Termina en Irak una guerra mal concebida
Escrito el 13. ago, 2010. Por Alberto Müller, en Otros
La Guerra en Irak.
El presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, anunció que el 31 de agosto las tropas estadounidenses en Irak dejarán de combatir y sólo se quedará una tercera parte de los 140 mil efectivos militares destacados en territorio irakí en labores de entrenamiento.
Termina así una guerra mal concebida y muy mal operada en sus inicios, que le costó a Estados Unidos la muerte lamentable de soldados norteamericanos, sin contar el gasto económico que representó para las finanzas estadounidenses.
(Lea el siguiente reportaje publicado en El País de España)
Obama pone fin a la guerra de Irak
DAVID ALANDETE – Washington – 02/08/2010
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, anunció ayer que, en cumplimiento de su promesa electoral, ha ordenado que el 31 de agosto acaben las operaciones de combate de tropas estadounidenses en Irak, dando por finalizadas unas operaciones militares que han durado más de siete años. Aun así, hasta finales de 2011, quedarán sobre el terreno 50.000 soldados estadounidenses para labores de supervisión y de entrenamiento de las fuerzas de seguridad iraquíes.
“Hoy cerramos un capítulo”, dijo el presidente en un discurso ante una agrupación de veteranos de guerra en Atlanta. “A pesar de que los terroristas tratarán de arruinar nuestros avances y gracias a los sacrificios de nuestras tropas y sus aliados iraquíes, la violencia en Irak sigue en uno de sus puntos más bajos de los pasados años. El mes que viene cambiaremos de una misión militar de combate a otra de apoyo y entrenamiento de las fuerzas de seguridad iraquíes”.
Como candidato, en 2008, Obama se comprometió a ordenar el final de la guerra en 16 meses. Al tomar posesión de su cargo, en enero de 2009, y ante la cercanía de las elecciones generales en Irak, el presidente decidió ampliar ese límite en tres meses. Ese ha sido el plazo final, que se cumple en septiembre. Las tropas que queden en Irak no participarán en operaciones de combate, aunque Obama admitió que pueden seguir siendo el objetivo de ataques por parte de radicales islámicos. “La dura verdad es que aún no hemos visto el final de los sacrificios de EE UU en Irak”, advirtió.
La afirmación de ayer de Obama de que la violencia en las calles de Irak está en un mínimo histórico ha sido contestada, sin embargo, por el propio Gobierno iraquí. El sábado, desde Bagdad, se difundió un informe en el que se aseguraba que el número de muertos, civiles y militares había alcanzado en julio su nivel más alto en los últimos dos años: 535 fallecidos, 396 de ellos civiles. El Pentágono tachó esas cifras de falsas y emitió su propia estimación el domingo: 222 muertos.
Desde que entró en la Casa Blanca, Obama ha ordenado el regreso a casa de 90.000 de los 144.000 soldados que a día de hoy están desplegados en Irak. En su punto máximo, se llegó a 165.000 tropas norteamericanas. La orden de finalizar definitivamente la participación en operaciones militares llega, sin embargo, en un momento en el que Irak vive una gran incertidumbre política e institucional. El pasado mes de marzo se celebraron unas elecciones parlamentarias generales cuyo resultado fue tan reñido y disputado que, cinco meses después, todavía no ha dado Gobierno alguno.
El presidente recordó, sin embargo, la necesidad de mantener abierto otro frente de guerra, el que ya es el conflicto bélico más largo que ha vivido Estados Unidos. “No podemos olvidar que fue en Afganistán donde Al Qaeda planificó y se entrenó para el asesinato de 3.000 personas inocentes el 11 de septiembre. Es en Afganistán y en las zonas tribales de Pakistán donde los terroristas han lanzado otros ataques contra nosotros y contra nuestros aliados”, dijo ayer.
Obama aprobó recientemente el envío de 30.000 tropas adicionales a Afganistán. Son ya 96.000 los soldados de servicio en un conflicto que ha empeorado con los años. Julio fue, de hecho, el peor mes para las fuerzas aliadas en los nueve años de guerra en aquel país. Murieron, en total, 66 soldados estadounidenses.
En los últimos meses, además, las relaciones de la Casa Blanca con el presidente afgano, Hamid Karzai, han empeorado notablemente. Y el propio presidente se vio forzado, en junio, a destituir al jefe militar de la guerra de Afganistán, el general Stanley McChrystal, después de un episodio de insubordinación, cuando este militar hizo unas declaraciones a la revista Rolling Stone en las que expresaba dudas sobre Obama y ridiculizaba al vicepresidente Joe Biden.
El presidente colocó entonces al mando de las tropas en Afganistán al general David Petraeus, quien había sido elegido por el ex presidente George W. Bush para organizar el refuerzo militar en Irak, al que Obama se opuso como senador en 2007. Ayer, Obama no mencionó a Bush en su discurso. El primero de mayo de 2003, el ex presidente había proclamado que la invasión de Irak era una “misión cumplida”, a bordo del portaaviones USS Lincoln. La participación norteamericana en la guerra aun duraría siete años más.
Recientemente, y ante la proximidad de las elecciones al Congreso de noviembre, un buen número de congresistas demócratas ha puesto en duda la efectividad del rearme en Afganistán. La semana pasada, 102 de los 253 demócratas de la Cámara de Representantes votaron en contra de una ley, apoyada por el presidente, que destinará 44.000 millones de euros adicionales a financiar aquella misión. Hace un año, solo 32 votaron en contra de otra medida similar.



Jose A Hernandez
13. ago, 2010
Me imagino que la conclusión que la guerra en Iraq fue mal concebida se basa en que no encontraron las famosas “WMD” (Weapons of Mass Destruciton” – Armas de Destruccion Masiva). . Sobre este aspecto es importante resaltar que el presidente Obama recientemente selecciono al General James Clapper como Director de Inteligencia Nacional, alabándolo como uno de los mas conocedores y capaz en este campo. Este general fue uno de los hombres claves, segun DemocracyNow, mas bien un blog de tendencias izquierdistas, que asesoro a Bush promoviendo la idea que Iraq tenia las famosas WMD. Si un experto como Clapper, así reconocido por Obama, concluyo que existían las armas, entonces, me pregunto: ¿la guerra en Iraq todavía se debería considerar “mal concebida”?
Alberti Muller
15. ago, 2010
La mala concepción de la guerra en Irak tuvo elementos políticos, logísticos, culturales e históricos.
Primero Estados Unidos pudo esperar, como lo aconsejaban con prudencia paises aliados, que se comprobara por la ONU la presencia de las famosas Armas de Destrucción Mavia.
Nunca se comprobó.
Segundo, en su inicio la guerra tuvo fallas logísticas u operativas imperdonables, en cuanto a equipamiento militar faltante.
Tercero,la guerra de Irak dio el poder político en el país al grupo étnico de los chiitas, aliados de los extremistas de Irán, lo que rompió el equilibrio político de la región. No nos olvidemos de Hussein, con todos sus defectos dictatoriales que son muchos, era el contrapeso del expansionismo iraní. Lamentablemente en el mundo árabe predominan por razones culturales los regímenes autoritarios.
Y todos estos razonamientos es lo que lleva que algunos analistas de peso consideren que el peso específico del petróleo influyó en la decisión de desatar la guerra en Irak.
Jose A Hernandez
17. ago, 2010
Entre los presuntos errores utilizados para demostrar la mala concepción de la guerra en Irak se destaca el hecho que nunca se comprobó la presencia de las Armas de Destrucción Masiva. Desde el punto de vista estratégico, esta aseveración es limitada pues en ella no se considera que las decisiones se toman con la información existente en el momento, no con la que luego se confirma. Es necesario recordar que en 2003 había consenso sobre la existencia de esas armas, punto en el cual no creo existe desacuerdo.
Otra supuesta falla atribuida comúnmente a la decisión del 2003 (según esta narración) es el apresuramiento con que EEUU entró en la guerra, ignorando los consejos de aliados que pedían dejar a la ONU investigar. Esta perspectiva no tomaba en cuenta que entre los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU habían dos estados, Rusia y Francia, que mantenían relaciones estrechas con Hussein a cambio de grandes beneficios, incluso financiero. En consecuencia, de esos estados solo se podía esperar el sabotaje diplomático de cualquier intento para desmantelar militarmente a Hussein. A esos obstáculos se debe añadir, como informó el inspector de la ONU Hans Blix, que era muy difícil verificar el status de las armas en Irak.
Para algunos analistas esta incertidumbre era otra razón para prolongar, sin especificar por cuento tiempo, la investigación del grupo de Naciones Unidas en Irak. Aquí es donde encontramos la peor falta de esa perspectiva. Como advirtió John McCain, Saddam Hussein tenia razones para esperar que en diciembre del 2003 la ONU levantaría las sanciones impuestas contra Irak. Imagínense un mundo donde Hussein hubiera tenido completa libertad para rearmarse y posiblemente con armas de destrucción masiva en su almacén. Esta propuesta no es tan loca como aparenta si consideramos que el General Clapper, el presente Director de Inteligencia Nacional bajo Obama, explicó que las armas de destrucción masiva de Hussein fueron escondidas en Siria. Sin lugar a duda Hussein las recuperaría. ¡Escalofriante!
Cuando se habla de las dificultades y tensiones religiosas en Irak yo recomendaría que se tomaran en cuenta las ideas del Grand Ayatolá Ali Sistani, considerado el líder supremo de los chiítas en Irak, ya que él es una voz de moderación y no un aliado de los extremistas iraníes.
Muchos dijeron, incluyendo a expertos en temas del Medio Oriente, que la decisión de invadir a Irak se basó principalmente en consideraciones egoístas dirigidas a controlar los pozos de petróleo en ese país. Sin embargo no se ha podido confirmar de alguna compañía de los países de las fuerzas invasoras que hayan tomado control de esos pozos, lo cual tiende a eliminar esa posibilidad. Ahora bien, sí es confirmado que el Vice-Presidente Biden considera que la campaña de Irak podría ser una de logros mas significativos de los EEUU. ¿Ha esto llamamos una guerra mal concebida? Vale recalcar que el Vice-Presidente Biden y el Presidente Obama habían considerado que Irak seria un fracaso para los EEUU y se oponían a Bush, el único que vislumbro este éxito.
Alberto Muller
17. ago, 2010
Ya los errores que se cometieron en la guerra de Irak quedan en el pasado, pero deben servir de lección para no repetirlos.
Desde mi punto de vista fue imperdonable que se detuviera la persecusión a Bin Laden en la región montañosa de Bora Bora para enviar las tropas a derrocar a Hussein, que al final de cuentas había sido un gran aliado de la CIA y de los Estados Unidos.
De todas formas la historia demostrará si Irak tiene los elementos culturales para ser una nacion estable y duradera.
Hay quienes lo dudan.