pensamiento tan acertado en el siglo XXI.
Muchas gracias!
antonio
29. may, 2008
Estoy muy de acuerdo con el Cardenal Martini. Porque lo que el defiende y pretende, es lo que yo siempre he defendido desde mi postura de cristiano progresista.
Es hora de que el Vaticano reaccione y se ponga al nivel de las circunstancias actuales y no se quede anclado por más tiempo en el pasdo.
Es hora de que se opte por el celibato opcional. Que los sacerdotes puedan casarse. Matrimonio y sacerdocio sn dos sacramentos que tienen que ser compatibles igual que los demás.
Cuando en la sociedad civil la mujer se ha podido emancipar y ocupar el lugar que le corresponde, – mismos cargos laborales que los hombres -, la Iglesia catòlica mantiene a la mujer marginada, en inferioridad al hombre. ¿ Porqué no puede acceder al sacerdocio ?
Doy ni apoyoal Cardenal Martini.
toni
Felipe P. Manteiga
29. may, 2008
Estimado Alberto. Me permito esta oportunidad para agradecerte el excelente trabajo que desarrollas desde estas paginas. Siempre logras compartir aquello que nos enriquece intelectualmente y nos obliga a pensar creativamente. Este articulo bosquejando la posicion del valeroso Mantini logra ambos efectos. Comparto con Lourdes su pensar “La iglesia Romana,Catolica y Apostolica esta debe de avanzar segun los tiempos sino quiere verse con las “iglesias vacias”.” He visto la pesadilla apuntada por Lourdes en mis viajes por los paises de Europa oriental–templos convertidos, con suerte en museos, frecuentemente, hasta en centros de libertinaje.
La Iglesia debe seguir triunfando. No es un simple interes religioso el que anima mis esfuerzos por preservar nuestra Iglesia. Mas bien, alcanzo esa prioridad por un convencimiento profundo que sus ensenhanzas son, en estos dias de tribulaciones, indispensables para poder lidiar con los problemas espirituales y eticos que nos desconciertan. Para lograr el exito, la Iglesia necesita reforzar dramaticamente su mision pastoral. Como la mayoria de otras instituciones, debe adaptarse a los retos y oportunidades del siglo 21 y, respetando al pasado y observando sus valores rigurosamente, re-posicionarse para conquistar el mundo en que vivimos, y en el cual viviran nuestros descendientes.
He visto como en Latino America cristianos evangelistas atraen cada vez mas fieles. Son muchas las causas, pero una importante es la ausencia de sacerdotes (jovenes?) en sus comunidades. Y aunque es preferible que sigan las ensenhanzas de nuestro Senhor aunque sea por la via evangelista antes que la opcion de vivir sin Su mensaje, el camino espiritual compartido por nuestra Iglesia es muchisimo mas renovadors espiritualmente y mucho mas informado por las realidades que nos rodean. Si vamos a ser la Iglesia del Senhor, tenemos que cumplir con la responsabilidad de llevar su mensaje. No creo que sea muy logico criticar a quienes llevan el mensaje de Jesus proponiendo otros caminos para alcanzar Su perfeccion, a quienes estamos abandonando por aferrarnos a politicas obsoletas.
Durante toda mi carrera en desarrollo, como muchos otros, he luchado por alcanzar la igualdad de las mujeres politica, social, legal y politicamente. Y mucho se ha logrado. La mujer es igual al hombre en todos sus derechos, y gradualmente ha logrado alcanzar privilegios historicamente monopolizados por aquellos. El sacerdocio, sacramento que como tal, mas que un derecho es un privilegio, necesita de ellas para nutrir sus lineas y acercar la Iglesia a la realidad enfrentadas por sus fieles viven cotidianamente.
Comprendo que hay doctrinas, tradiciones y hasta dimensiones financieras que militan contra esta evolucion. Pero la Iglesia tiene dos opciones, o lo hacemos rapidamente cuando el danho es relativamente ligero, o se hara cuando no haya opciones porque el danho es catastrofico. Por supuesto, todo se puede dejar en las manos del Senhor. Pero esto siempre lo haremos, despues de agotar todos los esfuerzos que nuestro libre albedrio nos permite.
Seremos los catolicos en los Estados Unidos la vanguardia de este cambio?
Mantini nos ha hecho pensar, lindo regalo a quienes Dios ha creado para que piensen. Bien por Mantini, gracias Alberto.